03 Marzo 2004 Seguir en 

El Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) no es algo nuevo. Ya en el siglo VII y VIII antes de Cristo, los asirios usaban una cabeza de bronce para resguardarse del "dios Lamashtu", conocido por sus "ataques" a los bebés. Se le acusaba de ser responsable de los abortos, del recién nacido muerto y de los niños fallecidos en la "cuna". Se supone que una de las primeras publicaciones sobre el tema se remonta a los tiempos bíblicos.
Se trata de la muerte inesperada de un niño, y en la cual los estudios post-mortem no muestran una justificada causa que la produzca. Si bien aún no se conocen las causas de este tipo de deceso, los científicos ya están en condiciones de afirmar cuáles son los factores de riesgo más importantes. El estudio publicado en The Lancet reunió datos de 745 casos de muerte súbita infantil y de 2.411 niños como controles. Coincidiendo con estudios anteriores, los resultados muestran que poner a los niños a dormir boca abajo es uno de los factores de riesgo más importantes. También ponerlos a dormir de lado -ya que pueden acabar boca abajo-, siendo lo más aconsejable que duerman boca arriba.
Posibles causas
El relevamiento revela que el 48 % de los casos de muerte súbita se asociaron a la posición boca abajo o de lado. Dormir en la misma habitación que los padres se relacionó con el 36 % de casos, y en 16 % se trataba de niños que compartían la cama con su padre, madre o ambos.
Comparando los lactantes que duermen boca arriba, con aquellos que lo hacen boca abajo o son puestos de lado y acaban boca abajo, éstos últimos tienen de 13 a 45 veces, respectivamente, más probabilidades de experimentar muerte súbita.
La investigación también concluyó que a menos que la madre fume, compartir la cama con el niño tiene poco efecto sobre el riesgo de muerte súbita y la asociación sólo es aparente durante las 8 primeras semanas de vida. Por el contrario, en caso de que la madre sea fumadora, el riesgo de muerte se multiplica por 13 en esas primeras semanas.
Aunque otros estudios precedentes sugieren que el consumo de alcohol materno también se relaciona con el síndrome, el nuevo trabajo apunta que sólo es así cuando el niño está toda la noche en la cama con la madre.
Según un informe de la SIDS Internacional Global, una organización que se ocupa exhaustivamente del tema y trabaja en la prevención de la muerte súbita en niños, en los países desarrollados el SMSL es la causa más frecuente de mortalidad infantil entre los 30 días y los 12 meses de edad. Es más común entre los 2 y 5 meses de edad. Alrededor del 80% de las muertes ocurre entre el primer y sexto mes. Entre los 6 y 12 meses ocurre el 15% de las muertes y luego del primer año de vida del niño sólo el 5 % de ellas. En nuestro país en 1994 la incidencia era de 0,72 cada mil recién nacidos. Y en los 80 fue aún más alta llegando al 0,96 en 1982.
Alrededor del 60 % de los niños fallecidos por el SMSL cursan infecciones respiratorias banales, aunque estas no justifican la causa de la muerte luego de un minucioso estudio post- morten. El SMSL ocurre tanto en niños alimentados con leche materna exclusiva como en aquellos alimentados con biberón con leches de vaca modifica o pura. La muerte ocurre en cualquier lugar donde duerma el niño: cuna, catre, silla para el automóvil, etcétera. No existen signos de alarma que puedan predecir el SMSL.
Cómo se bajó el riesgo
Hasta inicios de los años 90 la muerte como consecuencia de este síndrome era bastante frecuente. Los estudios epidemiológicos en varios países, especialmente en Hong Kong, Nueva Zelanda, Holanda y Australia demuestran que luego de las campañas para "Reducir el Riesgo" durante esos años, la mortalidad post-neonatal bajó inmediatamente alrededor de un 50 %.
En la Argentina, según un estudio realizado en 2002 en casi 50 hospitales del país, al momento de dar el alta a los bebés recién nacidos, el 64 % de los médicos recomienda a las mamás dormir a los niños boca arriba, y sólo un 4 % sugiere que lo acuesten boca abajo. El mecanismo íntimo de la causa del fallecimiento de éstos niños se desconoce. Se especula que algunos niños nacen con "riesgo". Si se hallan en un "ambiente seguro", los factores que gatillan el inicio del mecanismo de la muerte desaparecen.
Recomendaciones
Los niños sanos deben dormir en posición supina (boca arriba) y aquellos con reflujo gastroesofágico patológico (cuando el alimento del estómago vuelve al esófago) deben dormir de costado o boca abajo. Además, el niño debe estar en una atmósfera libre de cigarrillo, antes y después del nacimiento. Si la madre fuma durante el embarazo y en el primer año de vida del bebé el riesgo del SMSL aumenta un 4,09 de veces.
Se trata de la muerte inesperada de un niño, y en la cual los estudios post-mortem no muestran una justificada causa que la produzca. Si bien aún no se conocen las causas de este tipo de deceso, los científicos ya están en condiciones de afirmar cuáles son los factores de riesgo más importantes. El estudio publicado en The Lancet reunió datos de 745 casos de muerte súbita infantil y de 2.411 niños como controles. Coincidiendo con estudios anteriores, los resultados muestran que poner a los niños a dormir boca abajo es uno de los factores de riesgo más importantes. También ponerlos a dormir de lado -ya que pueden acabar boca abajo-, siendo lo más aconsejable que duerman boca arriba.
Posibles causas
El relevamiento revela que el 48 % de los casos de muerte súbita se asociaron a la posición boca abajo o de lado. Dormir en la misma habitación que los padres se relacionó con el 36 % de casos, y en 16 % se trataba de niños que compartían la cama con su padre, madre o ambos.
Comparando los lactantes que duermen boca arriba, con aquellos que lo hacen boca abajo o son puestos de lado y acaban boca abajo, éstos últimos tienen de 13 a 45 veces, respectivamente, más probabilidades de experimentar muerte súbita.
La investigación también concluyó que a menos que la madre fume, compartir la cama con el niño tiene poco efecto sobre el riesgo de muerte súbita y la asociación sólo es aparente durante las 8 primeras semanas de vida. Por el contrario, en caso de que la madre sea fumadora, el riesgo de muerte se multiplica por 13 en esas primeras semanas.
Aunque otros estudios precedentes sugieren que el consumo de alcohol materno también se relaciona con el síndrome, el nuevo trabajo apunta que sólo es así cuando el niño está toda la noche en la cama con la madre.
Según un informe de la SIDS Internacional Global, una organización que se ocupa exhaustivamente del tema y trabaja en la prevención de la muerte súbita en niños, en los países desarrollados el SMSL es la causa más frecuente de mortalidad infantil entre los 30 días y los 12 meses de edad. Es más común entre los 2 y 5 meses de edad. Alrededor del 80% de las muertes ocurre entre el primer y sexto mes. Entre los 6 y 12 meses ocurre el 15% de las muertes y luego del primer año de vida del niño sólo el 5 % de ellas. En nuestro país en 1994 la incidencia era de 0,72 cada mil recién nacidos. Y en los 80 fue aún más alta llegando al 0,96 en 1982.
Alrededor del 60 % de los niños fallecidos por el SMSL cursan infecciones respiratorias banales, aunque estas no justifican la causa de la muerte luego de un minucioso estudio post- morten. El SMSL ocurre tanto en niños alimentados con leche materna exclusiva como en aquellos alimentados con biberón con leches de vaca modifica o pura. La muerte ocurre en cualquier lugar donde duerma el niño: cuna, catre, silla para el automóvil, etcétera. No existen signos de alarma que puedan predecir el SMSL.
Cómo se bajó el riesgo
Hasta inicios de los años 90 la muerte como consecuencia de este síndrome era bastante frecuente. Los estudios epidemiológicos en varios países, especialmente en Hong Kong, Nueva Zelanda, Holanda y Australia demuestran que luego de las campañas para "Reducir el Riesgo" durante esos años, la mortalidad post-neonatal bajó inmediatamente alrededor de un 50 %.
En la Argentina, según un estudio realizado en 2002 en casi 50 hospitales del país, al momento de dar el alta a los bebés recién nacidos, el 64 % de los médicos recomienda a las mamás dormir a los niños boca arriba, y sólo un 4 % sugiere que lo acuesten boca abajo. El mecanismo íntimo de la causa del fallecimiento de éstos niños se desconoce. Se especula que algunos niños nacen con "riesgo". Si se hallan en un "ambiente seguro", los factores que gatillan el inicio del mecanismo de la muerte desaparecen.
Recomendaciones
Los niños sanos deben dormir en posición supina (boca arriba) y aquellos con reflujo gastroesofágico patológico (cuando el alimento del estómago vuelve al esófago) deben dormir de costado o boca abajo. Además, el niño debe estar en una atmósfera libre de cigarrillo, antes y después del nacimiento. Si la madre fuma durante el embarazo y en el primer año de vida del bebé el riesgo del SMSL aumenta un 4,09 de veces.
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