11 Agosto 2002 Seguir en 

A lo largo de casi cuatrocientas páginas que se leen con facilidad, el autor refiere vida y obra del célebre renacentista. En la parte biográfica el lector quedará debidamente informado sobre la homosexualidad de este hombre plural y enigmático (músico, pintor, arquitecto, asesor de construcciones militares, ideador ingenieril de máquinas que prefiguran las actuales, etc.); de su infancia difícil como hijo natural; los mecenas que apadrinaron sus obras, sus viajes y vinculaciones con numerosas figuras notables de ese despertar cultural que floreció en Firenze (poblada apenas por 125 mil personas en esa segunda mitad del siglo XV).
White pretende mostrar por qué Leonardo es el primer científico. Pero sus citas, observaciones y comentarios sobre los célebres cuadernos de Leonardo sólo bosquejan periféricamente los asuntos. Por ejemplo, ¿cuál es el aporte real de Leonardo a la óptica de su tiempo? ¿O a la teoría de la sensación heredada de Aristóteles, o a la anatomía humana? Un lector interesado en la comprensión cabal de las ideas en juego hallará más bien referencias generales, una suma de elogios al genio del florentino y menciones generales de sus "descubrimientos en óptica, mecánica, anatomía y geología".
Supongo que esa voluntad más enumerante que pensante condice perfectamente con la demanda de lectura en estos tiempos. Y numerosos lectores quedarán satisfechos con la imagen de Leonardo ofrecida por White. (c) LA GACETA
White pretende mostrar por qué Leonardo es el primer científico. Pero sus citas, observaciones y comentarios sobre los célebres cuadernos de Leonardo sólo bosquejan periféricamente los asuntos. Por ejemplo, ¿cuál es el aporte real de Leonardo a la óptica de su tiempo? ¿O a la teoría de la sensación heredada de Aristóteles, o a la anatomía humana? Un lector interesado en la comprensión cabal de las ideas en juego hallará más bien referencias generales, una suma de elogios al genio del florentino y menciones generales de sus "descubrimientos en óptica, mecánica, anatomía y geología".
Supongo que esa voluntad más enumerante que pensante condice perfectamente con la demanda de lectura en estos tiempos. Y numerosos lectores quedarán satisfechos con la imagen de Leonardo ofrecida por White. (c) LA GACETA







