30 Noviembre 2006 Seguir en 
El rector de la Universidad Nacional de Tucumán, Juan Cerisola, fue el encargado de entregar el diploma de Visitante Ilustre y la medalla recordatoria de su paso por la UNT a Finn Kydland, en el que fue el acto institucional central de la visita del economista a la provincia. La ceremonia se realizó en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas. El decano de esa casa, Santiago Di Lullo, y el economista Víctor Elías acompañaron al rector.
“Lo esperábamos desde el año pasado, cuando no pudo venir. Es para nosotros un miembro permanente de la Universidad. Hay mucho interés en conocer sus estudios y trabajos, y él (Kydland) tiene gran interés en mostrarlos. El profesor Kydland juega en las grandes ligas”, dijo Elías al momento de presentar al académico noruego. “Es una persona muy especial y accesible, que se siente muy cómoda en la Argentina. Su visita va a tener un gran impacto en la actividad académica”, agregó.
El premio Nobel contestó, siempre hablando en inglés: “quedo muy impresionado por el homenaje y estoy contento de visitar la Universidad. El homenaje me llegó mucho y espero poder volver”. Luego, firmó el libro de honor de la UNT, en una ceremonia de la que participaron funcionarios de la Universidad, profesores y alumnos. Respecto de la visita del catedrático, Cerisola, en diálogo con la prensa, dijo: “la presencia de Kydland muestra la importancia que la UNT y la Facultad de Ciencias Económicas tienen en la Argentina. Es la segunda o tercera en importancia del país y la Facultad es la primera a nivel nacional”.
También aseguró que la UNT trajo suerte a profesores del nivel de Kydland. Recordó que tras su visita a la UNT en 2002 fue elegido premio Nobel. “Ya antes había dado clases en Tucumán el doctor James Heckman y en 2000 le dieron el Nobel de Economía”, recordó.
Una agenda cargada
Kydland tuvo una jornada cargada de compromisos. Tras llegar a Tucumán, a las 12.05, almorzó en la casa particular del doctor Elías. A las 16, ofreció una charla en la que habló sobre la emisión monetaria causada por razones propias del sistema económico y la generación de inflación. Esto, según explicó, provoca un costo de bienestar y trató de cuantificar ese costo. A las 17 recibió la distinción de la UNT; luego habló con la prensa y, a las 19, ofreció la charla central sobre macroeconomía, que estuvo dirigida a docentes y estudiantes de Económicas.
“Esto fue brillante, inteligente y cualquier observación sobre el análisis de la economía argentina es de gran ayuda para todos los que trabajamos en esto y analizamos la realidad local”, sintetizó Elías sobre la visita de Kydland.
El premio Nobel de Economía 2004 fue otorgado al noruego Finn Kydland, quien ayer estuvo de visita en Tucumán, y al estadounidense Edward Prescott, por su análisis de la influencia del modo de la determinación de la política económica en los ciclos económicos.
Según la Real Academia Sueca de Ciencias -que otorga esta distinción-, el trabajo de Kydland y Prescott ha transformado la teoría de los ciclos económicos al integrarla con la teoría del crecimiento. Las reglas de juego estables serían claves para el crecimiento económico, según el análisis del Nobel 2004: “un sistema de reglas puede garantizar que el gobierno no sorprenderá a los agentes económicos modificando inesperadamente su política; permite alcanzar resultados superiores a aquellos que se obtienen bajo un régimen discrecional”. Sería preferible, según sus conclusiones, una legislación que introduzca imperfecciones a la economía a una ausencia absoluta de reglas.
En 1977 ambos economistas tomaron como referencia a la economía argentina para el análisis de la inconsistencia intertemporal. Demostraron que las autoridades tienden a abandonar las metas a largo plazo para obtener beneficios a corto plazo.
Además, con la utilización de un modelo, demuestran que los impactos por el lado de la oferta, como los shocks tecnológicos, son determinantes del ciclo económico. Hasta la década del 70 la influencia del keynesianismo había dominado el análisis económico, y las investigaciones habían puesto énfasis sobre el lado de la demanda como determinantes del ciclo económico. A partir de entonces, y como resultado de los shocks de los precios del petróleo, se comenzó a tener en cuenta el lado de la oferta como determinante de los ciclos.
Kydland trabaja en proyectos de investigación sobre las políticas monetarias de Irlanda y Argentina. Además, es un férreo defensor de la independencia de los bancos centrales, como garantes de la existencia de reglas claras que eviten ciclos inflacionarios.
“Lo esperábamos desde el año pasado, cuando no pudo venir. Es para nosotros un miembro permanente de la Universidad. Hay mucho interés en conocer sus estudios y trabajos, y él (Kydland) tiene gran interés en mostrarlos. El profesor Kydland juega en las grandes ligas”, dijo Elías al momento de presentar al académico noruego. “Es una persona muy especial y accesible, que se siente muy cómoda en la Argentina. Su visita va a tener un gran impacto en la actividad académica”, agregó.
El premio Nobel contestó, siempre hablando en inglés: “quedo muy impresionado por el homenaje y estoy contento de visitar la Universidad. El homenaje me llegó mucho y espero poder volver”. Luego, firmó el libro de honor de la UNT, en una ceremonia de la que participaron funcionarios de la Universidad, profesores y alumnos. Respecto de la visita del catedrático, Cerisola, en diálogo con la prensa, dijo: “la presencia de Kydland muestra la importancia que la UNT y la Facultad de Ciencias Económicas tienen en la Argentina. Es la segunda o tercera en importancia del país y la Facultad es la primera a nivel nacional”.
También aseguró que la UNT trajo suerte a profesores del nivel de Kydland. Recordó que tras su visita a la UNT en 2002 fue elegido premio Nobel. “Ya antes había dado clases en Tucumán el doctor James Heckman y en 2000 le dieron el Nobel de Economía”, recordó.
Una agenda cargada
Kydland tuvo una jornada cargada de compromisos. Tras llegar a Tucumán, a las 12.05, almorzó en la casa particular del doctor Elías. A las 16, ofreció una charla en la que habló sobre la emisión monetaria causada por razones propias del sistema económico y la generación de inflación. Esto, según explicó, provoca un costo de bienestar y trató de cuantificar ese costo. A las 17 recibió la distinción de la UNT; luego habló con la prensa y, a las 19, ofreció la charla central sobre macroeconomía, que estuvo dirigida a docentes y estudiantes de Económicas.
“Esto fue brillante, inteligente y cualquier observación sobre el análisis de la economía argentina es de gran ayuda para todos los que trabajamos en esto y analizamos la realidad local”, sintetizó Elías sobre la visita de Kydland.
El peligro de tomar medidas de corto plazo
El premio Nobel de Economía 2004 fue otorgado al noruego Finn Kydland, quien ayer estuvo de visita en Tucumán, y al estadounidense Edward Prescott, por su análisis de la influencia del modo de la determinación de la política económica en los ciclos económicos.
Según la Real Academia Sueca de Ciencias -que otorga esta distinción-, el trabajo de Kydland y Prescott ha transformado la teoría de los ciclos económicos al integrarla con la teoría del crecimiento. Las reglas de juego estables serían claves para el crecimiento económico, según el análisis del Nobel 2004: “un sistema de reglas puede garantizar que el gobierno no sorprenderá a los agentes económicos modificando inesperadamente su política; permite alcanzar resultados superiores a aquellos que se obtienen bajo un régimen discrecional”. Sería preferible, según sus conclusiones, una legislación que introduzca imperfecciones a la economía a una ausencia absoluta de reglas.
En 1977 ambos economistas tomaron como referencia a la economía argentina para el análisis de la inconsistencia intertemporal. Demostraron que las autoridades tienden a abandonar las metas a largo plazo para obtener beneficios a corto plazo.
Además, con la utilización de un modelo, demuestran que los impactos por el lado de la oferta, como los shocks tecnológicos, son determinantes del ciclo económico. Hasta la década del 70 la influencia del keynesianismo había dominado el análisis económico, y las investigaciones habían puesto énfasis sobre el lado de la demanda como determinantes del ciclo económico. A partir de entonces, y como resultado de los shocks de los precios del petróleo, se comenzó a tener en cuenta el lado de la oferta como determinante de los ciclos.
Kydland trabaja en proyectos de investigación sobre las políticas monetarias de Irlanda y Argentina. Además, es un férreo defensor de la independencia de los bancos centrales, como garantes de la existencia de reglas claras que eviten ciclos inflacionarios.






