04 Mayo 2003 Seguir en 

Director de LA GACETA Literaria, Daniel Alberto Dessein. Sin ánimo de polemizar, me permito disentir con el doctor Jorge Estrella, filósofo al que admiro y respeto, respecto de su interesantísimo artículo, "Naturaleza o cultura", publicado en LA GACETA Literaria del 13/4/03.
No voy a insistir en mi punto de vista de que así como hay valores lugareños y sólidos sólo en ámbitos culturales acotados, también hay otros que pueden calificarse de innatos y universales. Acepto que se puede discrepar. Lo que ahora quiero remarcar es que los valores suponen ciertas condiciones que normalmente no son expresadas. Ocurre lo mismo que con el agua; se dice que se congela a 0 grado y que hierve a 100 grados. Sin embargo, el agua salada se congela aproximadamente a los 5 grados bajo cero y si está a varias atmósferas, se evapora a unos 110 grados. Sucede que por lo general está implícito que se habla de agua dulce.
Igualmente el quinto mandamiento ordena no matar, pero supone la inexistencia de una agresión mortal que justifique una legítima defensa.
Los animales naturalmente se unen con los del sexo contrario en épocas de celo para satisfacer su instinto sexual; es lo natural. Pero si no lo encuentran, es posible que lo satisfagan por sí mismos. No falla el instinto, lo que pasa es que no se dan las condiciones. Debe también tenerse en cuenta que el término natural depende del contexto usado. Sociológicamente natural se refiere a lo que existe sin intervención humana, por oposición a cultura, que es lo hecho por el hombre. Un árbol es naturaleza, una silla es cultura. Un río es naturaleza, un canal hecho por el hombre es cultura.
Pero filosóficamente el significado es algo diferente para algunas personas. La cultura supone la posibilidad de múltiples opciones o fines. Lo natural, tal como lo entiendo, es lo que no puede ser de otra manera, para lograr un fin predeterminado. Supone ausencia de opciones. Normalmente las tendencias humanas persiguen fines innatos o dados. En la medida que no se realizan o se dirigen a otros fines, se habla de no natural o de antinatural. Se da, pues, un orden en la naturaleza. No es natural que un viejo conserve la agudeza visual, auditiva, o que no sufra de osteoporosis o que la piel no se le apergamine. Podría suceder, pero no es lo natural. El reparto que se hace entre dos o más personas supone una igualdad; es la finalidad del reparto.
Cuando ocurre se denomina justicia. Lo justo supone un equilibrio, se intercambian iguales "pesas". De ahí que la justicia se representa con una balanza. Lo justo puede ser convencional o natural. Que el feriado trabajado se pague doble es convencional, puede pagarse más o menos, pero que a trabajos iguales se pague lo mismo es natural e invariable. Que los hombres no lo respeten es otra cosa.
Los padres tienden a cuidar a sus hijos y también, aunque menos, a sus hijastros. Es lo natural porque ellos los necesitan, pero en ciertas condiciones los castigan o matan. El hombre no se aparea con sus hijas. Pero en ciertas situaciones -pobreza, ignorancia, ebriedad, promiscuidad, hacinamiento- lo hace en casi todas las culturas hasta puede sostenerse que es natural en esas condiciones. Luego, lo natural depende de las circunstancias. ¿Puede catalogarse de antinatural si un padre culto y acomodado que duerme en habitaciones distintas copula con su hija? Creo que sí.
Lo grave y peligroso de la tesis relativista, según la cual todos los valores son lugareños y, por lo tanto, variables, casuales, como afirma Estrella, es que vuelve imposible el progreso moral. La experiencia es inútil, no puede ser aprovechada. Lo que hoy criticamos: torturas, mentiras, imperialismos, genocidios, etcétera, mañana nos parecerán actos laudatorios y viceversa, dado que no hay un fundamento natural que los sostenga.(c) LA GACETA
No voy a insistir en mi punto de vista de que así como hay valores lugareños y sólidos sólo en ámbitos culturales acotados, también hay otros que pueden calificarse de innatos y universales. Acepto que se puede discrepar. Lo que ahora quiero remarcar es que los valores suponen ciertas condiciones que normalmente no son expresadas. Ocurre lo mismo que con el agua; se dice que se congela a 0 grado y que hierve a 100 grados. Sin embargo, el agua salada se congela aproximadamente a los 5 grados bajo cero y si está a varias atmósferas, se evapora a unos 110 grados. Sucede que por lo general está implícito que se habla de agua dulce.
Igualmente el quinto mandamiento ordena no matar, pero supone la inexistencia de una agresión mortal que justifique una legítima defensa.
Los animales naturalmente se unen con los del sexo contrario en épocas de celo para satisfacer su instinto sexual; es lo natural. Pero si no lo encuentran, es posible que lo satisfagan por sí mismos. No falla el instinto, lo que pasa es que no se dan las condiciones. Debe también tenerse en cuenta que el término natural depende del contexto usado. Sociológicamente natural se refiere a lo que existe sin intervención humana, por oposición a cultura, que es lo hecho por el hombre. Un árbol es naturaleza, una silla es cultura. Un río es naturaleza, un canal hecho por el hombre es cultura.
Pero filosóficamente el significado es algo diferente para algunas personas. La cultura supone la posibilidad de múltiples opciones o fines. Lo natural, tal como lo entiendo, es lo que no puede ser de otra manera, para lograr un fin predeterminado. Supone ausencia de opciones. Normalmente las tendencias humanas persiguen fines innatos o dados. En la medida que no se realizan o se dirigen a otros fines, se habla de no natural o de antinatural. Se da, pues, un orden en la naturaleza. No es natural que un viejo conserve la agudeza visual, auditiva, o que no sufra de osteoporosis o que la piel no se le apergamine. Podría suceder, pero no es lo natural. El reparto que se hace entre dos o más personas supone una igualdad; es la finalidad del reparto.
Cuando ocurre se denomina justicia. Lo justo supone un equilibrio, se intercambian iguales "pesas". De ahí que la justicia se representa con una balanza. Lo justo puede ser convencional o natural. Que el feriado trabajado se pague doble es convencional, puede pagarse más o menos, pero que a trabajos iguales se pague lo mismo es natural e invariable. Que los hombres no lo respeten es otra cosa.
Los padres tienden a cuidar a sus hijos y también, aunque menos, a sus hijastros. Es lo natural porque ellos los necesitan, pero en ciertas condiciones los castigan o matan. El hombre no se aparea con sus hijas. Pero en ciertas situaciones -pobreza, ignorancia, ebriedad, promiscuidad, hacinamiento- lo hace en casi todas las culturas hasta puede sostenerse que es natural en esas condiciones. Luego, lo natural depende de las circunstancias. ¿Puede catalogarse de antinatural si un padre culto y acomodado que duerme en habitaciones distintas copula con su hija? Creo que sí.
Lo grave y peligroso de la tesis relativista, según la cual todos los valores son lugareños y, por lo tanto, variables, casuales, como afirma Estrella, es que vuelve imposible el progreso moral. La experiencia es inútil, no puede ser aprovechada. Lo que hoy criticamos: torturas, mentiras, imperialismos, genocidios, etcétera, mañana nos parecerán actos laudatorios y viceversa, dado que no hay un fundamento natural que los sostenga.(c) LA GACETA







