Gente de aquella vieja "buena vida"

Por Elvira Palacios

24 Agosto 2003
Hace algunos años, las páginas de "Sociales" de los diarios solían dedicar amplios espacios para recordar a personajes de la clase alta que se habían destacado por su "culto a la amistad", su "activa participación en eventos sociales", su "agradable conversación y buen humor", su "extremo refinamiento y sobria elegancia", eufemismos aplicados, muchas veces, para encubrir una vida acomodada, intrascendente y frívola. Ovidio Lagos, periodista que trabajó en "Primera Plana", reseña en este libro la vida de algunos de estos personajes, en general "bon vivants" porteños de la primera mitad del siglo XX.
Macoco Alzaga, un playboy que dilapidó su fortuna en sus fastuosas estadías en París; Dulce Liberal de Martínez de Hoz e Inés Borgón Cobo, consideradas dos de las mujeres más bellas por la sociedad parisina y porteña de los años 30; Domingo Candia, proveniente de una de las familias más acaudaladas y distinguidas de Rosario, quien terminaría sus días en un precario atelier de Montparnasse; y Lucas Padilla, descendiente de Lucas Córdoba y de familias tradicionales de Tucumán, son algunos de los protagonistas de "Argentinos de raza". En este compendio de breves biografías podemos rastrear algunas claves de la decadencia argentina, y vislumbrar cómo fue posible que un país que lo tenía todo haya termindo al borde de un precipicio.(c) LA GACETA

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