13 Abril 2003 Seguir en 

Con prosa sencilla y lenguaje preciso, en este libro de relatos -algunos de los cuales son perfectos cuentos, como "Dúo" o "Primer amor"- Dal Masetto estruja su memoria y rescata historias afectivas de variada índole.
Algunas, de corte netamente familiar, salvan del olvido escenas de su adolescencia de inmigrante italiano que debió adaptarse al nuevo hábitat. Otras, en cambio, parecen inspiradas en sus rondas habituales por los bares del "Bajo" porteño, donde solía refugiarse para escribir. Dal Masetto escribe en forma clara y concisa. Memorioso y tranquilo al mismo tiempo. Su estilo muy personal lo lleva a eludir los caminos de la sensiblería cuando, obligado por las situaciones, se acerca a ella peligrosamente. Pero afortunadamente sale ileso.
Dividido en tres partes: Días (14 relatos), Paisajes y entreveros (22 relatos) y Noche (3). La primera parte de su libro transcurre mayormente en Salto (provincia de Buenos Aires) y en Intra, su pueblo natal. Es la más emotiva de las tres. El Padre, relato que da título al libro, trata sobre el recuerdo de su propio padre, desde la memoria afectiva de sus días de infancia.
Remolino es la búsqueda de lo que permanece y se salva del paso del tiempo; logra plasmar la idea acertadamente. Primer amor es una curiosa historia con una parte autobiográfica y otra ficcional, en la que una novia le cuenta la historia de un rosal, con amores, despechos y muertes. La pinchadura con una espina del mismo hace salir una gota de sangre con la que sella un pacto amoroso extraño: haría quedar al muchacho "embarazado" de ella. Otros dos relatos, Acueducto y Carta, tienen reminiscencias poéticas ligadas a los recuerdos del padre y a un concepto esencialmente humanista de la existencia.
La segunda parte transcurre en ciudades -generalmente Buenos Aires- y los protagonistas son de lo más variado: desde un caballo ausente, o un hombre a punto de ser operado, un hombre de vacaciones en la playa, la posibilidad de amor ocasional de un hombre con una mujer a la que conoce en un bar y que se frustra, pasando por una ballena, la competencia de dos vecinos bulliciosos en un consorcio -Dúo, todo un cuento- y hasta un árbol (un alerce). En otros, el relato no alcanza a ser un cuento, aunque lo intenta (por ejemplo en Naturaleza). Mientras que en Pista de baile, si bien tampoco llega a ser un cuento, el autor no lo intenta siquiera y en cambio logra una descripción excelente de gran belleza intrínseca. En cuanto a la tercera parte, la más breve, la muerte y el dolor lo hacen meditar sobre la necesidad de cordura en el mundo. En suma, un libro de relatos que cumple con la función de entretener y compartir vivencias.
(c) LA GACETA
Algunas, de corte netamente familiar, salvan del olvido escenas de su adolescencia de inmigrante italiano que debió adaptarse al nuevo hábitat. Otras, en cambio, parecen inspiradas en sus rondas habituales por los bares del "Bajo" porteño, donde solía refugiarse para escribir. Dal Masetto escribe en forma clara y concisa. Memorioso y tranquilo al mismo tiempo. Su estilo muy personal lo lleva a eludir los caminos de la sensiblería cuando, obligado por las situaciones, se acerca a ella peligrosamente. Pero afortunadamente sale ileso.
Dividido en tres partes: Días (14 relatos), Paisajes y entreveros (22 relatos) y Noche (3). La primera parte de su libro transcurre mayormente en Salto (provincia de Buenos Aires) y en Intra, su pueblo natal. Es la más emotiva de las tres. El Padre, relato que da título al libro, trata sobre el recuerdo de su propio padre, desde la memoria afectiva de sus días de infancia.
Remolino es la búsqueda de lo que permanece y se salva del paso del tiempo; logra plasmar la idea acertadamente. Primer amor es una curiosa historia con una parte autobiográfica y otra ficcional, en la que una novia le cuenta la historia de un rosal, con amores, despechos y muertes. La pinchadura con una espina del mismo hace salir una gota de sangre con la que sella un pacto amoroso extraño: haría quedar al muchacho "embarazado" de ella. Otros dos relatos, Acueducto y Carta, tienen reminiscencias poéticas ligadas a los recuerdos del padre y a un concepto esencialmente humanista de la existencia.
La segunda parte transcurre en ciudades -generalmente Buenos Aires- y los protagonistas son de lo más variado: desde un caballo ausente, o un hombre a punto de ser operado, un hombre de vacaciones en la playa, la posibilidad de amor ocasional de un hombre con una mujer a la que conoce en un bar y que se frustra, pasando por una ballena, la competencia de dos vecinos bulliciosos en un consorcio -Dúo, todo un cuento- y hasta un árbol (un alerce). En otros, el relato no alcanza a ser un cuento, aunque lo intenta (por ejemplo en Naturaleza). Mientras que en Pista de baile, si bien tampoco llega a ser un cuento, el autor no lo intenta siquiera y en cambio logra una descripción excelente de gran belleza intrínseca. En cuanto a la tercera parte, la más breve, la muerte y el dolor lo hacen meditar sobre la necesidad de cordura en el mundo. En suma, un libro de relatos que cumple con la función de entretener y compartir vivencias.
(c) LA GACETA







