26 Noviembre 2003 Seguir en 

Las mujeres mayores que caminan regularmente y permanecen activas es más probable que lleven una vida independiente en la edad avanzada, según un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine. El hallazgo se basó en el estudio de 171 mujeres cuyo promedio de edad fue de 74 años al inicio de la investigación que duró 14 años, descripto como la primera observación a largo plazo sobre la actividad física y la capacidad de funcionar en la vida.
"Tener una condición altamente funcional significa que la persona es más propensa a poder vivir de manera independiente", dijo Jennifer Brach, de la Escuela de Salud y Ciencias de Rehabilitación de la Universidad de Pittsburgh, autora principal del estudio.
"La actividad física regular, que puede ser tan simple como caminar, ayuda a la gente a vivir más tiempo y en condiciones más saludables, a vivir con menos limitaciones y con mejor calidad de vida", señala en el estudio publicado. Las mujeres estudiadas tuvieron una revisión regular con cuestionario y pruebas que cuantificaron lo que hicieron en deportes o actividades recreativas y físicas. Las mujeres más activas y más consistentes en la práctica de ejercicio fueron las más propensas a vivir atendiéndose ellas mismas 14 años después.
Las que siempre estaban inactivas fueron menos propensas a ser independientes. "La gente que vive más tiempo demuestra que tanto jóvenes como viejos deben ser activos físicamente", agregó Brach. (Reuter)
"Tener una condición altamente funcional significa que la persona es más propensa a poder vivir de manera independiente", dijo Jennifer Brach, de la Escuela de Salud y Ciencias de Rehabilitación de la Universidad de Pittsburgh, autora principal del estudio.
"La actividad física regular, que puede ser tan simple como caminar, ayuda a la gente a vivir más tiempo y en condiciones más saludables, a vivir con menos limitaciones y con mejor calidad de vida", señala en el estudio publicado. Las mujeres estudiadas tuvieron una revisión regular con cuestionario y pruebas que cuantificaron lo que hicieron en deportes o actividades recreativas y físicas. Las mujeres más activas y más consistentes en la práctica de ejercicio fueron las más propensas a vivir atendiéndose ellas mismas 14 años después.
Las que siempre estaban inactivas fueron menos propensas a ser independientes. "La gente que vive más tiempo demuestra que tanto jóvenes como viejos deben ser activos físicamente", agregó Brach. (Reuter)







