El síndrome metabólico es el paso previo a la diabetes

El trastorno no tiene síntomas y afecta a uno de cada cinco argentinos que parecen estar sanos. Incide el sobrepeso.

11 Febrero 2004
A medida que la incidencia de la obesidad aumenta en los países occidentales sus habitantes comienzan a experimentar en mayor medida y desde más temprano los efectos que el exceso de peso ocasiona a sus organismos. Así, la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares extienden su radio de acción. Y si bien carece de síntomas, el primer indicio de este proceso puede ser diagnosticado: es el llamado síndrome metabólico. Un reciente estudio realizado por investigadores de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo constituye un elocuente llamado de atención al respecto.
Según el trabajo de investigación en cuestión, efectuado en dadores voluntarios de sangre, uno de cada cinco argentinos presuntamente sanos padece de síndrome metabólico, que aumenta cuatro veces el riesgo de padecer diabetes y eleva un 30% el peligro de tener alguna enfermedad cardiovascular.
"El síndrome metabólico es el paso previo a la diabetes", aseguró el doctor León Litwak, jefe de la Sección Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano, de la Capital Federal, y coordinador del estudio que fue presentado en noviembre de 2003, en el último congreso de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo. "Asimismo, constituye el momento en el que comienza el daño a las arterias característico de la diabetes, y que se traduce en un mayor riesgo cardiovascular".
"Lo útil de poder diagnosticarlo es que en la actualidad sabemos que con tan sólo adoptando estilos de vida más saludables es posible evitar que el 60% de las personas con síndrome metabólico llegue a la diabetes", agregó el doctor Litwak. "Su tratamiento también resulta de gran utilidad para la prevención de la enfermedad cardiovascular", dijo por su parte el doctor Isaac Sinay, jefe del Centro de Endocrinología y Metabolismo del Hospital Francés, de Buenos Aires.

Basta un examen clínico
La definición del síndrome metabólico es bastante sencilla, y no hace falta mucho más que examen clínico convencional para sacarlo a la luz. Se considera que lo padece toda aquella persona que reúne al menos tres de las siguientes condiciones: presión arterial por encima de 130/80 mm), obesidad centroadbominal (cintura mayor a 88 cm para la mujer y a 102 cm para el varón); valores altos de glucemia (por encima de 110 ml/dl), de triglicéridos (mayores a 150 mg/dl) y muy bajos del llamado colesterol bueno (HDL menor a 45 mg/dl).
Combatir el síndrome metabólico consiste en atacar los kilos acumulados en la cintura (obesidad centroabdominal). Para ello es necesario incrementar la actividad física y mejorar la dieta: realizar al menos 30 minutos diarios de caminata y evitar las grasas saturadas y los azúcares, poniendo en su lugar fibras y otros alimentos más saludables.

Daña más al corazón
Un estudio reciente, publicado en la revista especializada Diabetes, investigadores norteamericanos demostraron que el síndrome metabólico es incluso más dañino a nivel cardiovascular que la diabetes. Reveló que la tasa de enfermedad coronaria para mayores de 50 años son síndrome metabólico era sensiblemente mayor (13,9%) que la de aquellos con diabetes (7,5%) y cuando ambas coexisten la tasa subía a 19,2%.

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