13 Octubre 2002 Seguir en 

Osvaldo Pellettieri, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, conduce hace varios años el GETEA (Grupo de Estudios de Teatro Argentino e Iberoamericano), dependiente de esa misma Casa de Altos Estudios. Desde ese ámbito, dirige a un equipo de investigadores (se destacan Mirta Arlt, Jorge Dubatti, Laura Mogliani, Martín Rodríguez, Marina Sikora y Beatriz Trastoy, entre muchos otros), que se ocupan de las fuentes, la cronología de estrenos, la redacción y coordinación de capítulos y apartados, para conformar una nueva Historia del Teatro Argentino en Buenos Aires, planificada en VII volúmenes. La edición comenzó el año pasado con el Volumen V: El teatro actual (1976-1998) (Galerna, Buenos Aires, 2001), y continúa con la reciente aparición del Volumen II.
Si bien conforman un relevamiento histórico sistemático, cuyo plan general -que da cuenta de un modelo de periodización del Teatro Argentino en Buenos Aires- figura en todos los tomos, cada uno es independiente, pues completa en sí una etapa del modelo.
En este volumen se desarrollan los microsistemas de la gauchesca teatral (1884-1896); del romanticismo tardío (1886-1930) y del sainete y la revista criolla (1890-1930) dentro de la "Continuidad del teatro tradicional"; y el microsistema premoderno (1903-1930), que abarca la producción de Florencio Sánchez -que crea un sistema teatral propio-, la comedia (1900-1930) con Gregorio de Laferrère; el grotesco criollo (1923-1930), con Armando Discépolo, y los precursores de la modernización del treinta (1924-1930) con Defilippis Novoa.
Osvaldo Pellettieri introduce cada capítulo con una descripción de la poética que se aborda en ellos, definiendo "a qué llamamos": gauchesca teatral, romanticismo tardío, melodrama social, nativismo, actor nacional, comedia, sainete, grotesco criollo y precursores de la modernización. Distintos investigadores desarrollan luego los aspectos que configuran los períodos: autores y sus textos dramáticos; las puestas en escena y sus procedimientos; los espacios teatrales que parten del circo y se trasladan a distintos locales; los actores, sus recursos, su trayectoria y sus memorias (que sirven de importante documento); las compañías nacionales con sus capocómicos y sus roles fijos (tienen su apartado especial Pablo Podestá, Parravicini, Roberto Casaux, Olinda Bozán, Arata, Muiño y Orfilia Rico); la recepción, la crítica y los historiadores. Respecto de estos últimos, la abundante bibliografía consultada y consignada al final evidencia el riguroso trabajo de investigación, que se basa en ineludibles referentes como Luis Ordáz, Raúl H. Castagnino, Berenguer Carisomo, Mariano G. Bosch, Enrique García Velloso, Roberto Giusti y Teodoro Klein, por sólo citar a algunos, más los trabajos anteriores de los estudiosos y críticos que redactaron la presente Historia, incluyendo la profusa nómina de escritos firmados por el propio director, Osvaldo Pellettieri.
Las 622 páginas comprenden además: presupuestos básicos para la elaboración del modelo; detalle del cuerpo teórico con el que se aborda el trabajo; cronología de los principales estrenos, años por año, desde 1884 a 1930; fotografías de actores, autores y puestas en escena, algunas inéditas; índice onomástico que permite ubicar las páginas donde se trata sobre cada protagonista u obra, y la detallada y extensa bibliografía ya comentada.
La redacción abarca la descripción, el análisis y la valoración de cada una de las partes constitutivas del hecho teatral, desde el texto dramático hasta su puesta en escena y su recepción; su devenir y sus transformaciones; su relación con el acontecer político.
La obra está escrita con rigor académico, pero a la vez con un lenguaje sencillo, lo que hace de esta Historia un material accesible para cualquier lector interesado en el tema pero indispensable para estudiar, conocer a fondo y valorar nuestro Teatro Argentino en Buenos Aires, referente y modelo que trascendió a las provincias en reconocibles intertextualidades vernáculas. Al respecto, podemos adelantar que Osvaldo Pellettieri dirige también una Historia del Teatro Argentino en Provincias, con investigadores responsables en cada una de ellas, de muy próxima aparición, que completará el proyecto "monumental" y dará profundo sentido al criterio de Historia del Teatro Argentino. (c) LA GACETA
Si bien conforman un relevamiento histórico sistemático, cuyo plan general -que da cuenta de un modelo de periodización del Teatro Argentino en Buenos Aires- figura en todos los tomos, cada uno es independiente, pues completa en sí una etapa del modelo.
En este volumen se desarrollan los microsistemas de la gauchesca teatral (1884-1896); del romanticismo tardío (1886-1930) y del sainete y la revista criolla (1890-1930) dentro de la "Continuidad del teatro tradicional"; y el microsistema premoderno (1903-1930), que abarca la producción de Florencio Sánchez -que crea un sistema teatral propio-, la comedia (1900-1930) con Gregorio de Laferrère; el grotesco criollo (1923-1930), con Armando Discépolo, y los precursores de la modernización del treinta (1924-1930) con Defilippis Novoa.
Osvaldo Pellettieri introduce cada capítulo con una descripción de la poética que se aborda en ellos, definiendo "a qué llamamos": gauchesca teatral, romanticismo tardío, melodrama social, nativismo, actor nacional, comedia, sainete, grotesco criollo y precursores de la modernización. Distintos investigadores desarrollan luego los aspectos que configuran los períodos: autores y sus textos dramáticos; las puestas en escena y sus procedimientos; los espacios teatrales que parten del circo y se trasladan a distintos locales; los actores, sus recursos, su trayectoria y sus memorias (que sirven de importante documento); las compañías nacionales con sus capocómicos y sus roles fijos (tienen su apartado especial Pablo Podestá, Parravicini, Roberto Casaux, Olinda Bozán, Arata, Muiño y Orfilia Rico); la recepción, la crítica y los historiadores. Respecto de estos últimos, la abundante bibliografía consultada y consignada al final evidencia el riguroso trabajo de investigación, que se basa en ineludibles referentes como Luis Ordáz, Raúl H. Castagnino, Berenguer Carisomo, Mariano G. Bosch, Enrique García Velloso, Roberto Giusti y Teodoro Klein, por sólo citar a algunos, más los trabajos anteriores de los estudiosos y críticos que redactaron la presente Historia, incluyendo la profusa nómina de escritos firmados por el propio director, Osvaldo Pellettieri.
Las 622 páginas comprenden además: presupuestos básicos para la elaboración del modelo; detalle del cuerpo teórico con el que se aborda el trabajo; cronología de los principales estrenos, años por año, desde 1884 a 1930; fotografías de actores, autores y puestas en escena, algunas inéditas; índice onomástico que permite ubicar las páginas donde se trata sobre cada protagonista u obra, y la detallada y extensa bibliografía ya comentada.
La redacción abarca la descripción, el análisis y la valoración de cada una de las partes constitutivas del hecho teatral, desde el texto dramático hasta su puesta en escena y su recepción; su devenir y sus transformaciones; su relación con el acontecer político.
La obra está escrita con rigor académico, pero a la vez con un lenguaje sencillo, lo que hace de esta Historia un material accesible para cualquier lector interesado en el tema pero indispensable para estudiar, conocer a fondo y valorar nuestro Teatro Argentino en Buenos Aires, referente y modelo que trascendió a las provincias en reconocibles intertextualidades vernáculas. Al respecto, podemos adelantar que Osvaldo Pellettieri dirige también una Historia del Teatro Argentino en Provincias, con investigadores responsables en cada una de ellas, de muy próxima aparición, que completará el proyecto "monumental" y dará profundo sentido al criterio de Historia del Teatro Argentino. (c) LA GACETA







