Crítica realidad originada en la superpoblación del planeta

Por Jorge Estrella

31 Agosto 2003
El libro tiene el tono enérgico de la denuncia: para el veinte por ciento de la población mundial el agua escasea; se han perdido cuatro quintas partes de los bosques que existieron antes que los hombres comenzaran a destruirlos; en el siglo XX la población ha pasado de 1.600 millones a 6.000 millones; UNICEF denuncia la muerte de 30.000 niños cada día, pero no señala como catastrófico que diariamente la población se incremente en 230.000 personas (seremos 7 mil millones en 2015, y en 2050, 10 mil millones).
La tesis central de Sartori es que, aunque multicausal, la crítica situación planetaria tiene su origen en la sobrepoblación. Cada norteamericano contribuye por año con 20 toneladas de anhídrido carbónico, cada europeo con 8,5; entre ambos producen 9.000 millones de toneladas, la mitad de la global. Esto es, cuanto más somos, más polucionamos: no es la técnica la causa prioritaria sino su instrumentación para servir a una biomasa que crece inconteniblemente. "Si nos salvamos no será con la tecnología, sino con un retorno a la inteligencia" (p 74), sostiene Sartori, autor de la primera parte del libro. Y en esa línea cuestiona la posición del actual Papa, pues "la prohibición de prácticas anticonceptivas no encuentra ningún apoyo... en las Sagradas Escrituras, ni en la tradición, ni en la teología, la ley natural o la filosofía; en fin, en nada" (p 85). El Papa, en cambio, ha declarado que la postura de la Iglesia en asuntos de contracepción ha sido escrita "por la mano creadora de Dios".
En la segunda parte del volumen, Mazzoleni se detiene en temas demográficos. Examina a Malthus y su anticipadora visión del desajuste entre los incrementos de población y de alimentos (pese a sus errores, pronosticó con dos siglos de anticipación parte del problema actual); describe la "transición demográfica", el "desarrollo sustentable", los hábitos sexuales en India, China, el Medio Oriente musulmán; defiende los alimentos transgénicos de los ataques proteccionistas, procura poner en su justo término el significado del recalentamiento planetario.
En lenguaje directo el libro ensaya despertar la conciencia mundial ante la crisis, tan camuflada tras el léxico de ideologías presuntamente fenecidas. (c) LA GACETA

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