20 Julio 2003 Seguir en 

¿Cuáles son las semejanzas y las diferencias entre el teatro y la narrativa? Veremos primero sus diferencias y luego sus semejanzas. Hasta hace muy poco tiempo el teatro formó parte de la literatura. Tanto es así que aún el jurado del premio Nobel sigue otorgando el casi millón de dólares de la recompensa literaria a dramaturgos como Darío Fo. Algunos clasificadores transan y ponen al texto teatral dentro de la categoría "Texto literario para ser representado". Es decir que si bien este texto puede ser leído como un cuento o una novela, su destino final es el escenario.
Tanto en el teatro como en la narrativa se cuenta una historia. Pero los medios son diferentes. En el teatro se cuenta una historia mediante el diálogo y en la narrativa un narrador omnisciente es el encargado de llevar adelante no sólo las peripecias de los personajes sino también la descripción de sus estados de ánimo y de los paisajes o ámbitos dentro de los cuales transcurre la anécdota.
Se me dirá que en el teatro las didascalias o acotaciones explicitan los estados de ánimos de los personajes y que además de las escenografías, los mismos comediantes, mediante sus textos, pueden describir lugares que se encuentran extra escena. Pero ocurre que dichas didascalias son breves y más bien tienen el carácter de consejos dados por el autor a los posibles directores.
Pero veamos las estructuras que son comunes tanto a uno como a otro género: el diálogo teatral sirve: 1) para elaborar las peripecias de los personajes; 2) señala el nombre de quienes se mueven en el escenario; 3) indica la situación de estos en el escenario, su cercanía o su alejamiento uno del otro (proxemia) y last but not the least; 4) hace avanzar la acción mediante los elementos ilocutorios (racionales) y perlocutorios (emocionales) al ser los personajes, esencialmente, los emergentes de una situación. Cualquiera que fuese el modelo actancial que se emplee, desde el de Souriau hasta el de Ubersfeld pasando por Greimas, toda situación es un sistema de fuerzas o actantes que se arman, pujan y se deshacen a medida que transcurre la anécdota. Los actantes pueden estar intra escena o extra escena. Recordemos a Godot, el personaje de Beckett que jamás aparece en escena y que arma y desarma las situaciones en las cuales intervienen los otros personajes presentes.
Las situaciones pueden ser englobantes, es decir la que se desarrolla desde la llamada situación "resorte" hasta la situación arbitral con la cual cae el telón. En el intermedio, a medida que transcurren las peripecias hay una serie de situaciones llamadas "afluentes" o "ancilares".Olvidaba decir que un objeto puede ser un actante, como la cajita que pierde Harpagón en El avaro, de Molière.
Es posible que algún futuro autor intente convertir un cuento o una novela en una pieza de teatro. Lo primero que tendría que hacer es detectar en la narración la situación resorte que lanza la acción hacia su destino arbitral. Luego, destacar la situación englobante y seleccionar las situaciones afluentes o ancilares. Después de olvidar el texto de la ficción y, sobre todo, al narrador omnisciente, hacer hablar a los personajes construyendo los sucesivos sistemas de fuerzas que componen la peripecia.
Finalmente, convertir a los personajes en fantasmas del escenario gracias a la encarnación de los comediantes. Y allí rectificar los errores del texto quitando lo inútil y agregando lo necesario.(c) LA GACETA
Tanto en el teatro como en la narrativa se cuenta una historia. Pero los medios son diferentes. En el teatro se cuenta una historia mediante el diálogo y en la narrativa un narrador omnisciente es el encargado de llevar adelante no sólo las peripecias de los personajes sino también la descripción de sus estados de ánimo y de los paisajes o ámbitos dentro de los cuales transcurre la anécdota.
Se me dirá que en el teatro las didascalias o acotaciones explicitan los estados de ánimos de los personajes y que además de las escenografías, los mismos comediantes, mediante sus textos, pueden describir lugares que se encuentran extra escena. Pero ocurre que dichas didascalias son breves y más bien tienen el carácter de consejos dados por el autor a los posibles directores.
Pero veamos las estructuras que son comunes tanto a uno como a otro género: el diálogo teatral sirve: 1) para elaborar las peripecias de los personajes; 2) señala el nombre de quienes se mueven en el escenario; 3) indica la situación de estos en el escenario, su cercanía o su alejamiento uno del otro (proxemia) y last but not the least; 4) hace avanzar la acción mediante los elementos ilocutorios (racionales) y perlocutorios (emocionales) al ser los personajes, esencialmente, los emergentes de una situación. Cualquiera que fuese el modelo actancial que se emplee, desde el de Souriau hasta el de Ubersfeld pasando por Greimas, toda situación es un sistema de fuerzas o actantes que se arman, pujan y se deshacen a medida que transcurre la anécdota. Los actantes pueden estar intra escena o extra escena. Recordemos a Godot, el personaje de Beckett que jamás aparece en escena y que arma y desarma las situaciones en las cuales intervienen los otros personajes presentes.
Las situaciones pueden ser englobantes, es decir la que se desarrolla desde la llamada situación "resorte" hasta la situación arbitral con la cual cae el telón. En el intermedio, a medida que transcurren las peripecias hay una serie de situaciones llamadas "afluentes" o "ancilares".Olvidaba decir que un objeto puede ser un actante, como la cajita que pierde Harpagón en El avaro, de Molière.
Es posible que algún futuro autor intente convertir un cuento o una novela en una pieza de teatro. Lo primero que tendría que hacer es detectar en la narración la situación resorte que lanza la acción hacia su destino arbitral. Luego, destacar la situación englobante y seleccionar las situaciones afluentes o ancilares. Después de olvidar el texto de la ficción y, sobre todo, al narrador omnisciente, hacer hablar a los personajes construyendo los sucesivos sistemas de fuerzas que componen la peripecia.
Finalmente, convertir a los personajes en fantasmas del escenario gracias a la encarnación de los comediantes. Y allí rectificar los errores del texto quitando lo inútil y agregando lo necesario.(c) LA GACETA







