Aconsejado para los ocho años, puede divertir a los mayores

Por Inés Malinow

05 Octubre 2003
Todo cuento para niños que se respete empieza por el famoso "Había una vez", y este texto de G. G. se respeta muchísimo, pues así comienza la historia de la muchacha narigona y muy sabia, a la que se ama desde el principio; y se la sigue amando, ya que cuanto hace, dice y piensa es simpatiquísimo. ¿Qué más tiene el cuento en sus 63 páginas? Pues las ocurrencias de un rey bastante tonto y paquetón a quien se debe nombrar con todos sus nombres, pero que es vencido por Juana -la chica astuta y de gran nariz-, que le da una guerra de aquellas...
La gracia de Griselda Gambaro es mucha, y sin que resulte pesado, a cada rato se advierte la pericia de una autora que hizo fortuna no sólo en el teatro adulto, sino también en las lides del género infantil. El libro está aconsejado para los ocho años, pero aun los mayores pueden divertirse con esta anti-ñata que reflexiona bien y actúa mejor. El puente se ha roto y desde ahí se encadena una simpática historia que continúa con pericia y concluye de la misma manera porque Gambaro añade situaciones con tanta gracia como talento, algo no demasiado fácil de lograr en el alicaído rubro de la literatura infantil nacional. Juana va haciendo lo suyo, y se lamenta que el tomo concluya pues el puente necesario en el reino ha sido finalmente construido. Las ilustraciones de Nancy Fiorini poseen un adecuado toque medieval. ¡Vivan Juana, Fiorini y Gambaro! (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios