25 Febrero 2004 Seguir en 

La precocidad y virulencia con que se está dando la epidemia de gripe durante este invierno boreal en los Estados Unidos, Canadá y Europa, con alta mortalidad, junto con los sonados casos de la peligrosa "gripe del pollo" en Oriente, avivan la inquietud por el grado de riesgo que pueda existir en la Argentina ahora que comienza a alejarse el verano.
Pues bien: habrá que cuidarse. Hay dos tipos de gripe o influenza ?A y B?, y dentro de ellos más variedades según el virus que la provoque. Las del tipo A son las más virulentas, y es precisamente una de estas la que ha venido causando el 90% de los casos de gripe en estos meses de invierno en el hemisferio Norte. El agente que la causa es el denominado A/Fujian/411/2002 (H3N2). Pese a las advertencias de la OMS el virus no fue contemplado al diseñarse las vacunas para esta temporada en el hemisferio Norte, y a esto debió sumarse la aparición precoz de casos en los EE.UU. en octubre (que climáticamente corresponde a lo que es abril en el hemisferio Sur) sin esperar el invierno.
Vacunarse en marzo
De aparecer el virus el H3N2 en el hemisferio Sur, aquí sí habrá vacunas para prevenir este tipo de gripe, según el doctor Horacio López, titular de la Carrera de Infectología en la Facultad de Medicina de la UBA y Director del Centro de Infectología. El caso es que dada la precocidad con que parece darse, es conveniente que los pacientes de riesgo comiencen a vacunarse en marzo, según advirtió. "Hay posibilidades importantes de que circule el H3N2 Fujian este año en nuestro país ?declara?. Es un dato, no una predicción infalible. Creemos que hay que vacunarse para que no pase lo mismo que en EE.UU. y Europa."
Cubre los dos tipos
La fórmula de la vacuna contra la gripe es la misma para todos los países del hemisferio Sur, en el que está incluida la Argentina. Está compuesta siempre por 2 variedades del tipo A y 1 del B, elegidas en función de lo que se prevé que predominará, y que para este año serán la A/New Caledonia/20/99 (H1N1) y la B/Hong Kong/330/2001, ambas incluidas en la fórmula del año pasado, además de la citada H3N2 que se incorpora ahora en reemplazo del A/Panamá/2007/99.
Habitualmente la vacuna previene con una eficacia de entre un 70 y un 90 por ciento el ataque sólo de las variedades incluidas. En el caso de los mayores de 64 la efectividad comienza a bajar: puede aumentar la posibilidad de contagio, aunque sigue manteniendo el grado de eficacia a la hora de evitar complicaciones y por consiguiente, disminuir la mortalidad.
Quiénes deben protegerse
Los mayores de 64 años y los niños entre 6 meses y 2 años, asegura López, constituyen la "población de riesgo" que debe vacunarse contra la gripe: "Ambos tienen una tasa de complicación muy parecida en la época de circulación del virus".
Ancianos y bebés son más vulnerables a las complicaciones que puede producir la gripe, fundamentalmente por la predisposición a infecciones más graves como la neumonía o por la descompensación de afecciones crónicas (diabetes, insuficiencia cardíaca, hepática o renal, asma, etcétera.), que pueden derivar en una internación y hasta en la muerte.
También se aconseja la vacunación de todos aquellos que sufran enfermedades crónicas, aún fuera de esos dos rangos de edad. El haber tenido un transplante, el ser portador de HIV o la baja de defensas por consumo de medicamentos (fundamentalmente corticoides) también hacen que la persona entre en la categoría de paciente en riesgo.
Dentro de los pacientes sanos, se aconseja la vacunación de las mujeres en el segundo o tercer trimestre de embarazo, y de todos los trabajadores de la salud (médicos, enfermeros, personal de clínicas y hospitales).
Los integrantes de comunidades cerradas, como instituciones geriátricas o clínicas de internación rehabilitadora, también deben recibir la vacuna. En el caso de los mayores, la aplicación de la vacuna se halla cubierta por el PAMI.
Vacunas
Este año es probable de que aparezca el H3N2 en el hemisferio Sur, pero aquí existirán vacunas para prevenir este tipo de gripe, según lo explicó el doctor Horacio López, titular de la Carrera de Infectología en la Facultad de Medicina de la UBA.
Pues bien: habrá que cuidarse. Hay dos tipos de gripe o influenza ?A y B?, y dentro de ellos más variedades según el virus que la provoque. Las del tipo A son las más virulentas, y es precisamente una de estas la que ha venido causando el 90% de los casos de gripe en estos meses de invierno en el hemisferio Norte. El agente que la causa es el denominado A/Fujian/411/2002 (H3N2). Pese a las advertencias de la OMS el virus no fue contemplado al diseñarse las vacunas para esta temporada en el hemisferio Norte, y a esto debió sumarse la aparición precoz de casos en los EE.UU. en octubre (que climáticamente corresponde a lo que es abril en el hemisferio Sur) sin esperar el invierno.
Vacunarse en marzo
De aparecer el virus el H3N2 en el hemisferio Sur, aquí sí habrá vacunas para prevenir este tipo de gripe, según el doctor Horacio López, titular de la Carrera de Infectología en la Facultad de Medicina de la UBA y Director del Centro de Infectología. El caso es que dada la precocidad con que parece darse, es conveniente que los pacientes de riesgo comiencen a vacunarse en marzo, según advirtió. "Hay posibilidades importantes de que circule el H3N2 Fujian este año en nuestro país ?declara?. Es un dato, no una predicción infalible. Creemos que hay que vacunarse para que no pase lo mismo que en EE.UU. y Europa."
Cubre los dos tipos
La fórmula de la vacuna contra la gripe es la misma para todos los países del hemisferio Sur, en el que está incluida la Argentina. Está compuesta siempre por 2 variedades del tipo A y 1 del B, elegidas en función de lo que se prevé que predominará, y que para este año serán la A/New Caledonia/20/99 (H1N1) y la B/Hong Kong/330/2001, ambas incluidas en la fórmula del año pasado, además de la citada H3N2 que se incorpora ahora en reemplazo del A/Panamá/2007/99.
Habitualmente la vacuna previene con una eficacia de entre un 70 y un 90 por ciento el ataque sólo de las variedades incluidas. En el caso de los mayores de 64 la efectividad comienza a bajar: puede aumentar la posibilidad de contagio, aunque sigue manteniendo el grado de eficacia a la hora de evitar complicaciones y por consiguiente, disminuir la mortalidad.
Quiénes deben protegerse
Los mayores de 64 años y los niños entre 6 meses y 2 años, asegura López, constituyen la "población de riesgo" que debe vacunarse contra la gripe: "Ambos tienen una tasa de complicación muy parecida en la época de circulación del virus".
Ancianos y bebés son más vulnerables a las complicaciones que puede producir la gripe, fundamentalmente por la predisposición a infecciones más graves como la neumonía o por la descompensación de afecciones crónicas (diabetes, insuficiencia cardíaca, hepática o renal, asma, etcétera.), que pueden derivar en una internación y hasta en la muerte.
También se aconseja la vacunación de todos aquellos que sufran enfermedades crónicas, aún fuera de esos dos rangos de edad. El haber tenido un transplante, el ser portador de HIV o la baja de defensas por consumo de medicamentos (fundamentalmente corticoides) también hacen que la persona entre en la categoría de paciente en riesgo.
Dentro de los pacientes sanos, se aconseja la vacunación de las mujeres en el segundo o tercer trimestre de embarazo, y de todos los trabajadores de la salud (médicos, enfermeros, personal de clínicas y hospitales).
Los integrantes de comunidades cerradas, como instituciones geriátricas o clínicas de internación rehabilitadora, también deben recibir la vacuna. En el caso de los mayores, la aplicación de la vacuna se halla cubierta por el PAMI.
Este año es probable de que aparezca el H3N2 en el hemisferio Sur, pero aquí existirán vacunas para prevenir este tipo de gripe, según lo explicó el doctor Horacio López, titular de la Carrera de Infectología en la Facultad de Medicina de la UBA.







