Se debe hacer caso al pálpito

Una doctrina no aprendida ni en Pascal ni en Bergson.

13 Abril 2003
Según la autora, debemos hacer caso a los pálpitos que nos sobrevienen en las diversas circunstancias de la vida, porque esas corazonadas, a diferencia de los torpes devaneos de la razón, son infalibles.
La autora no aprendió esa doctrina en las páginas de Pascal ni en las de Bergson. He aquí cómo la aprendió: "Empecé a interesarme en filosofías orientales y a practicar yoga y meditación. Estudié danza moderna y descubrí que a veces, cuando danzaba, sentía como si una fuerza superior estuviese ?danzando? a través de mí. Concurrí a grupos de terapia donde compartíamos nuestros sentimientos profundos, y como resultado experimenté sensaciones trascendentes de unidad e intimidad. Todas estas cosas me fueron abriendo a los aspectos no lineales y no racionales de mí naturaleza. Mi madre también se hallaba explorando cosas similares. Un día me llamó entusiasmada para contarme acerca de un seminario que acababa de tomar para aprender técnicas de desarrollo de la intuición. (...)".
La autora declara haber cursado con éxito dicho seminario, concluido el cual emprendió el correspondiente viaje a la India. De regreso en California, ella favorece al género humano mediante la primorosa publicación de su sabiduría.
El que quiera leer, que lea.
(c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios