22 Septiembre 2002 Seguir en 

Novela, esta, aparentemente desarticulada; el lector se va metiendo entre los personajes y tiene que articularla. Para entonces, ya está involucrado en la vida de todos ellos, con-viviéndolos y sintiéndolos.
Las voces narrativas -son varias- suenan como un susurro, cuerpo adecuado para un contenido semejante, que fluye lento, tristón a veces, que se parece mucho a la vida cotidiana y que aparenta no decir nada pero que deja marcas.
Este no es un libro olvidable: a pesar de su aparente banalidad, de su lenguaje fuertemente coloquial, aunque cuidado, revela la pulcritud con que se compuso, se urdió la trama y la pusieron en marcha diferentes aventuras vitales.
(c) LA GACETA
Las voces narrativas -son varias- suenan como un susurro, cuerpo adecuado para un contenido semejante, que fluye lento, tristón a veces, que se parece mucho a la vida cotidiana y que aparenta no decir nada pero que deja marcas.
Este no es un libro olvidable: a pesar de su aparente banalidad, de su lenguaje fuertemente coloquial, aunque cuidado, revela la pulcritud con que se compuso, se urdió la trama y la pusieron en marcha diferentes aventuras vitales.
(c) LA GACETA







