Repaso ameno, claro y profundo de los últimos noventa años de la Argentina

Especialmente destacable es el análisis, nada maniqueo, del peronismo.

17 Noviembre 2002
La historia argentina puede dividirse en dos períodos antitéticos: el de la construcción del gran proyecto nacional, en el siglo XIX; y el de su destrucción, en el siglo XX. De esta última etapa se ocupa este libro. ¿Cuándo perdimos nuestro destino dorado? ¿Con la Ley Sáenz Peña, por la inmadurez del pueblo argentino para vivir en democracia? ¿Con el cambio del contexto económico mundial después de la Primera Guerra? ¿Con la ruptura del orden constitucional con el golpe de Uriburu? ¿Con el intervencionismo estatal a partir de 1930? ¿Con el distribucionismo de Perón? ¿Con la escisión política que afianzó la revolución libertadora? ¿Con la incomprensión de los factores de poder, y de la sociedad en general, al programa desarrollista de Frondizi? ¿Con el endeudamiento descontrolado y la apertura económica de Martínez de Hoz? ¿Con los dislates bélicos y los horrores del Proceso? ¿Con el estatismo alfonsinista? ¿Con el neoliberalismo, la multiplicación de la deuda y la corrupción estructural en la era Menem? ¿Con la reversión del flujo de capitales extranjeros en el 94? ¿Con el desgobierno aliancista? ¿Cuáles fueron los factores decisivos en el fracaso argentino? ¿Los políticos, los económicos, los sociales o los culturales? ¿Los internos o los exógenos? ¿Cuáles son los errores que no debemos repetir para abandonar la feroz dinámica de la crisis que nos tiene atrapados? Este volumen puede ayudarnos a reformular y resolver estos interrogantes.
Romero repasa, combinando la amenidad y la claridad expositiva de un historiador como Félix Luna con la profundidad conceptual de un autor como Halperín Donghi, las últimas nueve décadas de nuestra historia, desde el ascenso de Yrigoyen al poder hasta el último gobierno de Menem. El artículo que Romero publicó en estas páginas, en el marco de las "Reflexiones sobre la crisis", es un epílogo perfecto para este libro.
Los distintos capítulos sintetizan los diversos períodos de nuestro pasado, deteniéndose en sus aspectos políticos, económicos, sociales y culturales con un equilibrio y una solvencia notables. Se alterna una descripción objetiva de los acontecimientos con reflexiones personales, cuya subjetividad aumenta, razonablemente, a medida que se acercan al presente. Particularmente destacable es el análisis, ajeno al maniqueísmo predominante, que el autor hace del peronismo; fenómeno extremadamente complejo cuya aprehensión resulta esencial para comprender los últimos 60 años de nuestra historia. También resulta interesante el abordaje de los gobiernos de Menem y de Alfonsín; períodos que, por la aceleración histórica que se desprendió de la crisis, parecen hoy lejanos.
Luis Alberto Romero honra su apellido ya que, al igual que José Luis y Francisco Romero, es uno de los intelectuales más lúcidos que ha producido nuestro país; una de las contradicciones de esta Argentina que siempre pareció equivocarse contando con inmensos recursos naturales y humanos para el éxito; uno de los hombres que puede ayudarnos a vislumbrar la salida del pozo en el que estamos, revisando la forma en que caímos dentro de él.

(c) LA GACETA

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