HABITO SALUDABLE. Concurrir al menos una vez al año al odontólogo para realizarse un chequeo redunda en una mejor calidad de vida.
03 Diciembre 2003 Seguir en 

El primer estudio epidemiológico nacional sobre enfermedad de las encías (gingivitis/periodontitis) demuestra que el 96.8% de la población padece algún grado de enfermedad en las encías a causa de un cepillado incorrecto de los dientes.
"Una correcta higiene bucal y conocimientos de autocuidado son esenciales para prevenir enfermedades periodontales que pueden ir desde la inflamación de las encías hasta la destrucción de los tejidos de sostén de los dientes", comentó el doctor Claudio Furman, Presidente de la Sociedad Argentina de Periodontología. "La correcta higiene bucal incluye el uso de un cepillo dental, crema dental y la utilización de algún elemento que permita limpiar entre los dientes (hilo dental, palillo o cepillo interdentario)", agregó Furman.
Causa de la inflamación
La inflamación de las encías es causada por bacterias que se acumulan en la unión entre el diente y la encía. En su primer estadio, esta infección produce una inflamación y sangrado de las encías (gingivitis) sin afectar los tejidos de soporte del diente.
"Frecuentemente, durante la consulta odontológica, los pacientes comentan el sangrado al cepillarse o al morder una manzana como un hecho normal, sin saber que esto es un signo de enfermedad en sus encías, que se encuentran muy inflamadas por bacterias que se adhieren a la superficie de los dientes por un incorrecto cepillado", comentó el doctor Hugo Romanelli, Profesor titular de la Cátedra de Periodoncia de la Universidad Maimónides.
Si la gingivitis no es tratada, puede producir la pérdida del hueso que soporta al diente (periodontitis), especialmente si existen en las personas factores predisponentes como tabaquismo, factores genéticos, diabetes y estrés, entre otros.
Originan complicaciones
Actualmente se ha demostrado que esta enfermedad, en un estado avanzado, sería un factor de riesgo que puede complicar otras patologías generales, por ejemplo diabetes, problemas cardiovasculares y partos prematuros. Las enfermedades en cada uno de sus estadios suelen provocar desde sangrado y mal aliento (halitosis) hasta movilidad dentaria. Tal situación, además de molesta, altera la adecuada masticación, hechos que sumados a otros factores inciden en la calidad de vida de las personas que las padecen.
Por esta razón, ante el sangrado de las encíasse recomienda a la población adoptar extremas medidas de autocuidado. La más importante de ellas para mantener una boca sana es efectuar un minucioso cepillado dental, tres veces por día, utilizando cepillo y crema dental (fluorada y con agentes antibacterianos). También debe convertirse en un hábito de limpieza diario la utilización de hilo dental u otro elemento de higiene interdentaria (cepillos especiales), por ejemplo a la noche, momento en que se dispone de mayor tiempo para esta minuciosa tarea.
La gente no sabe de higiene bucodental
El primer estudio epidemiológico nacional de necesidad de tratamiento periodontal en adultos de la Argentina sirvió para hacer un diagnóstico de la salud gingival en pacientes de 18 a 84 años. Fue realizado por la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA) y la SAP , siguiendo los criterios sugeridos por OMS para estudios epidemiológicos. Incluyó a 3.694 pacientes (2222 mujeres y 1472 hombres) que concurrieron por primera vez a solicitar tratamiento a un odontólogo general, en las 23 provincias de la Argentina y en a Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los odontólogos examinadores fueron capacitados por instructores de la Sociedad Argentina de Periodontología para el uso del Indice Periodontal Comunitario (IPC), que se aplica en todos los países del mundo y que fue elaborado por la Federación Dental Internacional y aprobado por la OMS en 1979 Este IPC permite evaluar mediante un método simple, rápido y objetivo las necesidades de tratamiento periodontal en diferentes poblaciones.
Necesitan curar sus encías
El estudio estableció que casi el 97% de los pacientes que concurren a la consulta odontológica necesitan algún tratamiento periodontal. Con relación a la complejidad de los tratamientos que son necesarios en la población argentina, el 17.3% de los adultos necesita instrucción en técnicas de higiene bucal, el 65.2% instrucción en higiene bucal y eliminación de cálculos supra y subgingival y el 14.3%, además de la instrucción en higiene bucal y eliminación de cálculos, requiere atención de mayor complejidad (quirúrgica). También se observó que a medida que aumenta la edad del paciente, aumenta la complejidad del tratamiento que necesita.
Asimismo, se detectó que el 14.3 % de los pacientes presenta bolsas profundas (índice 4), mientras que el mayor porcentaje de pacientes con bolsas mayores a 5.5 mm, se presentó en el grupo de pacientes mayores de 40 años de edad.
El grupo de pacientes que no se cepilla los dientes y que no utiliza hilo dental presenta con mayor frecuencia los valores más altos de necesidad de atención periodontal, es decir, algún tipo de tratamiento complejo (quirúrgico).
La doctora Mariel Gómez, odontóloga y miembro del equipo que dirigió la investigación, indica: "El estudio nos permitió comprobar que más del 90% de los pacientes involucrados presentaron sangrado de encías y sólo el 12% consultó a un odontólogo por este motivo".
Los signos más comunes del mal
Los signos más comunes de la enfermedad periodontal o gingivitis son:
Encías enrojecidas, inflamadas o sensibles.
El sangrado de las encías al cepillarse o al utilizar elementos de limpieza interdental
La presencia de mal aliento o mal sabor en la boca.
Cambios en el modo en que cierran los dientes al morder (masticación). Las piezas se van desplazando de su lugar.
Dientes que parecen ser más largos porque las encías se han retraído y se ven las raíces.
Salida de pus entre los dientes y las encías.
Movilidad de las piezas dentarias.
La limpieza debe ser correcta
El tratamiento más importante para la primera etapa de esta patología (gingivitis) es un minucioso y correcto cepillado dental con la utilización de un cepillo dental, crema dental y de algún elemento que permita limpiar entre los dientes (hilo dental, palillo o cepillo interdentario) hasta que se revierta la inflamación y concurrir al odontólogo para que indique el tratamiento adecuado. Para los estadios más avanzados, además de la correcta higiene bucodental, es necesario concurrir al odontólogo para que éste realice la eliminación de los cálculos de las superficies radiculares para eliminar las bacterias que no pueden removerse a través del cepillado.
Cepillarse tres veces al día
Es importante cepillarse minuciosamente los dientes tres veces al día con una crema dental que contenga flúor junto a un agente antibacteriano. Pasos:
Colocar el cepillo a lo largo de la encía marcando un ángulo de 45°. Una hilera de cerdas debe penetrar levemente debajo de la línea de la encía. Realizar movimientos de adelante hacia atrás unas 10 a 15 veces cada dos o tres dientes, para remover la placa bacteriana adherida a los mismos. Colocar el cepillo verticalmente para cepillar la cara interna de los dientes superiores e inferiores y las superficies de masticación. Usar hilo entre los dientes hasta llegar por debajo de la línea de la encía.
"Una correcta higiene bucal y conocimientos de autocuidado son esenciales para prevenir enfermedades periodontales que pueden ir desde la inflamación de las encías hasta la destrucción de los tejidos de sostén de los dientes", comentó el doctor Claudio Furman, Presidente de la Sociedad Argentina de Periodontología. "La correcta higiene bucal incluye el uso de un cepillo dental, crema dental y la utilización de algún elemento que permita limpiar entre los dientes (hilo dental, palillo o cepillo interdentario)", agregó Furman.
Causa de la inflamación
La inflamación de las encías es causada por bacterias que se acumulan en la unión entre el diente y la encía. En su primer estadio, esta infección produce una inflamación y sangrado de las encías (gingivitis) sin afectar los tejidos de soporte del diente.
"Frecuentemente, durante la consulta odontológica, los pacientes comentan el sangrado al cepillarse o al morder una manzana como un hecho normal, sin saber que esto es un signo de enfermedad en sus encías, que se encuentran muy inflamadas por bacterias que se adhieren a la superficie de los dientes por un incorrecto cepillado", comentó el doctor Hugo Romanelli, Profesor titular de la Cátedra de Periodoncia de la Universidad Maimónides.
Si la gingivitis no es tratada, puede producir la pérdida del hueso que soporta al diente (periodontitis), especialmente si existen en las personas factores predisponentes como tabaquismo, factores genéticos, diabetes y estrés, entre otros.
Originan complicaciones
Actualmente se ha demostrado que esta enfermedad, en un estado avanzado, sería un factor de riesgo que puede complicar otras patologías generales, por ejemplo diabetes, problemas cardiovasculares y partos prematuros. Las enfermedades en cada uno de sus estadios suelen provocar desde sangrado y mal aliento (halitosis) hasta movilidad dentaria. Tal situación, además de molesta, altera la adecuada masticación, hechos que sumados a otros factores inciden en la calidad de vida de las personas que las padecen.
Por esta razón, ante el sangrado de las encíasse recomienda a la población adoptar extremas medidas de autocuidado. La más importante de ellas para mantener una boca sana es efectuar un minucioso cepillado dental, tres veces por día, utilizando cepillo y crema dental (fluorada y con agentes antibacterianos). También debe convertirse en un hábito de limpieza diario la utilización de hilo dental u otro elemento de higiene interdentaria (cepillos especiales), por ejemplo a la noche, momento en que se dispone de mayor tiempo para esta minuciosa tarea.
La gente no sabe de higiene bucodental
El primer estudio epidemiológico nacional de necesidad de tratamiento periodontal en adultos de la Argentina sirvió para hacer un diagnóstico de la salud gingival en pacientes de 18 a 84 años. Fue realizado por la Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA) y la SAP , siguiendo los criterios sugeridos por OMS para estudios epidemiológicos. Incluyó a 3.694 pacientes (2222 mujeres y 1472 hombres) que concurrieron por primera vez a solicitar tratamiento a un odontólogo general, en las 23 provincias de la Argentina y en a Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los odontólogos examinadores fueron capacitados por instructores de la Sociedad Argentina de Periodontología para el uso del Indice Periodontal Comunitario (IPC), que se aplica en todos los países del mundo y que fue elaborado por la Federación Dental Internacional y aprobado por la OMS en 1979 Este IPC permite evaluar mediante un método simple, rápido y objetivo las necesidades de tratamiento periodontal en diferentes poblaciones.
Necesitan curar sus encías
El estudio estableció que casi el 97% de los pacientes que concurren a la consulta odontológica necesitan algún tratamiento periodontal. Con relación a la complejidad de los tratamientos que son necesarios en la población argentina, el 17.3% de los adultos necesita instrucción en técnicas de higiene bucal, el 65.2% instrucción en higiene bucal y eliminación de cálculos supra y subgingival y el 14.3%, además de la instrucción en higiene bucal y eliminación de cálculos, requiere atención de mayor complejidad (quirúrgica). También se observó que a medida que aumenta la edad del paciente, aumenta la complejidad del tratamiento que necesita.
Asimismo, se detectó que el 14.3 % de los pacientes presenta bolsas profundas (índice 4), mientras que el mayor porcentaje de pacientes con bolsas mayores a 5.5 mm, se presentó en el grupo de pacientes mayores de 40 años de edad.
El grupo de pacientes que no se cepilla los dientes y que no utiliza hilo dental presenta con mayor frecuencia los valores más altos de necesidad de atención periodontal, es decir, algún tipo de tratamiento complejo (quirúrgico).
La doctora Mariel Gómez, odontóloga y miembro del equipo que dirigió la investigación, indica: "El estudio nos permitió comprobar que más del 90% de los pacientes involucrados presentaron sangrado de encías y sólo el 12% consultó a un odontólogo por este motivo".
Los signos más comunes del mal
Los signos más comunes de la enfermedad periodontal o gingivitis son:
Encías enrojecidas, inflamadas o sensibles.
El sangrado de las encías al cepillarse o al utilizar elementos de limpieza interdental
La presencia de mal aliento o mal sabor en la boca.
Cambios en el modo en que cierran los dientes al morder (masticación). Las piezas se van desplazando de su lugar.
Dientes que parecen ser más largos porque las encías se han retraído y se ven las raíces.
Salida de pus entre los dientes y las encías.
Movilidad de las piezas dentarias.
La limpieza debe ser correcta
El tratamiento más importante para la primera etapa de esta patología (gingivitis) es un minucioso y correcto cepillado dental con la utilización de un cepillo dental, crema dental y de algún elemento que permita limpiar entre los dientes (hilo dental, palillo o cepillo interdentario) hasta que se revierta la inflamación y concurrir al odontólogo para que indique el tratamiento adecuado. Para los estadios más avanzados, además de la correcta higiene bucodental, es necesario concurrir al odontólogo para que éste realice la eliminación de los cálculos de las superficies radiculares para eliminar las bacterias que no pueden removerse a través del cepillado.
Cepillarse tres veces al día
Es importante cepillarse minuciosamente los dientes tres veces al día con una crema dental que contenga flúor junto a un agente antibacteriano. Pasos:
Colocar el cepillo a lo largo de la encía marcando un ángulo de 45°. Una hilera de cerdas debe penetrar levemente debajo de la línea de la encía. Realizar movimientos de adelante hacia atrás unas 10 a 15 veces cada dos o tres dientes, para remover la placa bacteriana adherida a los mismos. Colocar el cepillo verticalmente para cepillar la cara interna de los dientes superiores e inferiores y las superficies de masticación. Usar hilo entre los dientes hasta llegar por debajo de la línea de la encía.







