Un viaje de dos horas por el paisaje y el pasado del Valle

La excursión por el camino del viejo petaquero es un efectivo imán para los turistas porteños. La travesía más solicitada por los visitantes incluye lugares milenarios y artesanales. La aventura sólo se realiza en camión.

POR EL RIO. El unimóvil transporta al contingente de turistas, en su mayoría de Buenos Aires, por pleno río Tafí. Después cruza un accidentado trazado. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO POR EL RIO. El unimóvil transporta al contingente de turistas, en su mayoría de Buenos Aires, por pleno río Tafí. Después cruza un accidentado trazado. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO
20 Enero 2007
No dudaron un instante. Las cuatro se treparon al camión y se ubicaron en la primera fila de asientos. Belén, Angeles, Inés y Victoria querían descubrir el camino del viejo petaquero de Birmania: una excursión de dos horas y media por lugares históricos y característicos de Tafí del Valle. El periplo incluye una visita al taller de artesanías utilitarias de Rosana Carrazano y Rosa González, en el barrio "Los Ojitos", más conocido como San Cayetano, próximo a una de las márgenes del río Tafí. También al predio de doña Hortensia, donde se encuentran la cueva del zorro y los yacimientos de cuarzo. El raid continúa con una escala por el cementerio de la villa y luego se dirigen a la finca El Molino, donde los visitantes pueden apreciar cómo se elaboran artesanalmente dulces y mermeladas de naranja, membrillo, cayote, y zanahoria, el más sofisticado y solicitado de todos. En ese establecimiento los participantes del tour meriendan y luego se les muestra cómo se fabrican los abonos para huertas orgánicas a partir de lumbricultura.
Las cuatro egresadas del colegio San Martín de Tour, ubicado en La Recoleta de la ciudad autónoma de Buenos Aires, disfrutaron de la travesía que en gran parte de su recorrido se desarrolla por el lecho del río Tafí, que corre próximo a las laderas del conocido cerro "El Pelao". Las jóvenes no se cansaron de preguntar hasta el mínimo detalle.
También un matrimonio de San Antonio de Areco, una familia riojana, dos jóvenes amigos y tres hermanas, todos oriundos de la provincia bonaerense, compartieron la excursión con LA GACETA.
"Una cosa es que te cuenten y otra es comprobar y disfrutar personalmente del paisaje, el clima y la gente de Tafí del Valle", dijo Belén, la más rubia de las cuatro, que ahora estudia Publicidad.
Angeles, alumna de la Licenciatura en Administración, es la menuda del grupo. "Estuve 15 días en Pinamar con mi familia y ahora recorremos el norte del país con mis amigas. Las cuatro fuimos compañeras en la secundaria. Ahora somos amigas, y nos seguimos viendo después de que egresamos", explicó.
Inés estuvo en Punta del Este, con su madre. Ambas viven en la Capita Federal. Pero su padre reside en Cafayate. "Prometí visitarlo en la segunda quincena de enero. Ahora le caeré con mis amigas", indicó la única castaña del cuarteto, que estudia decoración.
Victoria, morocha de ojos color de cielo, es estudiante de Comunicación Social en la Universidad de Belgrano y la más conversadora de todas. "Es inadmisible perderse la grata experiencia de conocer el norte argentino y, fundamentalmente, los Valles. Y eso que todavía me falta conocer Amaicha y Cafayate", contó.


Una huella con historias y mitos atrapantes

Recorrer el camino del viejo petaquero o de Birmania es estar dispuesto a la aventura. La senda, que en la bajada del puente sobre el río Salí se confunde con la calle Félix Sosa, una vez que concluye el barrio Los Ojitos, se convierte en una huella paralela al lecho del río Tafí, próxima a la ladera de El Pelao. Es por ello que debe atravesarse en un vehículo unimóvil. "El Pelao es un cerro emergente, distinto a El Pabellón que se ve al frente, que es una montaña de placas", explicó Daniel Carrazano al contingente, mientras se ladeaban de un lado a otro en el camión acondicionado para la travesía.
En el predio de Doña Hortensia se observa el cuarzo a flor de tierra. "Este es un lugar que irradia energía, por la paz y la belleza del paisaje. Aunque el cuarzo, no soy una entendida, me dijo un geológo que se usa para fabricar pilas", explicó Mary, la guía bilingüe.
La cueva del zorro es un hueco en la montaña que atrae la atención de los visitantes. "Los cementerios en el norte son coloridos y siempre están ubicados en lugares altos sobre la ladera de algún cerro. El de Tafí es el más bajo de la región. La gente viene todos los lunes con coloridas flores de papel para sus difuntos", detalló Mary.

Humahuaca: La quebrada más visitada

SAN SALVADOR DE JUJUY.- La ocupación hotelera en Jujuy alcanzó el 70% en lo que va de enero, y la zona más visitada de la provincia fue La Quebrada de Humahuaca, con el 86%, según informó la Secretaría de Turismo y Cultura.
La provincia tiene una oferta hotelera de 6.678 plazas distribuidas en las cuatro zonas, que son los valles, la Quebrada de Humahuaca, la región de la Puna y la yunga.
Los visitantes fueron en el 77% de los casos argentinos, se indicó. Según el organismo oficial, el 49% de los visitantes nacionales provino de Buenos Aires; el 16,5%, del centro del país; el 10,8%, del noreste. Del Noroeste llegó el 14,1%; de la región de Cuyo, el 3,7% y el 5,3 viajó desde de la Patagonia. (Especial)