Del último período de Foucault

Por Juan de Olaso

27 Abril 2003
En su mayoría, los comentadores de la obra de Foucault suelen trazar tres grandes etapas de su recorrido: una primera, "arqueológica", que transcurre en los años sesenta y en la que el tema central es el del saber; una segunda, "genealógica", que comienza en los setenta y que gira alrededor de la cuestión del poder; y una última, para muchos inesperada, que nace hacia los ochenta y que tiene como eje el problema de la subjetividad.
La hermenéutica del sujeto, curso dictado en 1982 en el Collège de France en el marco de la cátedra "Historia de los sistemas de pensamiento", se inscribe precisamente en este último período foucaultiano.
Como en su Historia de la sexualidad, el filósofo explora detenidamente la noción de "inquietud de sí mismo", sometiendo a un examen minucioso el precepto délfico de "Conócete a ti mismo", y sus destinos a lo largo de los siglos. Según el autor, esta prescripción constituye la fórmula fundadora de las relaciones entre sujeto y verdad.La construcción de una tal hermenéutica de sí, desde la Antigüedad clásica, se esclarece en relación con un conjunto de técnicas que Foucault describe en estas intensas páginas: se trata de determinadas "prácticas de sí por las que los sujetos se vieron llevados a prestarse atención a ellos mismos, a descubrirse y también a reconocerse". Una infinidad de nombres, escuelas y autores irá desfilando a lo largo del curso, desde la figura inicial de Sócrates, "el maestro de la inquietud de sí", hasta la reciente de Freud.
Acaso no sería del todo inexacto decir que este apasionante curso de Michel Foucault, como así también las reflexiones finales de su vida, apuntaban a escribir una historia de los diversos modos de subjetivación de los seres humanos.(c) LA GACETA

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