Cuestiones de la Física moderna

Por Enrique Blaksley Bazterrica (BUENOS AIRES)

28 Septiembre 2003
Como réplica al artículo del doctor Jorge Estrella ("Crítica a la verdad científica"), haciendo suyas apreciaciones del profesor Grosse, (publicado en LA GACETA Literaria del 24/08) respecto de un libro mío, debo formular las siguientes consideraciones. En primer lugar no es exacto que, en mi trabajo, exprese yo un malestar por "las dificultades conceptuales que requiere la interpretación de la física moderna". Creo que es claro que mi intención es advertir al lector no especializado que los fundamentos teóricos de la física moderna implican "un sacrificio intelectual", tal como dice Max Born, que obligan a la razón a aceptar explicaciones no satisfactorias respecto de la realidad de los fenómenos en estudio. Estos reparos, que los mismos físicos han admitido y que cito brevemente en mi ensayo son, asimismo, admitidos por el profesor Grosse, quien apunta al respecto los últimos esfuerzos de Einstein en la búsqueda de "otra interpretación de la mecánica cuántica". No veo, en consecuencia, cuál es la discrepancia que tendríamos respecto de la insuficiencia de la explicación hoy aceptada. El mismo Grosse, al señalar el intento de Einstein, expresa: "obviamente, esto no significa que no exista otra interpretación". Entiendo que luego de más de cuarenta años de trabajar en estas disciplinas y, aunque ello pueda considerarse insólito, estoy en condiciones de suministrar esa mejor interpretación. Ahora bien, cómo puede aceptar el profesor Grosse que un desconocido a quien no ha visto figurar en las revistas de física haya llegado a ese "desideratum" que, según el, merecería un Premio Nobel. El desafío que me formula -y que acepto plenamente- en el sentido de demostrarlo "usando el riguroso lenguaje científico de los físicos", es algo que obviamente no puede tener cabida en un opúsculo de divulgación ni en las páginas de un suplemento cultural. Reitero pues al profesor Grosse el ofrecimiento que hago en mi libro en el sentido de suministrar todos los elementos que se estime necesarios para la comprensión de mi enfoque. Pero resulta ineludible considerar en este medio las imputaciones que el profesor Grosse me formula:
1) La afirmación de que los fotones tienen masa en reposo -expresión inapropiada debiendo entenderse "masa de reposo equivalente a la energía cinética del fotón"- y que considero dependiente de la resistencia propia de cada medio refringente, determinando de este modo que la luz se desplace a distintas velocidades en cada uno de ellos, es calificada como "curiosa", calificación nada precisa aunque presumiblemente peyorativa. Pero no explica Grosse cómo, a partir de esta interpretación, logro deducir desde los principios generales de la física, las leyes de W. Snell y Huygens, de marcado carácter empírico (pág.23).
2) No es exacto el que discuta la validez de la teoría cuantitativa de la relatividad especial, a partir de cuyas fórmulas he construido mi propia teoría y cuya validez matemática nunca he puesto en duda. Por ello es inaceptable que se me impute contra- dicción por la utilización de sus cálculos. Lo que discuto es la interpretación teórica de dichas fórmulas como claramente se dice en la página 15 "in fine".
3) Se considera "extraño" el concepto de un medio energético (el éter electromagnético) cuando la física aceptó la idea del éter durante más de dos siglos y sigue, en la actualidad, utilizando este concepto bajo la noción de campos de fuerza y energía, los campos eléctricos, magnéticos y gravitacionales. La palabra éter, sin embargo, fue eliminada después del experimento de Michelson y Morley, a fines del siglo diez y nueve.
4) Finalmente me imputa "críticas erróneas" en que hubiese incurrido en la página 30 a conceptos que, en realidad, son opiniones propias de grandes físicos que el profesor Grosse parece ignorar. Se refiere a la incompatibilidad entre la relatividad especial de Einstein y el principio de conservación de la cantidad de movimiento, expuesta por Paul Langevin en su obra "Introducción a la Relatividad", (prologada por Einstein), y que cito en tercer lugar entre las opiniones de este físico (cfr. prólogo página 14).
5) Del efecto Doppler que menciona, dada la brevedad de la síntesis, difícilmente pueda emitir opinión alguna. Reitero aquí al profesor Grosse mi total disponibilidad para enviarle los elementos que considere necesarios.

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