Las emociones, las alegrías y los placeres de cualquiera

Más allá de los sinsabores, madurez y honestidad verbal.

06 Octubre 2002
Sin plenitud del alma no hay poema. Ni cualquier otro tipo de arte. Este último libro de Fernando Sánchez Sorondo vuelve a corroborar la afirmación. El autor posee de entrada, a lo largo de sus poemarios, además de la visión y la dicción específicamente líricas, eso que suele llamarse una voz personal, que es característica y distinción de los poetas buenos. Aparte de cuentos y novelas, F.S.S. ha publicado varios libros de versos. Y en todos ellos ha sabido huir del engolamiento, de la expresión impostada, de la afectación. Se lo lee como quien contempla el curso de un hilo de agua clara y fresca, aunque haya fondo y en la profundidad se revuelvan los grandes interrogantes que hacen a la condición humana.
Dice Santiago Kovadloff en su nota preliminar que "el registro lírico de Sánchez Sorondo es un tono medio". La observación es tan acertada como sagaz. Alimentada su alma del repertorio de emociones esenciales, de alegrías y padeceres como puede ocurrirle a cualquiera, la lectura de sus poemas culmina en lo que el prologuista denomina "reconciliación", es decir, el gesto de alguien que, más allá de sinsabores y contratiempos, ha logrado esa madurez y esa honestidad verbal que sólo están al alcance de los mejores. El poema "Precipicio arriba" remata así: "no cabe la tristeza. / La muerte es un malentendido". Final sobrio, justo, conmovedor en el mejor de los sentidos. Pero para llegar a este resultado hay que haber sabido superar muchos acontecimientos, hay que haber sabido templar las cuerdas del espíritu. Y la belleza poética puede concretarse en imágenes como esta en el poema titulado "Un dolor de cabeza". Allí se lee, también a su término: "Es una puntada, es un badajo / de vida quejándose / en la campana de la inerte calavera". El poeta ha comprendido que la selección de las motivaciones es indispensable, y la ha forjado con una precisión original exacta y nada fácil.

(c) LA GACETA

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