Las venas dilatadas indican un serio problema

Las várices no son un problema estético ni una enfermedad inocente. Indican que hay un trastorno importante en el retorno de la circulación sanguínea.

25 Febrero 2004
Es una enfermedad tan vieja como el hombre. Las várices aparecen cuando el ser humano adopta la posición de pie, y son la consecuencia del aumento de la presión gravitacional con el alargamiento de los miembros inferiores. Esto demora el retorno de la sangre hacia arriba del organismo y vuelve lenta la circulación. Así, resultan insuficientes las válvulas que no pueden compartimentar correctamente la columna sanguínea.
El especialista tucumano, doctor José Luis Deleveaux, director de la Maestría en Flebología en la Universidad Nacional de Tucumán, y docente de la Universidad del Salvador, en Buenos Aires, precisó a SALUD que las várices pueden ser también expresiones de otras enfermedades como la trombosis venosa, que producen obstrucción de los troncos venosos y derivación de la sangre hacia la superficie y de malformaciones vasculares que ocurren cuando el embrión se está gestando. Entonces, la enfermedad varicosa representa una preocupación mayor para la población -sobre todo femenina- del mundo occidental.

Palpables y tortuosas
"Las várices son dilataciones visibles, palpables y tortuosas de venas superficiales. Afectan sobre todo a la mujer, siendo la relación con respecto al hombre de 6 a 1. Aparecen en las épocas de mayor actividad hormonal femenina, entre los 20 y 40 años, con los embarazos, en la menopausia y en otros estados de disbalance hormonal", explicó Deleveaux.
La afección tiene un fuerte componente hereditario, siendo dominante el influjo materno (50%) y el paterno (25%). Entonces, hay dos factores determinantes e inherentes al ser humano: la tendencia hereditaria y la bipedestación. Pero hay otros factores coadyuvantes que desarrollan y eclosionan la enfermedad: estar de pie o sentado mucho tiempo, la obesidad, la profesión, los anticonceptivos, los embarazos, el calzado y la ropa ajustada, la exposición prolongada al calor, los traumatismos, la constipación y la toma de medicamentos inadecuados.

Anatomía y fisiología
Es muy importante que el especialista conozca la anatomía de los miembros inferiores, que identifique los troncos venosos principales (las venas safenas interna y externa, las venas perforantes y las colaterales que comunican estos sistemas) El especialista también debe comprender la fisiología venosa, sobre todo la acción de la denominada bomba muscular aspirante-impelente, formada por los músculos de la pantorrilla, que se comportan como un verdadero corazón periférico, bombeando la sangre hacia el corazón central. Existen bombas similares formadas por los músculos de los pies y del muslo que se contraen en distintos tiempos para permitir el ascenso de la columna sanguínea. Este mecanismo de bomba, junto con la apertura y cierre de las válvulas constituyen los dos grandes factores de retorno.

La cirugía es la técnica terapéutica más usada

La cirugía es el tratamiento más importante y se aplica en las várices de mediano y grueso calibre, dejando las más finas para el tratamiento con esclerosantes. "En realidad la cirugía y las inyecciones esclerosantes son tratamientos complementarios, y deben ser manejados con buen criterio por el especialista", aclaró el doctor Deleveaux.
La cirugía en sanatorio y con anestesia peridural se hace cuando hay que extirpar las venas safenas internas o externas, ligar las perforantes o extraer numerosas venas colaterales. La internación dura unas 12 horas y la paciente deambula precozmente. Las técnicas usadas en estas cirugías apuntan a erradicar la enfermedad, pero persiguiendo un fin estético. Son practicadas con sumo cuidado, para lograr los mejores resultados. Cuando la patología se expresa en las colaterales venosas, sin enfermedad en los troncos, se la práctica quirúrgica se hace en el consultorio y con anestesia local. Se marcan las venas con un marcador indeleble; se aplica anestesia local en el área a tratar y en ellase realiza una incisión de entre 1 y 2 mm., a través de la cual se introduce un instrumento que toma la vena y la extrae, comprimiendo a su vez la zona hasta lograr la coagulación local. Se colocan gasas y apósitos, y luego el vendaje elástico. La paciente se retira caminando, tiene poco o nada de dolor, y debe aflojar las vendas a las 2 horas, retirándolas en su totalidad a las 24 horas. Puede realizar sus tareas habituales y hacer gimnasia a las 72 horas del tratamiento.
Esta es la técnica más usada en el mundo, con excelentes resultados y prácticamente sin ninguna complicación. Sus efectos estéticos son invalorables y ha sido uno de los adelantos más importantes de de fines del siglo XX, que sigue vigente.
Tratamiento esclerosante: es utilizado por cientos de especialistas en el mundo. Personalmente lo reservo para várices muy finas, las llamamos "arañitas" vasculares y sobre todo como complemento de la cirugía.Se trata de un excelente tratamiento que en buenas manos y con la técnica adecuada da excelentes resultados. Pueden dejar a veces pequeñas manchas, algo oscuras que desaparecen con tratamientos locales. Se aplican en todas las zonas donde hay derrames, comenzando desde el pie, en forma ascendente hasta el muslo.
Terapia con láser: método físico, donde la luz de láser penetra a través de la piel para realizar una fulguración de las venas de fino calibre. Otro método es la aplicación dentro de la vena llamado endovascular que produce con el disparo la coagulación y el cierre de la pared venosa. Es un método de gran auge en el mundo pero ha tenido contradicciones en cuanto al resultado en el árbol venoso. Deberá con este método prometedor esperarse la prueba del tiempo y el mejoramiento tecnológico de la luz láser.

Consulta temprana
El momento adecuado para iniciar el tratamiento de la enfermedad varicosa es cuando aparece la afección. El doctor José Luis Deleveaux advierte que la consulta debe hacerse lo más temprano posible; antes de que se desarrolle la patología. Esta trae aparejados serias complicaciones y dificultades técnicas para su correcto tratamiento. Es un error creer que hay que tener todos los hijos y después iniciar la terapia. "Las várices deben tratarse durante el embarazo y luego del parto para dejar el sistema venoso en buenas condiciones para una nueva gestación.
¿Las várices se curan definitivamente con cirugía? Si están tratadas con buen diagnóstico y técnicas depuradas y certeras los resultados son duraderos en el tiempo. La recidiva dependerá de la predisposición del paciente y de que se tomen medidas preventivas permanentemente.

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