08 Septiembre 2002 Seguir en 

La poesía ha anidado en los rincones,
en ciertas hojas húmedas, en hiedras
cuya vida es el viento que está lejos de todo.
Las palabras la buscan y caen sobre la tierra
como polvo en los páramos: su forma es invisible.
en ciertas hojas húmedas, en hiedras
cuya vida es el viento que está lejos de todo.
Las palabras la buscan y caen sobre la tierra
como polvo en los páramos: su forma es invisible.
La poesía está quieta y agoniza en el tiempo:
su color se ha borrado, raros labios la invocan
remontando memorias, escrutando la nada:
días lentos la cubren con arenas de olvido.
La poesía es secreta. Quien la intuye presiente
que es un latido apenas, un reflejo
de toda la esperanza que se perdió en la tierra
y sabe que aún alienta y se ampara en su sueño.
Las palabras la buscan y a ciegas y rendidas
sólo rozan su nombre, memoria de otro cielo.
(c) LA GACETA







