Nueva terapia contra el dolor y la inflamación de la artrosis

Existen más de 100 patologías que dañan las articulaciones, tejido elástico que se encuentra en los extremos de los huesos

12 Noviembre 2003
Casi todas las personas mayores de 50 años presentan algún síntoma indicativo de esta enfermedad. Así pues, la artrosis se ha convertido en la principal causa de limitación del movimiento y también la primera causa de incapacidad si se tiene en cuenta la parte de la población que a menudo se convierte en sedentaria debido a los dolores y molestias asociados.
La artritis (conocida anteriormente como "artropatía dege-nerativa") no es de hecho una enfermedad, sino un grupo de enfermedades que tienen como rasgos comunes su capacidad para producir dolor, inflamación y limitar el movimiento en las articulaciones. Existen más de 100 enfermedades que afectan de esa forma a las articulaciones, aunque la más común de ellas es la artrosis.

Proceso degenerativo
En una articulación afectada por artrosis, el cartílago que cubre y protege, acolchándolos, los extremos de los huesos sufre un proceso degenerativo que acaba por permitir que las estructuras óseas rocen entre sí. El síntoma más importante de la artrosis es el dolor, ya que la inflamación suele aparecer en estadios más avanzados de la enfermedad.
En lugar de limitarse a aliviar el dolor con fármacos o a practi-car operaciones de cirugía ortopédica caras y potencialmente peligrosas, muchos especialistas están obteniendo buenos resultados, basados en una combinación de complementos naturales (glucosamina y condroitinsulfato: ambos productos se adquieren sin receta médica en la mayoría de las farmacias de todo el mundo) que han demostrado retardar la evolución.
Tanto la glucosamina como el condroitinsulfato son sustancias que ya consumimos de forma habitual y que incluso nuestro cuerpo genera en pequeñas cantidades, por lo que no pro-ducen efectos secundarios conocidos.
La artrosis es una enfermedad que empieza afectando al cartílago, el tejido elástico y gelatinoso que se encuentra en los extremos de los huesos.

Reduce fricciones óseas
Constituido por entre un 65 y un 80% de agua, el cartílago está destinado a cumplir dos funciones: reducir la fricción producida por el frotamiento de un hueso contra el otro y amortiguar el traumatismo que el movimiento normal de la vida diaria inflige a los huesos.

Se achica el espacio articular
Es fácil apreciar el grado de erosión y de deterioro del cartílago que sufre con los años, mediante el examen radiológico de una articulación afectada. El espacio articular se estrecha y es desigual, y desaparece la amplia separación entre los extremos de los huesos y los regulares contornos del cartílago sano.Deformaciones y crujidoLos signos de la artrosis son: dolor, entumecimiento o rigidez, crujidos y aumento de tamaño y deformaciones de las articulaciones afectadas; en estadios avanzados puede aparecer la inflamación. Suele empezar en las articulaciones de los dedos, las rodillas, la cadera, el cuello y en algunas de los pies.

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