La vasta influencia del dinero en la vida del hombre

Por Matías Brizuela

15 Diciembre 2002
"El mundo del dinero" es la secuela natural del anterior libro de este autor, "Repensar el trabajo", así como el dinero es la derivación natural del trabajo, su representación, diría Hume. Daniel Dessein, al comentar este último libro en estas páginas, señalaba la ambivalencia intrínseca del trabajo, igualmente aplicable al dinero: fuente de liberación y de sometimiento, de integración social y de atomización, de humanización y de alienación. Hopenhayn repara en esa dualidad, a la que considera una consecuencia lógica de la vaciedad esencial del dinero, de su indeterminación, de su infinita potencialidad de ser canjeado por cualquier objeto o servicio. El autor analiza en este libro su influencia en la conducta, en las expectativas y, en general, en la vida del hombre.
Marx creía que no era el sujeto quien construía el dinero sino a la inversa. La utopía marxista proponía, consecuentemente, su abolición. Simmel postulaba que la diversificación y la aceleración propias de la vida moderna son resultados del uso del dinero. Hopenhayn toma estos planteos y los reformula, deteniéndose en sus contradicciones. Marx señalaba la que se suscitaba entre la limitación cuantitativa de toda suma de dinero y el carácter cualitativamente ilimitado de este último, y concluía que esta contradicción conducía inevitablemente a la acumulación.
El autor apunta que el dinero se caracteriza por su movimiento y que ello se traduce en sociedades dinámicas, generando, por un lado, una democratización social y, por otro, profundas desigualdades. La fortuna de Bill Gates, mayor que el PBI de varios países pobres, es fruto de esa movilidad, así como la posesión de cinco sextos de la riqueza de la Tierra por parte de la sexta parte de su población. Hopenhayn también señala la vulnerabilidad que provoca la anomia de la globalización financiera.
El destino de una gran cantidad de personas se define por descalabros financieros distantes; un derrumbe en la Bolsa de Corea puede afectar inmediatamente a los ahorristas chilenos o derivar en el desempleo de trabajadores brasileños. Esta inestabilidad, consecuencia de variables abstrusas, repercute directamente en la sociedad, que tiende a privilegiar el presente sobre el futuro, a proyectar a corto plazo, a valorar más la "jugada" que la "obra". Los argentinos hemos sentido varios coletazos de la "ruleta mundial" que, a mediados de los 90, invirtió el flujo de capitales que nos había favorecido y promovido la sustitución del tradicional pudor vernáculo respecto del dinero por el exhibicionismo desmesurado e inmoral de la era menemista, como describía Alina Diaconú, en este Suplemento, a fines de esa década. Hopenhayn afirma que el menemismo se desenvolvió entre dos hitos fundamentales en la historia del dinero en la Argentina: la hiperinflación y el corralito. La pérdida del valor del dinero y su confiscación generaron una reacción casi patológica en los afectados y, en el último caso, el derrocamiento de un gobierno. Ningún otro escándalo de los 90 (y sobraron: la corrupción generalizada, el desempleo, la concentración del ingreso) logró movilizar de este modo a la ciudadanía, lo que prueba la influencia decisiva del dinero en su comportamiento.
Libro interesante, que explora una temática cuya centralidad en la vida del hombre no suele patentizarse ni analizarse lo suficiente, o desde el ángulo adecuado, para adquirir real dimensión de su trascendencia. (c) LA GACETA

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