25 Agosto 2002 Seguir en 

Dos libros y un solo comentario. ¿Justificación? Sin duda, por los varios rasgos en que ambos coinciden:
1) el tema central, que son los textos de la Biblia, precedido -en el libro de Campbell- por una "antesala" a la que concurren mitos y metáforas, misterios y símbolos.
2) La actitud crítica (o criticona) cuyos fundamentos no parecen demasiado serios; en el caso de J.C., imbuida de soberbia terminante; en el caso de T.D., teñida de un pretendido humor bastante ramplón.
3) La acumulación de información (?) a partir de fuentes mal manejadas: como cuando J.C. afirma que Kant llama al espacio y al tiempo "formas estéticas de la sensibilidad" (p. 43); o como cuando T.D. comenta el versículo 27 del capítulo 1 del Génesis y dice: "no logra uno comprender por qué se dice en él que Dios creó varón y hembra, refiriéndose a los seres humanos, si debe esperarse hasta el... capítulo 3 para que Eva haga su aparición" (p. 54); lo hubiera comprendido bien si hubiera sabido -como correspondía- que el capítulo 2 del Génesis (donde aparece la mujer, y no en el 3 como dice el texto) forma parte de una tradición mucho más antigua que la que dio origen al capítulo 1.
En fin... Y para acabar la cuestión, dos citas más. Campbell afirma que la Iglesia "ha traducido su liturgia latina a los idiomas locales, diluyendo o eliminando con ello su misterio esencial" (p. 63); ¿es que acaso los misterios esenciales residen simplemente en el hecho de no entender el idioma en que se los nombra? Vamos, Mr. Campbell...
Doreste afirma: "prueba de que no se despojó a Adán de ninguna costilla está en un hecho incontrovertible: de haber sucedido como se dice en el Génesis, todos los hombres debieran tener a partir de entonces una costilla menos que las mujeres" (p. 60); ¿es que acaso mi nieto Lucas ha de haber nacido sin apéndice porque su papá -mi hijo- fue operado de apéndice en su adolescencia? Vamos, Sr. Doreste...
A partir de todo lo cual, se sospechará ya cuál es la cuarta coincidencia: no vale la pena tomarse el trabajo...
(c) LA GACETA
1) el tema central, que son los textos de la Biblia, precedido -en el libro de Campbell- por una "antesala" a la que concurren mitos y metáforas, misterios y símbolos.
2) La actitud crítica (o criticona) cuyos fundamentos no parecen demasiado serios; en el caso de J.C., imbuida de soberbia terminante; en el caso de T.D., teñida de un pretendido humor bastante ramplón.
3) La acumulación de información (?) a partir de fuentes mal manejadas: como cuando J.C. afirma que Kant llama al espacio y al tiempo "formas estéticas de la sensibilidad" (p. 43); o como cuando T.D. comenta el versículo 27 del capítulo 1 del Génesis y dice: "no logra uno comprender por qué se dice en él que Dios creó varón y hembra, refiriéndose a los seres humanos, si debe esperarse hasta el... capítulo 3 para que Eva haga su aparición" (p. 54); lo hubiera comprendido bien si hubiera sabido -como correspondía- que el capítulo 2 del Génesis (donde aparece la mujer, y no en el 3 como dice el texto) forma parte de una tradición mucho más antigua que la que dio origen al capítulo 1.
En fin... Y para acabar la cuestión, dos citas más. Campbell afirma que la Iglesia "ha traducido su liturgia latina a los idiomas locales, diluyendo o eliminando con ello su misterio esencial" (p. 63); ¿es que acaso los misterios esenciales residen simplemente en el hecho de no entender el idioma en que se los nombra? Vamos, Mr. Campbell...
Doreste afirma: "prueba de que no se despojó a Adán de ninguna costilla está en un hecho incontrovertible: de haber sucedido como se dice en el Génesis, todos los hombres debieran tener a partir de entonces una costilla menos que las mujeres" (p. 60); ¿es que acaso mi nieto Lucas ha de haber nacido sin apéndice porque su papá -mi hijo- fue operado de apéndice en su adolescencia? Vamos, Sr. Doreste...
A partir de todo lo cual, se sospechará ya cuál es la cuarta coincidencia: no vale la pena tomarse el trabajo...
(c) LA GACETA







