15 Diciembre 2002 Seguir en 

Una noche de 1960 Ellie Burton da a luz a su hija Ann bajo un árbol, al otro lado de un río próximo a su casa, que en ese momento es incendiada por su esposo, presa del alcohol y de un ataque de ira. Ann y su hermana Liza se refugian de la locura paterna en la casa de un tío, de donde, siete años más tarde, desaparecen, sin dejar rastros.
Al poco tiempo sólo es encontrada Ann, en un sótano, amnésica y sin habla. Ella intenta rehacer su vida alejada de su pueblo natal y, años más tarde, conoce a su futuro marido con quien buscará la estabilidad emocional que no tuvo en la infancia.
Pero el incierto destino de su hermana y las atormentantes reminiscencias de un pasado que quiere dejar atrás la alejan de la tranquilidad deseada; y se ve forzada a regresar a su pueblo para exorcizar sus fantasmas. La trama se ve debilitada por un desenlace que preanuncia el título de la novela.
Este best seller tiene los condimentos típicos del género: descripciones minuciosas, exhaustivas; profusión de diálogos y personajes; múltiples escenarios; saltos temporales; dosis de suspenso; análisis superficial de la psicología de los personajes; lenguaje llano.
La autora pertenece a la denominada "nueva novela australiana", fenómeno que aglutina a sus miembros más por coincidencias comerciales que literarias. (c) LA GACETA
Al poco tiempo sólo es encontrada Ann, en un sótano, amnésica y sin habla. Ella intenta rehacer su vida alejada de su pueblo natal y, años más tarde, conoce a su futuro marido con quien buscará la estabilidad emocional que no tuvo en la infancia.
Pero el incierto destino de su hermana y las atormentantes reminiscencias de un pasado que quiere dejar atrás la alejan de la tranquilidad deseada; y se ve forzada a regresar a su pueblo para exorcizar sus fantasmas. La trama se ve debilitada por un desenlace que preanuncia el título de la novela.
Este best seller tiene los condimentos típicos del género: descripciones minuciosas, exhaustivas; profusión de diálogos y personajes; múltiples escenarios; saltos temporales; dosis de suspenso; análisis superficial de la psicología de los personajes; lenguaje llano.
La autora pertenece a la denominada "nueva novela australiana", fenómeno que aglutina a sus miembros más por coincidencias comerciales que literarias. (c) LA GACETA







