22 Septiembre 2002 Seguir en 

Armar una historia crítica de la literatura nacional supone un enorme desafío, ya que implica asumir las problemáticas de todo un sistema literario. Aunque costoso y arriesgado el proyecto vale la pena y resulta necesario en un tiempo en el que es de vital importancia para nuestra sociedad la preservación de nuestras vapuleadas memorias literarias. A principios del siglo XX Ricardo Rojas escribe la primera historia de la literatura argentina. Un intento titánico de dar cuenta de la totalidad de obras desde 1816, inclusive desde la colonia. En los 60 se lanza la colección Capítulo, del Centro Editor de América Latina. Hace una década sale un solo volumen de una historia social dirigida por David Viñas. Noé Jitrik se hace cargo del vacío con una colección que ha entregado dos libros, uno sobre la crítica y otro sobre la narrativa.
La colección surge en un momento de crisis múltiple que incluye relaciones de poder, identidades sociales, sistemas de representación, equilibrios naturales. Las "historias de la literatura" acusan los cambios producidos en la concepción de la Historia asumida como un hecho de escritura. Sin embargo, resulta importante reponer memorias que son riquezas de nuestra pobreza, como lo ha dicho el mismo Jitrik.
Para Said la crítica literaria actual tiene cuatro formas: la crítica práctica; la historia literaria académica; el juicio e interpretación y la teoría literaria. El verdadero crítico debe intentar superarlas, sumándolas a la vez que las pone en crisis, desde una posición secular. Los trabajos de este volumen buscan situarse en este espacio. El libro, sabiamente dirigido por María Teresa Gramuglio, combina el recorte de un segmento cronológico con una dominante de orden literario. El "imperio" del realismo data del período que se inicia a fines del siglo XIX y culmina en 1930. El título marca una interpretación fuerte en el sentido de Jameson, supone una lectura nítidamente determinada. Refiere a la emergencia y consolidación de la hegemonía del realismo, como poética y como actitud. Un momento decisivo en la formación de la literatura argentina moderna en el que la ciudad asiste a la aparición de un nuevo público lector. Las circunstancias unen la fuerte tradición del realismo literario europeo a las expectativas de flamantes lectores, conformadas por el folletín criollista. Las producciones simbólicas se vinculan con las transformaciones que inciden en la configuración del campo literario e intelectual.
Los veinte capítulos están divididos en cuatro conjuntos. En el primer apartado, Gramuglio desarrolla una aproximación al concepto de realismo y reflexiona sobre sus procesos haciendo una particular referencia a las polémicas, en especial con las vanguardias. Graciela Salto nos entrega un lúcido análisis de los límites del realismo en la producción de un "raro" -Francisco Sicardi-. Bajo el título de "Figuraciones del cambio social" se incluyen capítulos sobre la política del realismo en Roberto J. Payró; la relación entre teatro nacional y realidad social; el inconformismo de Florencio Sánchez; la mímesis y la caricatura en el sainete criollo. Es particularmente interesante la subversiva lectura de las relaciones entre novela y nación en Manuel Gálvez. En el apartado "Variaciones y heterodoxias" se agrupan distintos trabajos: sobre la "vida intensa" en los "cuentos de monte" de Horacio Quiroga; la construcción del campo en el pasaje del realismo a la novela sentimental en Benito Lynch; la modernidad del realismo en las novelas de Roberto Arlt y el carácter minoritario y diletante de ese "escritor de la coyuntura" que es Arturo Cancela. "Zonas de Borde" comprende lecturas varias: la novela histórica de Larreta y Gálvez; las crónicas de Arlt; el "realismo" en la poesía (Raúl González Tuñón, Nicolás Olivari y César Tiempo); las vinculaciones entre realismo y región en las narrativas de Dávalos, Senz; Villanueva y Booz. Gonzalo Aguilar y Mario Siskind analizan las cartografías que nos entregan esos sociólogos, los viajeros culturales en Argentina entre 1928 y 1942.
En "Pedagogías culturales" se abordan las revistas de izquierda y la función de la literatura. Adriana Astutti trabaja el imaginario y las marcas del proyecto estético de Boedo, tomando como hilo conductor el realismo delirante de Elías Castelnuovo. Merecen una mención los estudios sobre la función del movimiento teatral independiente en la modernización de la escena y la inclusión de una investigación sobre la revista "Criterio" y la obra de Hugo Wast. Resulta casi imposible dar cuenta de la totalidad de voces y registros presentes. Esta empresa colectiva, con trabajos monográficos, de distintos resultados, pone el acento en la dimensión crítica más que en la informativa y explicativa. No se abandona un hilo cronológico que organiza la trama teniendo en cuenta tradiciones y rupturas. Resta decir que participan nueve investigadores de Rosario, uno del Litoral y otro de La Pampa, lo que muestra la apertura del emprendimiento. Es importante poner de manifiesto la inserción laboral en la vida de las universidades nacionales de todos los autores.
Cualquier historia de la literatura supone una serie de cuidadosas elecciones. Tanto Jitrik como Gramuglio son conscientes de ese riesgo al llevar a cabo esta loable empresa en este momento de crisis. Aunque, como señala Noé Jitrik en el epílogo, el imperio realista, como todos los imperios humanos, haya perdido gran parte de su territorio, este libro lo recupera para ese inmenso imperio que es la literatura.
(c) LA GACETA
La colección surge en un momento de crisis múltiple que incluye relaciones de poder, identidades sociales, sistemas de representación, equilibrios naturales. Las "historias de la literatura" acusan los cambios producidos en la concepción de la Historia asumida como un hecho de escritura. Sin embargo, resulta importante reponer memorias que son riquezas de nuestra pobreza, como lo ha dicho el mismo Jitrik.
Para Said la crítica literaria actual tiene cuatro formas: la crítica práctica; la historia literaria académica; el juicio e interpretación y la teoría literaria. El verdadero crítico debe intentar superarlas, sumándolas a la vez que las pone en crisis, desde una posición secular. Los trabajos de este volumen buscan situarse en este espacio. El libro, sabiamente dirigido por María Teresa Gramuglio, combina el recorte de un segmento cronológico con una dominante de orden literario. El "imperio" del realismo data del período que se inicia a fines del siglo XIX y culmina en 1930. El título marca una interpretación fuerte en el sentido de Jameson, supone una lectura nítidamente determinada. Refiere a la emergencia y consolidación de la hegemonía del realismo, como poética y como actitud. Un momento decisivo en la formación de la literatura argentina moderna en el que la ciudad asiste a la aparición de un nuevo público lector. Las circunstancias unen la fuerte tradición del realismo literario europeo a las expectativas de flamantes lectores, conformadas por el folletín criollista. Las producciones simbólicas se vinculan con las transformaciones que inciden en la configuración del campo literario e intelectual.
Los veinte capítulos están divididos en cuatro conjuntos. En el primer apartado, Gramuglio desarrolla una aproximación al concepto de realismo y reflexiona sobre sus procesos haciendo una particular referencia a las polémicas, en especial con las vanguardias. Graciela Salto nos entrega un lúcido análisis de los límites del realismo en la producción de un "raro" -Francisco Sicardi-. Bajo el título de "Figuraciones del cambio social" se incluyen capítulos sobre la política del realismo en Roberto J. Payró; la relación entre teatro nacional y realidad social; el inconformismo de Florencio Sánchez; la mímesis y la caricatura en el sainete criollo. Es particularmente interesante la subversiva lectura de las relaciones entre novela y nación en Manuel Gálvez. En el apartado "Variaciones y heterodoxias" se agrupan distintos trabajos: sobre la "vida intensa" en los "cuentos de monte" de Horacio Quiroga; la construcción del campo en el pasaje del realismo a la novela sentimental en Benito Lynch; la modernidad del realismo en las novelas de Roberto Arlt y el carácter minoritario y diletante de ese "escritor de la coyuntura" que es Arturo Cancela. "Zonas de Borde" comprende lecturas varias: la novela histórica de Larreta y Gálvez; las crónicas de Arlt; el "realismo" en la poesía (Raúl González Tuñón, Nicolás Olivari y César Tiempo); las vinculaciones entre realismo y región en las narrativas de Dávalos, Senz; Villanueva y Booz. Gonzalo Aguilar y Mario Siskind analizan las cartografías que nos entregan esos sociólogos, los viajeros culturales en Argentina entre 1928 y 1942.
En "Pedagogías culturales" se abordan las revistas de izquierda y la función de la literatura. Adriana Astutti trabaja el imaginario y las marcas del proyecto estético de Boedo, tomando como hilo conductor el realismo delirante de Elías Castelnuovo. Merecen una mención los estudios sobre la función del movimiento teatral independiente en la modernización de la escena y la inclusión de una investigación sobre la revista "Criterio" y la obra de Hugo Wast. Resulta casi imposible dar cuenta de la totalidad de voces y registros presentes. Esta empresa colectiva, con trabajos monográficos, de distintos resultados, pone el acento en la dimensión crítica más que en la informativa y explicativa. No se abandona un hilo cronológico que organiza la trama teniendo en cuenta tradiciones y rupturas. Resta decir que participan nueve investigadores de Rosario, uno del Litoral y otro de La Pampa, lo que muestra la apertura del emprendimiento. Es importante poner de manifiesto la inserción laboral en la vida de las universidades nacionales de todos los autores.
Cualquier historia de la literatura supone una serie de cuidadosas elecciones. Tanto Jitrik como Gramuglio son conscientes de ese riesgo al llevar a cabo esta loable empresa en este momento de crisis. Aunque, como señala Noé Jitrik en el epílogo, el imperio realista, como todos los imperios humanos, haya perdido gran parte de su territorio, este libro lo recupera para ese inmenso imperio que es la literatura.
(c) LA GACETA







