Insuficiencia renal crónica

Casi un 10% de la población adulta sufre algún grado de enfermedad renal. La terapia es de alto costo y produce un fuerte impacto en el organismo.

04 Febrero 2004
La insuficiencia renal crónica y su consecuencia final, el tratamiento sustitutivo de la función del riñón, es decir, la diálisis -un proceso que ayuda a mantener en forma adecuada el equilibrio del agua y de los electrolitos del paciente, eliminando las sustancias que normalmente se pierden por el riñón- y el trasplante, están produciendo un fuerte impacto por el creciente número de individuos que la padecen y por el continuo aumento del gasto para su atención.
Este alarmante crecimiento se debe fundamentalmente a: el envejecimiento de la población, a la mayor y mejor calidad de vida de los pacientes en tratamiento sustitutivo, y al aumento de la cantidad de individuos adultos que padecen diabetes e hipertensión, las dos principales causas de insuficiencia renal crónica.
En la actualidad más de un millón de personas en el mundo reciben alguna forma de tratamiento sustitutivo renal; y en nuestro país existen más de 18.500 pacientes en diálisis con un crecimiento anual que oscila entre el 6 y el 8%, y todo indicaría que esta situación seguirá empeorando.

Dos sondeos en el país
Fresenius Medical Care Argentina ha realizado dos muestreos, uno en Salta y otro en Capital Federal y primer cordón del conurbano cuyos datos arrojan que alrededor de un 10% de la población general adulta sufre algún grado de enfermedad renal.
A pesar de los esfuerzos de la comunidad médica en alertar sobre las consecuencias de la falta de prevención de esta patología, la consulta tardía con el nefrólogo continúa siendo un problema muy frecuente en todos los países. Probablemente esta sea el principal factor modificable de influencia negativa para la evolución de los hechos.

Evoluciona en silencio
"La enfermedad renal se pone de manifiesto, en promedio, entre 5 y 10 años antes de la iniciación del tratamiento sustitutivo, se hace muy evidente en los 3 o 4 últimos años, sin embargo el paciente conoce al médico nefrólogo en los últimos meses o días antes de iniciar el tratamiento con dialítico " señala el doctor Felipe Inserra, coordinador médico de Tratamientos y Servicios de Fresenius Medical Care Argentina, dedicada a la prevención y al cuidado integral de los pacientes con enfermedad renal en todas sus etapas.
En nuestro país, según los datos aportados por esta organización, el 66% de los pacientes inician hemodiálisis con un catéter, en lugar del adecuado acceso vascular definitivo. Esto evidencia la tardía intervención del nefrólogo. Los resultados son mayores riesgos en la salud y mayor uso de recursos, al mismo tiempo que el paciente pierde la posibilidad sw que el nefrólogo pueda intervenir y retardar la progresión del mal renal y el ingreso al tratamiento sustitutivo.

Frena la progresión
Actualmente, numerosos estudios han comprobado que la consulta temprana con el especialista es capaz de reducir la progresión de la enfermedad renal.
Estas estrategias terapéuticas resultan eficaces no sólo para disminuir el número de pacientes en diálisis sino también el número y severidad de las complicaciones, así como para promover una menor mortalidad. Además, la consulta a tiempo con el nefrólogo produce un ahorro de recursos durante todo el período del tratamiento sustitutivo.
Datos aportados por Estados Unidos muestran que la consulta temprana con el nefrólogo puede reducir a la mitad la mortalidad durante el primer año de tratamiento sustitutivo y al mismo tiempo reduce un 25% los costos del primer acceso vascular.

Signos claros que advierten sobre la presencia de cáncer

El riñón también puede ser blanco del cáncer, es decir del crecimiento incontrolado de células malignas. La patología puede originarse en el mismo riñón (primario) o extenderse al órgano desde otros sitios. Puede afectar un riñón o los dos.
 Esta enfermedad suele darse en adultos de más de 40 años. Es dos veces más frecuente en hombres que en mujeres.
Entre los signos y los síntomas figuran: sangre en la orina; dolor en el costado (a ambos lados de la columna); fiebre inexplicable, generalmente baja; hinchazón del abdomen; hipertensión (a veces).
El riesgo aumenta después de los 60 años. Por ahora el cáncer de riñón n o puede prevenirse. Si se presentan algunos de los síntomas urinarios mencionados, dolor o fiebre hay que acudir al médico lo antes posible.

Posibles complicaciones
la complicación más frecuente es la extensión del cáncer (metástasis) a tejidos circundantes o a través del flujo sanguíneo a los pulmones, huesos, hígado o glándulas linfáticas.
El pronóstico resultará de la detección a tiempo y de la observación de los síntomas. Es sumamente necesario el historial médico y el reconocimiento físico por un médico.El profesional pedirá análisis de sangre y de orina para determinar la función renal. Además, mediante los rayos X hará un minuciosos estudio de los riñones, de los vasos sanguíneos asociados y de todo el tejido circundante.El médico, además, pedirá una exploración del abdomen. Consecuencias probadas:El pronóstico dependerá siempre de cuándo se diagnostique el cáncer. El promedio de supervivencia a cinco años es del 50 al 60% siempre que el cáncer haya sido diagnosticado y tratado antes de que se extienda fuera del riñón. Para superar ese período de supervivencia es necesario que el cáncer sea localizado y que no se haya extendido. Sin embargo, se han dado casos de recuperaciones inexplicables.
 Una persona debe acudir de inmediato al médico si tiene algunos de los síntomas de cáncer de riñón.

El dolor no es algo común
"Doctor, estoy enfermo de los riñones porque me duelen mucho la cintura..."
Si bien es cierto que los riñones pueden doler, no es el dolor un síntoma frecuente de la enfermedad renal crónica. Lamentablemente las enfermedades que llevan a la pérdida progresiva de la función del riñón (esto es la insuficiencia renal crónica) suelen producir escasos o ningún síntoma hasta que la enfermedad está muy avanzada.

Orinar poco o mucho
"Orino poco, ¿tendré enfermos los riñones?"
Esta creencia puede ser cierta, si se acompaña de hinchazón de tobillos o párpados y cara. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que orinar mucho no es igual a "andar bien de los riñones" ya que una de las manifestaciones más frecuentes de insuficiencia renal en etapa inicial es orinar mucho, en general más de dos litros en forma habitual y especialmente de noche. Si la orina es continuamente muy clara o tiene espuma persistente puede ser anormal.

Sufrir presión arterial alta
"La hipertensión sólo enferma al corazón y a las arterias". Esta afirmación no es siempre así. Si bien es cierto que dos importantes órganos afectados por la hipertensión son el corazón y los vasos, se debe conocer que la presión alta también afecta a los riñones y a otros órganos. En el caso de los riñones, la hipertensión es la segunda causa, luego de la diabetes, de producción de insuficiencia renal crónica.

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