29 Noviembre 2006 Seguir en 
Las estadísticas oficiales marcan una tendencia respecto de los productos que subirán en lo que resta del año, donde el consumo pega un salto exponencial por las Fiestas de Fin de Año. En octubre, la inflación creció un 0,6% en Tucumán, fundamentalmente por el incremento en el precio de frutas y de verduras, productos esenciales de la canasta familiar y de alta demanda en esta época del año.
Según los datos de la Dirección de Estadística de Tucumán, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) fue inferior al promedio nacional (1%), difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El rubro alimentos y bebidas incide en un 47% sobre el total de inflación de la provincia. Pero no fue lo único que subió en octubre. También hubo incrementos estacionales (cambio de temporada) en el valor del calzado y en el costo del transporte y alojamiento. Pero hubo una baja de precios en artículos de tocador y de servicios para el cuidado personal, dijo ayer a LA GACETA el titular de Estadística, José Luis Ruiz.
Con los datos de octubre, la inflación acumulada llega al 7,1% y es posible que 2006 cierre con un dígito. "Esto será posible por los acuerdos de precios vigentes; la gente podrá observar un aumento en el poder de compra, ya que la suba del salario está por encima del IPC", acotó Ruiz.
Las asociaciones de consumidores están convencidas de que los precios suben más de lo que marcan las mediciones oficiales. "Hasta ahora se observa un incremento promedio del 8% en los productos de la canasta navideña. Además, aún no se exhiben los productos acordados entre el Gobierno y los supermercadistas", indicó José García, titular de la Federación de ONG.
El dirigente puntualizó que, poco a poco, están observándose algunos reajustes en los precios de la carne y de varias bebidas. Por esa razón, García sugiere a la población "ganarle a la inflación", evitando los tradicionales incrementos de precios que se repiten, año tras año, durante las festividades navideñas.
"Los consumidores pueden ir comprando bebidas o conservas que se usan en la mesa navideña, y no esperar que suban. También pueden hacer compras comunitarias, pagando la fruta o la verdura al precio por mayor", aconsejó García. En Buenos Aires, la Asociación de Defensa del Consumidor (Adelco) reveló que el precio de los productos navideños en los hipermercados subió un 24% respecto de 2005.
Según el diagnóstico, difundido por la agencia NA, los mayores incrementos se observaron en el pollo (53%), en el budín con frutas (52%) y en el champán (41%). En tanto, bajó el precio de las garrapiñadas (22%) y del pan dulce con frutas (1,2%).
El intervencionismo del Estado, con los acuerdos de precios, da un resultado numérico: todas las variables en la canasta familiar están siendo controladas con fuerza. Tal es la opinión del economista José Bercoff, respecto de la evolución de la inflación.
"Es notable que haya una disparidad en lo que es el número de la inflación y la percepción que tiene la gente acerca de la realidad cotidiana de los precios", dijo. Bercoff alertó que esa situación resultará peligrosa hacia el futuro. "En algún momento los precios tendrán que reacomodarse, sobre todo en las tarifas. En este aspecto, el Gobierno podría disminuir impuestos que se cobran en los servicios, de tal modo que el consumidor no sienta todo el efecto de un aumento tarifario", sugirió.
Según los datos de la Dirección de Estadística de Tucumán, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) fue inferior al promedio nacional (1%), difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El rubro alimentos y bebidas incide en un 47% sobre el total de inflación de la provincia. Pero no fue lo único que subió en octubre. También hubo incrementos estacionales (cambio de temporada) en el valor del calzado y en el costo del transporte y alojamiento. Pero hubo una baja de precios en artículos de tocador y de servicios para el cuidado personal, dijo ayer a LA GACETA el titular de Estadística, José Luis Ruiz.
Con los datos de octubre, la inflación acumulada llega al 7,1% y es posible que 2006 cierre con un dígito. "Esto será posible por los acuerdos de precios vigentes; la gente podrá observar un aumento en el poder de compra, ya que la suba del salario está por encima del IPC", acotó Ruiz.
Las asociaciones de consumidores están convencidas de que los precios suben más de lo que marcan las mediciones oficiales. "Hasta ahora se observa un incremento promedio del 8% en los productos de la canasta navideña. Además, aún no se exhiben los productos acordados entre el Gobierno y los supermercadistas", indicó José García, titular de la Federación de ONG.
El dirigente puntualizó que, poco a poco, están observándose algunos reajustes en los precios de la carne y de varias bebidas. Por esa razón, García sugiere a la población "ganarle a la inflación", evitando los tradicionales incrementos de precios que se repiten, año tras año, durante las festividades navideñas.
"Los consumidores pueden ir comprando bebidas o conservas que se usan en la mesa navideña, y no esperar que suban. También pueden hacer compras comunitarias, pagando la fruta o la verdura al precio por mayor", aconsejó García. En Buenos Aires, la Asociación de Defensa del Consumidor (Adelco) reveló que el precio de los productos navideños en los hipermercados subió un 24% respecto de 2005.
Según el diagnóstico, difundido por la agencia NA, los mayores incrementos se observaron en el pollo (53%), en el budín con frutas (52%) y en el champán (41%). En tanto, bajó el precio de las garrapiñadas (22%) y del pan dulce con frutas (1,2%).
"En algún momento, los precios se reacomodarán"
El intervencionismo del Estado, con los acuerdos de precios, da un resultado numérico: todas las variables en la canasta familiar están siendo controladas con fuerza. Tal es la opinión del economista José Bercoff, respecto de la evolución de la inflación.
"Es notable que haya una disparidad en lo que es el número de la inflación y la percepción que tiene la gente acerca de la realidad cotidiana de los precios", dijo. Bercoff alertó que esa situación resultará peligrosa hacia el futuro. "En algún momento los precios tendrán que reacomodarse, sobre todo en las tarifas. En este aspecto, el Gobierno podría disminuir impuestos que se cobran en los servicios, de tal modo que el consumidor no sienta todo el efecto de un aumento tarifario", sugirió.






