Con visión artificial los sacan de la oscuridad

La Argentina está en "lista de espera". En cuanto la tecnología esté disponible se realizarán las primeras operaciones revolucionarias en el campo de la oftalmología

03 Diciembre 2003
Presentaron por primera vez en la Argentina los últimos logros en "visión artificial", durante el "I Encuentro Neurooftalmológico Rioplatense", cuyo tema central fue "Dogmas en la especialidad y los chips-implantes para la visión artificial". "Devolverle la visión al ciego será el beneficio más importante que puede ofrecer un oftalmólogo. Vinieron expertos de una institución suiza que está desarrollando un implante para estimular la retina y generar artificialmente visión en el sujeto ciego", afirmó el especialista argentino del Hospital Británico, Roberto Ebner, y ex presidente de la Sociedad Internacional de Neurooftalmología.

Con implantes de chips en la retina y en el cerebro logran recuperar la vista
Un equipo de científicos suizos y estadounidenses presentó por primera vez en la Argentina los últimos logros en el campo de la visión artificial. Fueron expuestos en la reunión "Neurooftalmológica 2003 y el Primer Encuentro Neurooftalmológico Rioplatense", organizados, como todos los años, por el doctor Roberto Ebner, especialista del Hospital Británico. El tema del encuentro fue "Dogmas en Neurooftalmología y Chips-Implantes para visión artificial", con la participación los doctores Jorg Sommerhalder y Joel Salzmann (Ginebra, Suiza) y Mark Humayun (California, EE.UU.), representantes de dos grupos que más fuertemente están trabajando en esta área.
El doctor Ebner, ex presidente de la Sociedad Internacional de Neurooftalmología, explicó que "hemos visto de la mano de quienes generan esta tecnología qué está pasando en el campo de la visión artificial. Y logramos una relación directa; estamos en ?lista de espera? para que, en cuanto la tecnología esté disponible, podamos disponer de los implantes para efectuar las primeras aplicaciones. Este sería el beneficio más importante que puede ofrecer un oftalmólogo: devolverle la visión al ciego", afirmó el doctor Ebner.
"Vinieron Salzmann (retinólogo) y el ingeniero Sommerhalder, de una institución suiza que está desarrollando un implante retinal para estimular la retina y generar artificialmente visión en el sujeto ciego. Están experimentando actualmente en roedores".
Otros proyectos importantes se llevan adelante en Alemania y en los Estados Unidos. "Uno de ellos es el del Doheny Eye Institute de la Universidad de South California, del cual nos visitó el director del Área de Retina y Desarrollo de Bioingeniería, Mark Humayun, quien es médico oftalmólogo e ingeniero, y está a cargo de un área importante de desarrollo de chips en biomedicina.

Por encima de la retina
Están desarrollando un implante epi-retinal, que va por encima de la retina, y ya tienen experiencia en humanos: tienen el primero y el segundo prototipo ?en la calle?. Lo principal es que han conseguido respuestas visuales medibles en forma objetiva que demuestran que hay potencial de acción. El paciente reconoce si la luz está prendida o apagada; la presencia de sombras y,en algún caso, ya reconoce la presencia de letras de gran tamaño", refirió el doctor Ebner.
No obstante, por el momento la visión artificial está reservada a personas que no sean ciegas de nacimiento. "Estos implantes necesitan que el resto de la vía visual esté intacta, habiendo funcionado alguna vez. Se están usando en pacientes con retinopatía pigmentaria o en modelos animales que remedan la misma situación, como base del estudio piloto. Después se extenderá a otras patologías, probablemente a la degeneración macular relacionada con la edad y otras, aunque por el momento el paciente con ese mal ve mejor, por mala que sea su visión, que lo que hoy permiten ver los implantes".

Estrategias para ver
Se estima que para tener buen nivel de respuesta visual estos implantes deben generar entre 300 y 600 píxeles, lo cual permitiría al paciente una visión de ?navegación? (para deambular, esquivar objetos, encontrar la comida en el plato, etcétera).
"Para desarrollar una visión de mayor significación y precisión, incluso para la lectura, se necesitan más de 1.000 píxeles, lo cual parece próximo a conseguirse en el corto plazo", indicó el neurooftalmólogo. "Los suizos están estudiando cuánto se necesita para poder ver palabras de cuatro letras y cómo es el barrido y el aprendizaje que el paciente hace, mediante simulaciones en bioingeniería e informática".
Aún falta miniaturizar más las estructuras para mejorar el nivel de respuesta, y resolver la forma de generar energía para que funcione, porque no se le pueden cambiar las pilas como a un implante coclear o a un marcapasos. "Todo depende del tamaño del implante, que debe ser muy pequeño, ya que no hay mucho espacio en el ojo. Estos implantes se colocan en un área cerca del centro de la retina (?mácula?), región que es sumamente delicada. Si se lograra hacer eso sobre la mácula, la definición seguramente sería mayor", dijo Ebner.

El nervio óptico es un coaxil muy complejo
Por otro lado están quienes estimulan directamente al nervio óptico. "Son estudios muy preliminares; el nervio óptico es un coaxil muy complejo, no es como el nervio coclear en la audición, que mediante un implante de entre 4 y 8 canales permite que el paciente mantenga una conversación telefónica", reflexionó el doctor Roberto Ebner. "Para que ese ?cable? coaxil transmita formas, distancias, colores, volúmenes, tonos y contrastes y simplemente con una estimulación externa genere una forma ordenada de impulsos que el cerebro después entienda es sumamente complejo. Aparentemente, esto sí se puede hacer a través del procesamiento retinal", añadió.
Pese a que hay instituciones que trabajan directamente sobre un implante cerebral, para los investigadores que están en el tema la posibilidad de obtener buenos resultados aún es lejana.

Con doble misión
"También hay implantes mixtos, que intentarán estimular, por un lado, la retina, y por el otro, el Sistema Nervioso Central, lo cual puede ser interesante en casos en que el paciente tenga muy afectado el nervio óptico, ya que de esta manera hacemos un by-pass".
En contrapartida se encuentran científicos que están implantando células embrionarias. El doctor Ebner explicó que "es la forma biológica de reconstituir tejidos, que estas células se diferencien en células de la retina y se conecten con las del paciente. De esta manera, generan un axón que viaja por las vías ópticas naturales del paciente, repoblando de una manera anatómica, con axones verdaderos, esa ruta, a fin de recrear lo que en un momento fue una vía sana". No obstante, se halló que el proceso funciona hasta cierto punto. El axón, al pasar del nervio óptico, ya no sabe dónde va, dado que falta una proteína trazadora (que existe en los embriones) para que llegue al cerebro por el camino natural. "En otras experiencias se observó que las células implantadas se diferencian convirtiéndose en verdaderas células retinales, pero no se interconectan con las células del huésped. Este año, investigadores norteamericanos publicaron un estudio en la revista Ophthalmology, reportando haber hallado potencial de acción en células implantadas, ya que han visto que éstas generan ondas en el electrorretinograma. Ello significa que están vivas e interconectadas con las vecinas. Lamentablemente, no obstante el éxito del implante celular, los pacientes estudiados no lograron ver mejor".

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