05 Noviembre 2003 Seguir en 

Se aprobó en la Argentina el uso de valdecoxib -y su prodroga, parecoxib-, el primer antiinflamatorio COX-2 que se puede administrar tanto por vía inyectable como oral. Este fármaco está indicado para el tratamiento del dolor agudo, particularmente pre y postoperatorio, ya que por su acción selectiva proporciona una alta seguridad y produce menos efectos adversos gastrointestinales que los fármacos tradicionales, y no interfiere con el proceso de coagulación, esencial en una intervención quirúrgica.
Intravenosa
"Muchos de nuestros pacientes, en el post-quirúrgico inmediato, no pueden tomar comprimidos, cápsulas ni gotas, no toleran la vía oral", explicó el doctor Alejandro G. Haidbauer, subjefe de la División Anestesiología del Hospital Alemán. "Por este motivo, se los debe medicar por vía intravenosa, y de hecho hasta el día de la fecha no disponíamos de un antiinflamatorio COX-2 selectivo que admitiera la posibilidad de uso inyectable o ?parenteral?". La doctora Adriana Aiello, médica anestesióloga del Hospital Tornú, explicó que "en la mayoría de los casos de dolor agudo, las drogas de elección son los antiinflamatorios no esteroides (AINES), sobre todo en los postoperatorios. Los AINES se dividen en tradicionales o convencionales y Coxibs o COX-2.
Potencia analgésica
En este tipo de medicamentos lo que le importa al médico es el margen de seguridad (que no aparezcan úlceras ni sangrados) y la potencia analgésica. Al haber un coxib que se puede administrar por vía endovenosa, podremos trabajar con un margen de seguridad totalmente distinto. Antes, al no haber coxibs inyectables, teníamos que usar AINES tradicionales, pero siempre está el fantasma de complicaciones gastrointestinales que pueden aparecer en alrededor del 25% de los casos".
Este es el primer caso en que salen al mercado dos drogas, valdecoxib (oral) y parecoxib (inyectable), bajo el mismo nombre comercial (ambas desarrolladas por Pfizer). La razón es que parecoxib es la ?prodroga? de valdecoxib: cuando se inyecta, el organismo la transforma en valdecoxib, la verdadera droga activa. El nuevo COX-2 está indicado para dolor agudo postquirúrgico (incluyendo cirugía dental), dolor e inflamación por artrosis y artritis, y dolores menstruales (dismenorrea). Su seguridad clínica se evaluó en más de 10.000 pacientes, entre los cuales de los que sufrían artritis más de 2.500 fueron tratados durante más de 6 meses, y más de 600 durante al menos un año.
La Argentina participó de varios estudios clínicos multinacionales con esta medicación. En un estudio con parecoxib "se enrolaron más de 1300 pacientes, de los cuales entre 25 y 30 fueron de nuestro país, para evaluar la eficacia y seguridad en postoperatorio de cirugía con dolor moderado a severo.
Se puede combinar con todos los opioides
La nueva droga, usada sin asociarla a otros analgésicos, demostró ser muy efectiva. No obstante, cuando por la intensidad del dolor se requiere combinarla con otros fármacos, suelen sumársele los ?opioides? (morfina y sus derivados).
"En dolor agudo tendemos a utilizar una "analgesia balanceada", que nos permite alcanzar un muy buen control del dolor postoperatorio con dosis menores a las que prescribimos cuando aplicamos en concepto de monoterapia, reduciendo por consiguiente la incidencia de efectos secundarios indeseables. Este nuevo medicamento tiene una potencia suficiente para disminuir el consumo de opioides: permite un buen control del dolor con un ahorro de alrededor de 30 a 40% en opioides con respecto a si tuviéramos que utilizar estos solos", declaró el doctor Alejandro G. Haidbauer.
Por su parte, Adriana Aiello explicó que los opioides son medicamentos muy nobles, aunque aún hoy persisten mitos tales como que los opioides producen adicción. Si se usan para tratar el dolor, luego se pueden dejar sin problema.
El inconveniente es que pueden presentar efectos adversos como vómitos, retención urinaria, prurito, depresión respiratoria y disminución del funcionamiento del intestino (constipación). No obstante, si se reduce su dosificación, también se reducen los efectos adversos".
La analgesia potente y segura permite mejorar la evolución de los pacientes. "Se demostró cómo el buen control de dolor postoperatorio, sobre todo en las primeras horas, favorece la evolución y acorta la internación, lo que también se refleja en una disminución de costos, según reflexionaron los médicos.
Intravenosa
"Muchos de nuestros pacientes, en el post-quirúrgico inmediato, no pueden tomar comprimidos, cápsulas ni gotas, no toleran la vía oral", explicó el doctor Alejandro G. Haidbauer, subjefe de la División Anestesiología del Hospital Alemán. "Por este motivo, se los debe medicar por vía intravenosa, y de hecho hasta el día de la fecha no disponíamos de un antiinflamatorio COX-2 selectivo que admitiera la posibilidad de uso inyectable o ?parenteral?". La doctora Adriana Aiello, médica anestesióloga del Hospital Tornú, explicó que "en la mayoría de los casos de dolor agudo, las drogas de elección son los antiinflamatorios no esteroides (AINES), sobre todo en los postoperatorios. Los AINES se dividen en tradicionales o convencionales y Coxibs o COX-2.
Potencia analgésica
En este tipo de medicamentos lo que le importa al médico es el margen de seguridad (que no aparezcan úlceras ni sangrados) y la potencia analgésica. Al haber un coxib que se puede administrar por vía endovenosa, podremos trabajar con un margen de seguridad totalmente distinto. Antes, al no haber coxibs inyectables, teníamos que usar AINES tradicionales, pero siempre está el fantasma de complicaciones gastrointestinales que pueden aparecer en alrededor del 25% de los casos".
Este es el primer caso en que salen al mercado dos drogas, valdecoxib (oral) y parecoxib (inyectable), bajo el mismo nombre comercial (ambas desarrolladas por Pfizer). La razón es que parecoxib es la ?prodroga? de valdecoxib: cuando se inyecta, el organismo la transforma en valdecoxib, la verdadera droga activa. El nuevo COX-2 está indicado para dolor agudo postquirúrgico (incluyendo cirugía dental), dolor e inflamación por artrosis y artritis, y dolores menstruales (dismenorrea). Su seguridad clínica se evaluó en más de 10.000 pacientes, entre los cuales de los que sufrían artritis más de 2.500 fueron tratados durante más de 6 meses, y más de 600 durante al menos un año.
La Argentina participó de varios estudios clínicos multinacionales con esta medicación. En un estudio con parecoxib "se enrolaron más de 1300 pacientes, de los cuales entre 25 y 30 fueron de nuestro país, para evaluar la eficacia y seguridad en postoperatorio de cirugía con dolor moderado a severo.
Se puede combinar con todos los opioides
La nueva droga, usada sin asociarla a otros analgésicos, demostró ser muy efectiva. No obstante, cuando por la intensidad del dolor se requiere combinarla con otros fármacos, suelen sumársele los ?opioides? (morfina y sus derivados).
"En dolor agudo tendemos a utilizar una "analgesia balanceada", que nos permite alcanzar un muy buen control del dolor postoperatorio con dosis menores a las que prescribimos cuando aplicamos en concepto de monoterapia, reduciendo por consiguiente la incidencia de efectos secundarios indeseables. Este nuevo medicamento tiene una potencia suficiente para disminuir el consumo de opioides: permite un buen control del dolor con un ahorro de alrededor de 30 a 40% en opioides con respecto a si tuviéramos que utilizar estos solos", declaró el doctor Alejandro G. Haidbauer.
Por su parte, Adriana Aiello explicó que los opioides son medicamentos muy nobles, aunque aún hoy persisten mitos tales como que los opioides producen adicción. Si se usan para tratar el dolor, luego se pueden dejar sin problema.
El inconveniente es que pueden presentar efectos adversos como vómitos, retención urinaria, prurito, depresión respiratoria y disminución del funcionamiento del intestino (constipación). No obstante, si se reduce su dosificación, también se reducen los efectos adversos".
La analgesia potente y segura permite mejorar la evolución de los pacientes. "Se demostró cómo el buen control de dolor postoperatorio, sobre todo en las primeras horas, favorece la evolución y acorta la internación, lo que también se refleja en una disminución de costos, según reflexionaron los médicos.







