10 Diciembre 2003 Seguir en 

Un procedimiento novedoso para operar la próstata afectada por el cáncer facilita ahora la prostatectomía a los hombres, tan reacios a exámenes y procedimientos que involucren el sistema reproductivo. La cirugía tradicional abierta solía venir acompañada de excesivo sangrado, dolor, larga recuperación y alto índice de consecuencias nada deseables, como incontinencia e impotencia; además de trauma emocional. Hoy día el procedimiento es más simple y seguro, lo que redunda en mayor tranquilidad para los pacientes.
"Ahora removemos el cáncer de próstata de una manera mucho menos dolorosa y con menos sangrado. Esta operación llamada Prostatectomía Radical Laparoscópica (LRP, por sus siglas en inglés), remueve el cáncer usando tecnología moderna, que consiste básicamente en robots, fibra óptica y miniaturización", dice el doctor Arnon Krongrad, cirujano urólogo afiliado al Aventura Hospital and Medical Center, y quien ha sido pionero de esta técnica en los Estados Unidos.
A casa en 24 horas
"El equipo robótico que utilizamos me ayuda a estabilizar ciertos instrumentos, algo que un humano no puede lograr, porque la mano tiene su temblor natural. La fibra óptica transmite imágenes a un monitor de televisión, lo cual me permite ver lo que estoy haciendo. La miniaturización significa que los instrumentos que estamos usando son mucho más pequeños que los que tradicionalmente se usan en cirugía. Los instrumentos que usamos caben por incisiones de cinco milímetros, las cuales son lo suficientemente pequeñas como para taparlas con una curita cuando la operación termina. La ventaja es que hay mucho menos dolor, el tiempo de hospitalización es menor, la recuperación y el retorno al trabajo son más rápidos, porque no hay gran incisión abdominal y se preserva mejor la anatomía del área", dice el cirujano, quien asegura que la mayoría de pacientes se pueden ir a casa al siguiente día.
El experto enfatiza en que esta operación es posible sólo cuando se unen en el quirófano esos tres elementos de alta tecnología, en manos de un cirujano con vasta experiencia en cirugía laparoscópica. Esta técnica se ha perfeccionado en los últimos cuatro años.
Prostatectomía radical
La prostatectomía radical, que se hace a través del vientre, es la extracción quirúrgica completa de la próstata, de las vesículas seminales, las puntas de los vasos deferentes, y, dependiendo de consideraciones oncológicas, la grasa circundante, los nervios y los vasos sanguíneos. La prostatectomía radical es un tratamiento estándar de primera línea para el cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es una enfermedad en la cual se forman células malignas en los tejidos de esta glándula del sistema reproductor masculino, ubicada debajo de la vejiga y por delante del recto. Su tamaño es como el de una nuez y rodea una parte de la uretra (el tubo que conduce la orina al exterior desde la vejiga). La glándula prostática produce un fluido que forma parte del semen.
Generalmente, cuando el cáncer de próstata se detecta a tiempo, los pacientes se pueden curar por completo con cirugía, sin necesidad de administrarles quimioterapia o radiación, explica el especialista; sin embargo, en algunos casos es necesario aplicar esas otras terapias. "Cada caso debe ser analizado en particular", advierte.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que tanto el examen del antígeno específico como el tacto rectal se realicen cada año comenzando a los 50 años de edad; a no ser que existan antecedentes familiares de cáncer, en cuyo caso las pruebas anuales deben comenzar a los 45.
Detección precoz
El cáncer de próstata es el más común en los hombres de EE.UU., después del cáncer de piel. Más de 200 mil nuevos casos de este tipo de cáncer se detectan cada año, y produce casi 30 mil muertes, convirtiéndose en la segunda causa de muerte por cáncer en hombres, luego del cáncer del pulmón. En los últimos años, el índice de muerte bajó, debido en parte a la detección temprana de la enfermedad.
"Ahora removemos el cáncer de próstata de una manera mucho menos dolorosa y con menos sangrado. Esta operación llamada Prostatectomía Radical Laparoscópica (LRP, por sus siglas en inglés), remueve el cáncer usando tecnología moderna, que consiste básicamente en robots, fibra óptica y miniaturización", dice el doctor Arnon Krongrad, cirujano urólogo afiliado al Aventura Hospital and Medical Center, y quien ha sido pionero de esta técnica en los Estados Unidos.
A casa en 24 horas
"El equipo robótico que utilizamos me ayuda a estabilizar ciertos instrumentos, algo que un humano no puede lograr, porque la mano tiene su temblor natural. La fibra óptica transmite imágenes a un monitor de televisión, lo cual me permite ver lo que estoy haciendo. La miniaturización significa que los instrumentos que estamos usando son mucho más pequeños que los que tradicionalmente se usan en cirugía. Los instrumentos que usamos caben por incisiones de cinco milímetros, las cuales son lo suficientemente pequeñas como para taparlas con una curita cuando la operación termina. La ventaja es que hay mucho menos dolor, el tiempo de hospitalización es menor, la recuperación y el retorno al trabajo son más rápidos, porque no hay gran incisión abdominal y se preserva mejor la anatomía del área", dice el cirujano, quien asegura que la mayoría de pacientes se pueden ir a casa al siguiente día.
El experto enfatiza en que esta operación es posible sólo cuando se unen en el quirófano esos tres elementos de alta tecnología, en manos de un cirujano con vasta experiencia en cirugía laparoscópica. Esta técnica se ha perfeccionado en los últimos cuatro años.
Prostatectomía radical
La prostatectomía radical, que se hace a través del vientre, es la extracción quirúrgica completa de la próstata, de las vesículas seminales, las puntas de los vasos deferentes, y, dependiendo de consideraciones oncológicas, la grasa circundante, los nervios y los vasos sanguíneos. La prostatectomía radical es un tratamiento estándar de primera línea para el cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es una enfermedad en la cual se forman células malignas en los tejidos de esta glándula del sistema reproductor masculino, ubicada debajo de la vejiga y por delante del recto. Su tamaño es como el de una nuez y rodea una parte de la uretra (el tubo que conduce la orina al exterior desde la vejiga). La glándula prostática produce un fluido que forma parte del semen.
Generalmente, cuando el cáncer de próstata se detecta a tiempo, los pacientes se pueden curar por completo con cirugía, sin necesidad de administrarles quimioterapia o radiación, explica el especialista; sin embargo, en algunos casos es necesario aplicar esas otras terapias. "Cada caso debe ser analizado en particular", advierte.
La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que tanto el examen del antígeno específico como el tacto rectal se realicen cada año comenzando a los 50 años de edad; a no ser que existan antecedentes familiares de cáncer, en cuyo caso las pruebas anuales deben comenzar a los 45.
Detección precoz
El cáncer de próstata es el más común en los hombres de EE.UU., después del cáncer de piel. Más de 200 mil nuevos casos de este tipo de cáncer se detectan cada año, y produce casi 30 mil muertes, convirtiéndose en la segunda causa de muerte por cáncer en hombres, luego del cáncer del pulmón. En los últimos años, el índice de muerte bajó, debido en parte a la detección temprana de la enfermedad.







