18 Agosto 2002 Seguir en 

¿Cómo se convierte un sujeto en hombre o mujer? ¿Cuál es el papel, en ese sentido, de las diferentes determinaciones en juego, desde las anatómicas, biológicas y fisiológicas, hasta las familiares, sociales o educativas? ¿Cómo explicar que, llegado el caso, alguien decida una operación mutiladora para encontrar una "solución" a este problema?
El título de este libro no es en absoluto inocente. Es, básicamente, una crítica a la teoría de la identidad de género (gender theory) postulada por el neoyorquino Robert Stoller en los años sesenta, y que plantea la idea de una conciencia íntima e inquebrantable de pertenecer a un sexo y no a otro. Según la psicoanalista Geneviève Morel, después de emprender una significativa investigación clínica con sujetos transexuales, algo de esto merece ser puesto en cuestión. "Si a los seres humanos les cuesta tanto orientarse en lo que se refiere a la sexuación, si les es tan difícil alinearse del lado hombre o del lado mujer, ¿no hay que suponer en el inicio un vacío real y no un núcleo de identidad?", plantea.
El libro es, en gran medida, un estudio detallado, claro y riguroso de las vicisitudes de la sexualidad humana de acuerdo con las teorías de Freud y de Lacan: el problema de la diferencia de los sexos, el valor de las teorías sexuales infantiles, el papel de las identificaciones, la función rectora de la premisa fálica, la "elección de los goces sexuales", etcétera.
Pero la investigación alcanza su punto culminante en la última parte de la obra ("Sexuación y psicosis"), donde la autora presenta diferentes casos de transexualismo. Asistimos, allí, al testimonio de sujetos que denuncian un "error de la naturaleza" y que eventualmente recurren a la cirugía para intentar "corregirlo". Lo cual abre, entre otros, el problema de cómo, y desde dónde, responder a esas demandas tan singulares que atraviesan los campos jurídico, médico y psi.
Se puede decir, sin ambigüedad alguna, que el de Geneviève Morel termina siendo, además de un libro interesante e instructivo, un dignísimo ejemplo de investigación en psicoanálisis.
(c) LA GACETA
El título de este libro no es en absoluto inocente. Es, básicamente, una crítica a la teoría de la identidad de género (gender theory) postulada por el neoyorquino Robert Stoller en los años sesenta, y que plantea la idea de una conciencia íntima e inquebrantable de pertenecer a un sexo y no a otro. Según la psicoanalista Geneviève Morel, después de emprender una significativa investigación clínica con sujetos transexuales, algo de esto merece ser puesto en cuestión. "Si a los seres humanos les cuesta tanto orientarse en lo que se refiere a la sexuación, si les es tan difícil alinearse del lado hombre o del lado mujer, ¿no hay que suponer en el inicio un vacío real y no un núcleo de identidad?", plantea.
El libro es, en gran medida, un estudio detallado, claro y riguroso de las vicisitudes de la sexualidad humana de acuerdo con las teorías de Freud y de Lacan: el problema de la diferencia de los sexos, el valor de las teorías sexuales infantiles, el papel de las identificaciones, la función rectora de la premisa fálica, la "elección de los goces sexuales", etcétera.
Pero la investigación alcanza su punto culminante en la última parte de la obra ("Sexuación y psicosis"), donde la autora presenta diferentes casos de transexualismo. Asistimos, allí, al testimonio de sujetos que denuncian un "error de la naturaleza" y que eventualmente recurren a la cirugía para intentar "corregirlo". Lo cual abre, entre otros, el problema de cómo, y desde dónde, responder a esas demandas tan singulares que atraviesan los campos jurídico, médico y psi.
Se puede decir, sin ambigüedad alguna, que el de Geneviève Morel termina siendo, además de un libro interesante e instructivo, un dignísimo ejemplo de investigación en psicoanálisis.
(c) LA GACETA







