Habla la segunda esposa de Neruda

Por Beatriz E. de Parolo

20 Abril 2003
Como es sabido, Matilde Urrutia (1912-1985) fue la segunda mujer de Pablo Neruda (1904-1973). Tal como se trasluce en el título de estas memorias, el libro está escrito desde la admiración. A través de su propio discurso Matilde se muestra como una mujer sensible y seductora que parece haberle encontrado sentido a la vida a partir de su relación con Neruda.
La historia se abre con la muerte del poeta, dramáticamente coincidente con la instauración de la dictadura de Pinochet en Chile; progresa según una cronología flexible vinculada a itinerarios de viajes por los lugares de Europa que ambos recorrieron, para culminar con los momentos compartidos en Isla Negra.La melancolía, el extrañamiento, la sensación de pérdida impregnan un relato por momentos conmovedor, cuyo principal protagonista es sin duda el poeta.
A pesar de su intensa carga emotiva, estas memorias sólo pueden aportar tenues detalles a las confesiones del propio Neruda. Me refiero a las memorias del escritor y hombre político, volcadas en el libro "Confieso que he vivido". Obra esta última que alcanza un vuelo literario y humano que, como es de suponer, no puede ser igualado por estas pálidas páginas de Matilde.
Aunque escrito con sencillez y encanto, este libro adolece de algunas reiteraciones -en las páginas 152 y 159 se repite el mismo fragmento de "Los versos del capitán" que fueron dedicados a Matilde-. Asimismo, la autora abusa del empleo de lugares comunes. También se percibe en el texto la banalidad de algunas referencias, tales como las que giran en torno del momento en que Neruda recibe el premio Nobel.
De todas maneras, esta publicación reafirma por un lado, el encanto personal, la pasión y el compromiso del poeta y, por otro, devela la angustiosa transición en la vida de una mujer que pasó vertiginosamente de la plenitud al desamparo. (c) LA GACETA

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