28 Enero 2004 Seguir en 

El ejercicio es necesario para que se produzca un crecimiento óseo adecuado y la columna adquiera su forma definitiva. Pero el entrenamiento intenso a edades tempranas, o sin el control adecuado, puede ocasionar alteraciones en la forma de la columna vertebral y convertir en crónico el dolor de espalda, al ser adulto.
La actividad física es necesaria para la salud de la espalda porque fomenta el desarrollo de una musculatura potente, resistente y coordinada, y baja el riesgo de padecer dolor de espalda. La práctica de deportes en edades tempranas puede aumentar ese riesgo si el ejercicio no se supervisa. El hueso inmaduro es más sensible a la carga que el hueso maduro, por lo que un entrenamiento intenso puede conllevar alteraciones en la forma de la columna vertebral, especialmente hipercifosis y escoliosis (desviación lateral). Antes de cumplir los 16 años de edad el 70% de los adolescentes ya ha sufrido dolor de espalda, lo que aumenta el riesgo de padecerlo de forma crónica al ser adulto.
Diferentes estudios han señalado que el deporte con mayor riesgo es la gimnasia rítmica, sobre todo cuando el entrenamiento es muy intenso. El riesgo sobre la salud de la espalda en otros deportes podría verse influenciado por las características del equipamiento deportivo, pero esto es sólo una teoría, ya que, según dijo a Cana Salud el doctor Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, "hasta ahora su efecto no se se evaluó con rigor científico, lo que sí se ha demostrado es que los elementos cotidianos, como los colchones o los pupitres sí influyen muy marcadamente en la salud de la espalda".
La actividad física es necesaria para la salud de la espalda porque fomenta el desarrollo de una musculatura potente, resistente y coordinada, y baja el riesgo de padecer dolor de espalda. La práctica de deportes en edades tempranas puede aumentar ese riesgo si el ejercicio no se supervisa. El hueso inmaduro es más sensible a la carga que el hueso maduro, por lo que un entrenamiento intenso puede conllevar alteraciones en la forma de la columna vertebral, especialmente hipercifosis y escoliosis (desviación lateral). Antes de cumplir los 16 años de edad el 70% de los adolescentes ya ha sufrido dolor de espalda, lo que aumenta el riesgo de padecerlo de forma crónica al ser adulto.
Diferentes estudios han señalado que el deporte con mayor riesgo es la gimnasia rítmica, sobre todo cuando el entrenamiento es muy intenso. El riesgo sobre la salud de la espalda en otros deportes podría verse influenciado por las características del equipamiento deportivo, pero esto es sólo una teoría, ya que, según dijo a Cana Salud el doctor Francisco Manuel Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, "hasta ahora su efecto no se se evaluó con rigor científico, lo que sí se ha demostrado es que los elementos cotidianos, como los colchones o los pupitres sí influyen muy marcadamente en la salud de la espalda".







