17 Octubre 2002 Seguir en 
Días atrás, apuntamos la necesidad de proceder a destrancar las bocatormentas de San Miguel de Tucumán, a fin de que, cuando se produjeran lluvias, pudieran cumplir normalmente sus funciones de drenaje. Es del caso repetir la indicación.
La tarea no se ha producido y durante las precipitaciones de anteanoche podía verse, en diversas esquinas, la inundación de la calzada a causa del nulo servicio de tales conductos.
Estos se encuentran, casi en su totalidad, atascados por residuos y elementos descartables de diversa índole, sobre todo de envases de plástico. Tal realidad es una de las causantes de que, por escasa que sea la lluvia, las calles terminen siempre anegadas, con todos los inconvenientes que ello significa para sus usuarios, tanto automovilistas como peatones.
En múltiples ocasiones, durante estos últimos años, hemos insistido en la necesidad de una limpieza integral de las bocatormentas. Por una razón u otra, es una tarea que nunca se realiza y que ocasiona perjuicios evidentes. Creemos que debiera terminar tal pasividad.
La tarea no se ha producido y durante las precipitaciones de anteanoche podía verse, en diversas esquinas, la inundación de la calzada a causa del nulo servicio de tales conductos.
Estos se encuentran, casi en su totalidad, atascados por residuos y elementos descartables de diversa índole, sobre todo de envases de plástico. Tal realidad es una de las causantes de que, por escasa que sea la lluvia, las calles terminen siempre anegadas, con todos los inconvenientes que ello significa para sus usuarios, tanto automovilistas como peatones.
En múltiples ocasiones, durante estos últimos años, hemos insistido en la necesidad de una limpieza integral de las bocatormentas. Por una razón u otra, es una tarea que nunca se realiza y que ocasiona perjuicios evidentes. Creemos que debiera terminar tal pasividad.





