Los analfabetos urbanos

La incoducta de los usuarios de la vía pública crece de manera inimaginable.

11 Octubre 2002
Por extensión se denomina analfabeto a la persona ignorante, sin cultura, o profana en alguna disciplina. Lo curioso es que hay lugares, como San Miguel de Tucumán, en que muchos ciudadanos, instruidos oficialmente, están dando señales de un analfabetismo alarmante y progresivo, a juzgar por su conducta social.
Los conductores de vehículos están adquiriendo la mala costumbre de no frenar al llegar a las esquinas, como sucede en Balcarce y Santiago, por ejemplo. Pero lo más absurdo es que en ochavas donde hay semáforos -José Colombres y 24 de Septiembre- los choques son casi cotidianos porque, al parecer, el daltonismo nos está conquistando. Sin embargo, los campeones de estas contravenciones son los motociclistas que circulan sin casco. Dentro de este rubro, se destacan los motoqueros que marchan a contramano o por la vereda, sin casco, y con escape libre. Estas actitudes ponen de relieve, por un lado, la inoperancia municipal. Los esporádicos operativos de control no asustan a los infractores porque las penalidades son mínimas y no se conocen muchos casos de que alguien haya sido despojado por 99 años del carnet de manejo o haya conocido la cárcel a causa de las reincidencias. Tal vez el examen para obtener el registro de conducir debería ser más severo.
Estas conductas reflejan también un extraño desprecio por la vida propia y por la del prójimo. Pero lo más alarmante es este absurdo empeño en dejar de ser instruido para transformarse nuevamente en un analfabeto urbano.

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