El vendedor de seguros asesino atrapado en su propio laberinto

Por Juan Manuel Montero

31 Agosto 2003
El solo hecho de que Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares hayan incluido a Pacto de sangre dentro de su colección El Séptimo Círculo, le da a este ya de por sí excelente policial negro un plus a la hora de elegirlo.
La historia escrita por James Cain gira en torno de un oscuro vendedor de seguros, Walter Huff, quien se asocia con una joven y bella mujer en un plan macabro: asesinar al marido de ella para así poder cobrar la póliza del seguro. La historia no es nueva, pero Cain logra introducir varios aspectos novedosos en su novela.
Con el correr de las páginas la figura de Huff va creciendo de manera sorprendente, hasta dar muestras de que estamos en presencia de una de las mentes criminales más sagaces. Su trabajo como vendedor de seguros, además, le da el caudal suficiente de conocimientos acerca de la mejor forma de concretar el homicidio, sin levantar sospechas en su propia compañía.
Huff toma todos los recaudos posibles, confiando ciegamente en que su cómplice, Phyllis, también lo hará. Lo que él no sabe es que se encuentra asociado a una mujer despiadada, que va jugando sus piezas con maestría, tejiendo una telaraña invisible de la cual será casi imposible liberarse. Con la ejecución del plan comenzará la tortura de Huff, quien deberá poner hasta su propio cuerpo para escapar de lo inevitable."Pacto de sangre" está inspirado en un hecho real que horrorizó a los norteamericanos. Borges y Bioy Casares hablan de Cain, un experimentado periodista de principios del siglo pasado, como uno de los más genuinos representantes de los escritores duros. "Su estilo es siempre servicial y eficaz", aseguran. Y no se equivocan. Las 159 páginas se leen de un tirón. Cain intercala los diálogos entre los protagonistas con detalladas descripciones de ambientes y paisajes.
El libro fue llevado al cine en 1944, bajo la dirección de Billy Wilder, y con la actuación de Barbara Stanwyck y Fred Mac Murray. El guión, además, fue realizado por otro enorme escritor del denominado policial negro, Raymond Chandler.
El vendedor de seguros se verá atrapado en su propio laberinto, en el cual Cain nos pasea hasta mostrarnos que, aunque creamos tener, tal como Teseo, el cordel para encontrar la salida, el destino siempre puede depararnos una sorpresa.(c) LA GACETA

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