04 Febrero 2004 Seguir en 

Investigaciones recientes detectaron lesiones cerebrales en pacientes con migraña. El estudio fue realizado por Mark Kruit, experto del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en Holanda, y publicado recientemente en el Journal of the American Medican Association. Involucró a 295 adultos holandeses con edades comprendidas entre los 30 y 60 años, algunos de los cuales tuvieron migrañas con alteraciones visuales y otros sin esos problemas. Los resultados fueron luego comparados con los de otras 140 personas de similares características pero que no sufrían migrañas.
En imágenes obtenidas por resonancia magnética, Kruit y su equipo halló que en los pacientes con migrañas y problemas visuales el riesgo de infarto cerebral era trece veces mayor que en el grupo que no había tenido migrañas. La investigación, que incidirá directamente en los tratamientos, comprobó que el problema se agravó con la frecuencia de ataques de migraña. En tanto, los pacientes con migraña pero sin problemas de visión tenían un riesgo más de siete veces mayor que el promedio. El problema se registró en la región cerebelar del cerebro, que controla los movimientos.
Es frecuente en la mujer
Según los especialistas, las migrañas afectan a alrededor del 10 % de la población y son tres veces más comunes en las mujeres que en los hombres. El estudio no determinó si las lesiones son causa o consecuencia de las migrañas. "Hubo casos de apoplejías vinculadas con migrañas en la misma región del cerebro, y el informe señaló que investigaciones previas sugirieron la presencia de infartos cerebrales en personas con migrañas", dijo una de las coautoras de la investigación e integrante de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, Lenore Lauer.
Poner énfasis en la patología
Por su parte, Seymour Diamond, jefe de la Clínica Diamond Headache de Chicago y presidente ejecutivo de la National Headache Foundation, indicó que el estudio muestra que "debería ponerse más énfasis en el tratamiento inicial de las migrañas. Patológicamente, algo sucede en el cerebro. Es importante enfatizar que hay medicinas que, si se toman temprano, frenarán un ataque, y que hay muchas drogas para prevenir", agregó.
El infarto cerebral es un accidente cardiovascular que ocurre cuando parte del cerebro es privada de oxígeno debido a un bloqueo ?coágulo- o a la rotura de un vaso sanguíneo. Cuando esto ocurre, las células nerviosas dentro de la zona afectada no pueden funcionar y mueren en unos pocos minutos. Esto afectará las partes del cuerpo controladas por las células muertas. A diferencia de otras células del cuerpo que se autoreemplazan, los efectos de un infarto cerebral son con frecuencia permanentes a causa de que las células muertas no son reemplazadas. Los principales tipos de infarto cerebral son la trombosis cerebral y la embolia cerebral. Ambas son desencadenadas por coágulos u otras partículas en la sangre que taponan una arteria.También existen la hemorragia cerebral y la hemorragia subaracnoide que surgen como consecuencia de la rotura de vasos sanguíneos y producen más casos fatales que las anteriores.
Síntomas del infarto cerebral
En la mayoría de los casos de infartos cerebrales la persona se duerme o siente debilidad en la cara, brazos o piernas, especialmente en un costado del cuerpo.
También se presenta confusión, problemas para expresarse y entender. Se producen problemas visuales en ambos ojos, pupilas de desigual tamaño, problemas para caminar, mareo, pérdida de coordinación, fuerte dolor de cabeza y tras un colapso la persona entra en coma.
Colesterol, tabaco e hipertensión
Alrededor del 10% de los infartos cerebrales son precedidos por un Ataque Isquémico Temporario (TIA), una especie de mini infarto cerebral que se presenta con signos similares. El proceso puede ser temporario y durar pocos minutos u horas. En esos casos se debe acudir al médico de inmediato. Claro que este tipo de accidentes es prevenible, la clave está en disminuir los factores de riesgo tales como el alto nivel de colesterol, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y problemas cardíacos. Muchos fumadores se pueden ver sometidos a microinfartos cerebrales. (Especial)
En imágenes obtenidas por resonancia magnética, Kruit y su equipo halló que en los pacientes con migrañas y problemas visuales el riesgo de infarto cerebral era trece veces mayor que en el grupo que no había tenido migrañas. La investigación, que incidirá directamente en los tratamientos, comprobó que el problema se agravó con la frecuencia de ataques de migraña. En tanto, los pacientes con migraña pero sin problemas de visión tenían un riesgo más de siete veces mayor que el promedio. El problema se registró en la región cerebelar del cerebro, que controla los movimientos.
Es frecuente en la mujer
Según los especialistas, las migrañas afectan a alrededor del 10 % de la población y son tres veces más comunes en las mujeres que en los hombres. El estudio no determinó si las lesiones son causa o consecuencia de las migrañas. "Hubo casos de apoplejías vinculadas con migrañas en la misma región del cerebro, y el informe señaló que investigaciones previas sugirieron la presencia de infartos cerebrales en personas con migrañas", dijo una de las coautoras de la investigación e integrante de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, Lenore Lauer.
Poner énfasis en la patología
Por su parte, Seymour Diamond, jefe de la Clínica Diamond Headache de Chicago y presidente ejecutivo de la National Headache Foundation, indicó que el estudio muestra que "debería ponerse más énfasis en el tratamiento inicial de las migrañas. Patológicamente, algo sucede en el cerebro. Es importante enfatizar que hay medicinas que, si se toman temprano, frenarán un ataque, y que hay muchas drogas para prevenir", agregó.
El infarto cerebral es un accidente cardiovascular que ocurre cuando parte del cerebro es privada de oxígeno debido a un bloqueo ?coágulo- o a la rotura de un vaso sanguíneo. Cuando esto ocurre, las células nerviosas dentro de la zona afectada no pueden funcionar y mueren en unos pocos minutos. Esto afectará las partes del cuerpo controladas por las células muertas. A diferencia de otras células del cuerpo que se autoreemplazan, los efectos de un infarto cerebral son con frecuencia permanentes a causa de que las células muertas no son reemplazadas. Los principales tipos de infarto cerebral son la trombosis cerebral y la embolia cerebral. Ambas son desencadenadas por coágulos u otras partículas en la sangre que taponan una arteria.También existen la hemorragia cerebral y la hemorragia subaracnoide que surgen como consecuencia de la rotura de vasos sanguíneos y producen más casos fatales que las anteriores.
Síntomas del infarto cerebral
En la mayoría de los casos de infartos cerebrales la persona se duerme o siente debilidad en la cara, brazos o piernas, especialmente en un costado del cuerpo.
También se presenta confusión, problemas para expresarse y entender. Se producen problemas visuales en ambos ojos, pupilas de desigual tamaño, problemas para caminar, mareo, pérdida de coordinación, fuerte dolor de cabeza y tras un colapso la persona entra en coma.
Colesterol, tabaco e hipertensión
Alrededor del 10% de los infartos cerebrales son precedidos por un Ataque Isquémico Temporario (TIA), una especie de mini infarto cerebral que se presenta con signos similares. El proceso puede ser temporario y durar pocos minutos u horas. En esos casos se debe acudir al médico de inmediato. Claro que este tipo de accidentes es prevenible, la clave está en disminuir los factores de riesgo tales como el alto nivel de colesterol, la hipertensión, la diabetes, el tabaquismo y problemas cardíacos. Muchos fumadores se pueden ver sometidos a microinfartos cerebrales. (Especial)







