26 Noviembre 2003 Seguir en 

En la Argentina, como en el resto de América Latina la mayoría de las mujeres es sometida sin su consentimiento a diversas prácticas durante el parto, que no sólo carecen de base científica que las respalde, sino que incluso implican ciertos riesgos.
El rasurado perinatal, el enema momentos antes del parto, la episiotomía son algunas de estas prácticas sobre las que un reciente comunicado del Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Social (CLAP), organismo dependiente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS), hace foco, en un intento por advertir a la comunidad de la necesidad de reducir su uso rutinario.
Vieja costumbre
Sin embargo, quienes son más reticentes a abandonarlas son los mismos médicos que están acostumbrados a practicarlas sin preguntarse qué tan útiles son en realidad. "Es muy difícil lograr que los profesionales de la salud abandonen la práctica de procedimientos médicos que han realizado durante años", afirmó el doctor Fernando Althabe, obstetra argentino que actualmente se desempeña como investigador en la sede del CLAP en Montevideo, Uruguay. Además, agrega el especialista, "un factor que impide el abandono de estas prácticas es la actitud paternalista, cuando no autoritaria, de los médicos". Esto impide la apertura de un espacio de discusión instantes previos al parto, que le permita a la mujer manifestar sus deseos de ser o no sometidas a prácticas sin base científica, pero que en algunos casos pueden redundar en algún tipo de confort.
Comodidad médica
Un caso testigo es el rasurado perineal que se suele practicar momentos antes de que la mujer ingrese en la sala de parto. Según el informe del CLAP, esta práctica se aplica en más de la mitad de las instituciones médicas argentinas, tanto públicas como privadas. "Esta práctica fue adoptada porque se pensaba que la presencia del vello perineal podría incrementar el riesgo en infecciones maternas, aunque todos los estudios realizados al respecto demuestran que no es así", señala el doctor Althabe.
Hoy la práctica sigue por comodidad de los médicos "El rasurado les permite realizar con más comodidad las suturas en caso de que haya un desgarro o una episiotomía -dice el especialista-".
El rasurado perinatal, el enema momentos antes del parto, la episiotomía son algunas de estas prácticas sobre las que un reciente comunicado del Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Social (CLAP), organismo dependiente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS), hace foco, en un intento por advertir a la comunidad de la necesidad de reducir su uso rutinario.
Vieja costumbre
Sin embargo, quienes son más reticentes a abandonarlas son los mismos médicos que están acostumbrados a practicarlas sin preguntarse qué tan útiles son en realidad. "Es muy difícil lograr que los profesionales de la salud abandonen la práctica de procedimientos médicos que han realizado durante años", afirmó el doctor Fernando Althabe, obstetra argentino que actualmente se desempeña como investigador en la sede del CLAP en Montevideo, Uruguay. Además, agrega el especialista, "un factor que impide el abandono de estas prácticas es la actitud paternalista, cuando no autoritaria, de los médicos". Esto impide la apertura de un espacio de discusión instantes previos al parto, que le permita a la mujer manifestar sus deseos de ser o no sometidas a prácticas sin base científica, pero que en algunos casos pueden redundar en algún tipo de confort.
Comodidad médica
Un caso testigo es el rasurado perineal que se suele practicar momentos antes de que la mujer ingrese en la sala de parto. Según el informe del CLAP, esta práctica se aplica en más de la mitad de las instituciones médicas argentinas, tanto públicas como privadas. "Esta práctica fue adoptada porque se pensaba que la presencia del vello perineal podría incrementar el riesgo en infecciones maternas, aunque todos los estudios realizados al respecto demuestran que no es así", señala el doctor Althabe.
Hoy la práctica sigue por comodidad de los médicos "El rasurado les permite realizar con más comodidad las suturas en caso de que haya un desgarro o una episiotomía -dice el especialista-".







