Crítica a la intervención del Estado en la economía

El noruego Finn Kydland disertó ayer en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. En diálogo con LA GACETA, afirmó que la Argentina no hizo lo suficiente para recuperar su credibilidad.

Firmó autógrafos a alumnos de Económicas. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
Firmó autógrafos a alumnos de Económicas. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
30 Noviembre 2006
Afable, sin protocolo y en estricto inglés, Finn Kydland, no bien pisó suelo tucumano, regaló sonrisas y autógrafos a los estudiantes de Ciencias Económicas, y un apretón de manos al decano de esa Facultad, Santiago Di Lullo, y al profesor Víctor Elías. En el mismo ámbito, concedió una entrevista a LA GACETA.
"Mi impresión es que la Argentina no está haciendo lo suficiente para recuperar credibilidad", dijo.
Con una profunda defensa de su teoría sobre la necesidad de que haya reglas económicas claras, políticas macro perdurables en el tiempo y bancos centrales independientes, Kydland mezcló sus dichos con pinceladas sobre la realidad económica de la Argentina y planteó dudas sobre el modelo intervencionista que aplica el Gobierno nacional. "Si bien no he seguido la situación de los últimos dos años, parece que siguen imponiendo nuevas restricciones en el mercado, lo que no va a ser bueno para la Argentina en el largo plazo, teniendo en cuenta que esto puede afectar a la credibilidad del país", alertó. También recordó la gestión de Carlos Menem ("intentó incrementar la credibilidad del país a través de la convertibilidad, pero poco se hizo para resolver la situación fiscal de las provincias y del Gobierno federal", dijo).

- Usted basó sus estudios sobre lo que pasó a fines de la década de los 80 en el país. ¿Qué diferencias observa con la situación actual?
- Mi estudio se desarrolló sobre lo que se llamó la "década perdida" en la Argentina, que abarca los años 80. Es muy difícil decir si la situación actual es muy diferente. Dudo de que sea distinta. No estuve siguiendo lo que pasó en los últimos tiempos en la Argentina, pero no sé qué se hizo para recuperar la credibilidad de los inversores.

- Pero, desde su lugar y desde el exterior, ¿qué visión se tiene sobre la Argentina?
- Lo vemos como un caso triste, porque la Argentina fue uno de los grandes países del mundo hasta hace un par de décadas. Estoy convencido de que si en el pasado se hubieran aplicado mejores políticas económicas, ahora habría sido más fácil mover la economía hacia adelante.

- ¿Cuáles mejores políticas? ¿mas libertad de mercado?
- Sí, por ejemplo. Lo principal es promover políticas que apunten hacia adelante, y ofrecer a los habitantes del país y a la gente que viene de afuera la certeza de que el Gobierno tiene poder de decisión de lo que sucederá en el futuro.

- El país está en un ciclo de crecimiento, basado principalmente en emisión monetaria, inflación, políticas activas del Estado. ¿Esto es peligroso para este ciclo ?
- Cuando observo cuánto cayó la (economía) argentina en los últimos cinco años, no es sorprendente que haya una recuperación tan importante como la actual. Pero es necesario que se siga creciendo al mismo ritmo o más rápido para equiparar lo que se perdió. Sospecho que demasiada intervención del Estado va a interferir en este crecimiento.

- En la década del 90 se dijo que con el retiro del Estado y mayor presencia de la actividad privada, Argentina iba a crecer, pero esto no sucedió?
- Pero eso probablemente se debió a las políticas que se aplicaron antes de los 90, que provocaron que se perdiera la credibilidad. En la década pasada se aplicaron medidas que tendrían que haberse tomado mucho tiempo atrás.

- ¿En qué sirve para economías como las nuestras tener bancos centrales independientes?
- La evidencia muestra que los bancos centrales tienen que ser independientes de las presiones políticas. Un ejemplo es Inglaterra, donde el banco central se independizó en 1970, y demostraron ser exitosos en cuanto a su política monetaria y al crecimiento del país.

- Pero esto parece no resultar en países como el nuestro?
- No estoy de acuerdo con eso. Los principales factores que permiten que un país crezca no provienen de un banco central sino de las políticas que promuevan el crecimiento productivo. Lo que el banco puede hacer es entorpecer el proceso, si es que no es independiente.

- ¿Qué garantiza otorgar en el tiempo, siempre, independencia total al banco central?
- En los países en los que se mantuvieron políticas económicas independientes en los bancos centrales, la inflación ha sido baja y estable. No hay ejemplos en los que la inflación se haya disparado con bancos independientes. Es cierto que los bancos centrales no pudieron trabajar, en muchos casos, de manera independiente. Una muestra es lo que pasó en los 90 en la Argentina. Pero la independencia por sí misma no es garantía; depende de quién sea la cabeza del banco, del resto del Gobierno y de la política impositiva que aplica para que los inversores observen que hay una cierta proyección de futuro.



ENTRE OBSEQUIOS Y ANECDOTAS

CON SU FAMILIA. Kydland llegó acompañado de su esposa, Tonya, y de la hija de esta, Rachel Schooler. Ambas se mostraron muy entusiasmadas por el caluroso recibimiento que tuvo el premio Nobel de parte de las autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas y de estudiantes de la carrera. La familia arribó a Tucumán desde Buenos Aires, donde estuvo los últimos días.

ARTESANIAS Y PEDIDOS DE AUTOGRAFOS. La familia Kydland recibió obsequios de los estudiantes de Económicas. El grupo de jóvenes entregó artesanías (entre ellas, un juego para mate) y solicitó autógrafos y tomarse fotografías con el académico noruego.

DE PASEO POR LOS VALLES CALCHAQUIES. Kydland y su familia partirán hoy -junto al economista tucumano y rector de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), Juan Pablo Nicolini, quien oficiará de guía- hacia los Valles Calchaquíes, en sus zonas salteña y jujeña. Allí disfrutarán de un descanso que durará tres días.

AMIGO DE AÑOS.
Kydland vino a Tucumán para disertar en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. Antes de llegar a la provincia, estuvo en la UTDT. La gestión para que llegue a la provincia fue encabezada por Nicolini y por el doctor en Economía, Víctor Elías. Ambos expertos son amigos desde hace años del noruego, desde antes que recibiera el Nobel. Kydland es profesor invitado de la UTDT desde 1997 y en 2002 disertó en Tafí del Valle invitado por Elías, quien había organizado en ese lugar un seminario para economistas de la región. También el apoyo de la UNT fue vital.

LOS PERIODISTAS, LA DIFERENCIA. Consultado por LA GACETA respecto de qué diferencia tenía para Kydland haber visitado Tucumán en 2002, antes de recibir el Nobel, y hacerlo ahora, tras recibir ese reconocimiento, el noruego respondió: "la última vez que estuve aquí no había periodistas".

FANATICO DE BOCA. El noruego ratificó su fanatismo por Boca Juniors. En diferentes oportunidades, tras ganar el premio, se declaró hincha del club, pero ayer fue más allá: al ser consultado sobre el tema por el decano de Económicas, Santiago Di Lullo, Kydland enseguida exhibió un carnet que certifica que es socio activo del club xeneize desde 2004.Y también habló de Boca, cuando agradeció la distinción que le entregó el rector Juan Cerisola.

UN VINCULO ACADEMICO. Kydland explicó que mantiene un estrecho vínculo académico con la Universidad Nacional de Tucumán; sobre todo, a partir de lo que le transmitió "su amigo" Carlos Zarazaga, un experto argentino que trabaja en la Reserva Federal de Dallas (EEUU). Zarazaga disertó en diferentes oportunidades en Tucumán invitado por la UNT. "Tengo entendido que la UNT tiene la intención de ofrecer a sus estudiantes técnicas modernas que ayudarán a contestar preguntas importantes", sostuvo.

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