24 Agosto 2003 Seguir en 

El libro tiene una organización un tanto primitiva. Desde su título, porque ocurre que lo referido en él no son las afirmaciones de las ciencias sino sólo aquellas de las teorías relativista y cuántica. Al autor parecen caerle muy mal ambas por la carga de perplejidades que acarrean para el sentido común. Como el texto incluye fórmulas he preferido solicitar la opinión autorizada del físico Constantino Grosse (profesor de Relatividad en la UNT y miembro del Conicet). Lo que sigue -hasta el final de esta nota- es texto suyo."El autor basa su exposición en una serie de citas de físicos famosos que expresan su malestar por las dificultades conceptuales que requiere la interpretación de la física moderna. Usa estas citas como fundamento plausible para concluir que la interpretación utilizada actualmente por los físicos para interpretar la evidencia experimental es errónea. Olvida, sin embargo, que estas mismas citas demuestran que los físicos no aceptaron fácilmente los nuevos conceptos sino que, por el contrario, hicieron todo lo posible para encontrar interpretaciones más sencillas. No lo lograron.
Einstein, por ejemplo, dedicó los últimos años de su vida a la búsqueda de otra interpretación de la mecánica cuántica. Tampoco lo logró. Obviamente esto no significa que no exista otra interpretación. Pero si ella existe, la forma de probarlo no es a través de frases de disconformidad sino mediante demostraciones, usando el riguroso lenguaje científico de los físicos. Es probable que este lenguaje resulte demasiado árido para ser entendido por un lector no especializado, pero ante un emprendimiento de tal magnitud e importancia, que sin duda llevaría al autor a la obtención del premio Nobel, hay que comenzar convenciendo a los especialistas. De otra manera se cae en una actitud análoga a la del gobierno nazi que, tratando de desacreditar a Einstein, convocó a numerosos científicos para que contribuyeran en la publicación del libro "Cien físicos contra Einstein". La famosa reacción de Einstein fue: ¿para qué cien?, con uno hubiera sido suficiente".
En la Introducción se aclara que las ideas expuestas en el libro se basan en trabajos de investigación científica desarrollados en la Universidad del Salvador, a los cuales podrá acceder el lector si así lo solicita. Cabe notar que en la enumeración de los trabajos realizados por el autor que figura al final del libro no aparecen publicaciones científicas en revistas especializadas de física. Esto significa que el autor no ha querido someter sus ideas al juicio de sus pares, o que ha intentado publicar sus ideas en el ámbito idóneo pero no ha logrado hacerlo.
Desprovisto de fundamentación teórica, el libro continúa con un conjunto de ejercicios matemáticos en que aparecen curiosas interpretaciones, como por ejemplo que los fotones tienen masa en reposo diferente de cero, que varía al pasar de un medio a otro; se niega la interpretación usual de la relatividad especial pero se usa en los cálculos la dependencia de la masa con la velocidad y la fórmula de la dilatación temporal; se postulan conceptos extraños tales como "un medio energético (el éter electromagnético) activado por el protón nuclear". Además se hacen críticas erróneas a las teorías existentes como, por ejemplo, cuando se pretende que la relatividad especial no es compatible con la conservación de la cantidad de movimiento (pág. 30) o que no contempla el efecto Doppler luminoso (pág. 50)".(c) LA GACETA
Einstein, por ejemplo, dedicó los últimos años de su vida a la búsqueda de otra interpretación de la mecánica cuántica. Tampoco lo logró. Obviamente esto no significa que no exista otra interpretación. Pero si ella existe, la forma de probarlo no es a través de frases de disconformidad sino mediante demostraciones, usando el riguroso lenguaje científico de los físicos. Es probable que este lenguaje resulte demasiado árido para ser entendido por un lector no especializado, pero ante un emprendimiento de tal magnitud e importancia, que sin duda llevaría al autor a la obtención del premio Nobel, hay que comenzar convenciendo a los especialistas. De otra manera se cae en una actitud análoga a la del gobierno nazi que, tratando de desacreditar a Einstein, convocó a numerosos científicos para que contribuyeran en la publicación del libro "Cien físicos contra Einstein". La famosa reacción de Einstein fue: ¿para qué cien?, con uno hubiera sido suficiente".
En la Introducción se aclara que las ideas expuestas en el libro se basan en trabajos de investigación científica desarrollados en la Universidad del Salvador, a los cuales podrá acceder el lector si así lo solicita. Cabe notar que en la enumeración de los trabajos realizados por el autor que figura al final del libro no aparecen publicaciones científicas en revistas especializadas de física. Esto significa que el autor no ha querido someter sus ideas al juicio de sus pares, o que ha intentado publicar sus ideas en el ámbito idóneo pero no ha logrado hacerlo.
Desprovisto de fundamentación teórica, el libro continúa con un conjunto de ejercicios matemáticos en que aparecen curiosas interpretaciones, como por ejemplo que los fotones tienen masa en reposo diferente de cero, que varía al pasar de un medio a otro; se niega la interpretación usual de la relatividad especial pero se usa en los cálculos la dependencia de la masa con la velocidad y la fórmula de la dilatación temporal; se postulan conceptos extraños tales como "un medio energético (el éter electromagnético) activado por el protón nuclear". Además se hacen críticas erróneas a las teorías existentes como, por ejemplo, cuando se pretende que la relatividad especial no es compatible con la conservación de la cantidad de movimiento (pág. 30) o que no contempla el efecto Doppler luminoso (pág. 50)".(c) LA GACETA
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