20 Abril 2003 Seguir en 

Esta es una autobiografía, en clave humorística, donde la autora, periodista que probablemente algunos recuerden por sus colaboraciones en la revista "La semana", nos relata una serie de avatares propios de la vida conyugal.
En cada capítulo reflexiona, desde su experiencia, sobre las peripecias cotidianas a las que se enfrenta una mujer en su matrimonio, especialmente en el plano de la convivencia.
"La TV en la pareja es como dormir de a tres", sentencia Gómez Thorpe. Sostiene que el fútbol es uno de los principales conspiradores contra la armonía conyugal y sospecha que pronto verá a una multitud de mujeres apedreando la A.F.A. La pasión del marido por su auto, su resistencia a besar en la boca y sus caprichos diarios dan pie a divertidas reflexiones.
Gómez Thorpe señala el acrecentamiento de las exigencias gastronómicas en los hombres y la paralela incomprensión a los padecimientos que sufre una esposa cuando se somete a una dieta para adelgazar, con el objeto de agradar a su cónyuge.
La autora también nos narra algunas descabelladas técnicas tendientes a recuperar el galanteo sexual perdido a causa de los años.
En sus últimas páginas, describe el "síndrome de la ninfa", que se manifiesta cuando el marido huye con una veinteañera.
"No seré feliz pero tengo marido" estuvo durante más de nueve meses en la lista de los libros más vendidos de nuestro país y dio lugar a la obra teatral homónima, que hoy se representa en tres países.
Según Viviana Gorbato, Gómez Thorpe es una especie de "Woody Allen con faldas", calificativo demasiado generoso para alguien que puede hacernos reír, pero sin abandonar la superficie.(c) LA GACETA
En cada capítulo reflexiona, desde su experiencia, sobre las peripecias cotidianas a las que se enfrenta una mujer en su matrimonio, especialmente en el plano de la convivencia.
"La TV en la pareja es como dormir de a tres", sentencia Gómez Thorpe. Sostiene que el fútbol es uno de los principales conspiradores contra la armonía conyugal y sospecha que pronto verá a una multitud de mujeres apedreando la A.F.A. La pasión del marido por su auto, su resistencia a besar en la boca y sus caprichos diarios dan pie a divertidas reflexiones.
Gómez Thorpe señala el acrecentamiento de las exigencias gastronómicas en los hombres y la paralela incomprensión a los padecimientos que sufre una esposa cuando se somete a una dieta para adelgazar, con el objeto de agradar a su cónyuge.
La autora también nos narra algunas descabelladas técnicas tendientes a recuperar el galanteo sexual perdido a causa de los años.
En sus últimas páginas, describe el "síndrome de la ninfa", que se manifiesta cuando el marido huye con una veinteañera.
"No seré feliz pero tengo marido" estuvo durante más de nueve meses en la lista de los libros más vendidos de nuestro país y dio lugar a la obra teatral homónima, que hoy se representa en tres países.
Según Viviana Gorbato, Gómez Thorpe es una especie de "Woody Allen con faldas", calificativo demasiado generoso para alguien que puede hacernos reír, pero sin abandonar la superficie.(c) LA GACETA







