28 Noviembre 2006 Seguir en 
Desde hace cuatro meses, la Caja Popular de Ahorros recibió una avalancha de solicitudes de créditos de la relanzada operatoria dirigida a empleados públicos. Según los informes del organismo, hasta hace un par de años, la cartera de créditos era de $ 9 millones. “Hasta fin de año llegará a los $ 45 millones, un aumento del 500%”, dijo ayer a LA GACETA el interventor de la Caja, Osvaldo Jaldo.
Esa situación provocó que la entidad suspendiera, en forma transitoria, la entrega de solicitudes a los interesados en acceder a la operatoria. A mediados de año, la Caja Popular relanzó el plan de otorgamiento de créditos para estatales y para jubilados.
Los préstamos se conceden de acuerdo con el margen que autoriza cada repartición del Estado y según el nivel de ingresos del solicitante. Pueden llegar hasta los $ 20.000. Tienen un plazo de pago de 12 meses, a una tasa anual 10,5%, y otro de 36 meses, pero con un interés del 21%.
¿Por qué se suspendió? “Nos superó la cantidad de solicitudes entregadas y hay problemas operativos: no podemos darle a la gente una atención personalizada; por esa razón, se suspendió hasta nuevo aviso”, contestó Jaldo.
El funcionario puntualizó que aún resta procesar unas 3.500 solicitudes de crédito. “No hay dudas de que a la Caja le interesa normalizar esta situación cuanto antes: son préstamos que se otorgan a riesgo cero, ya que el empleado lo paga mediante el sistema de cesión de haberes”, manifestó.
El interventor de la Caja afirmó que hasta fines de año, la entidad puede superar el récord en créditos. “En la década de 1970 se llegó a manejar 25.000 cuentas y hasta este mes estamos cerca de 23.000”, puntualizó.
Esa situación provocó que la entidad suspendiera, en forma transitoria, la entrega de solicitudes a los interesados en acceder a la operatoria. A mediados de año, la Caja Popular relanzó el plan de otorgamiento de créditos para estatales y para jubilados.
Los préstamos se conceden de acuerdo con el margen que autoriza cada repartición del Estado y según el nivel de ingresos del solicitante. Pueden llegar hasta los $ 20.000. Tienen un plazo de pago de 12 meses, a una tasa anual 10,5%, y otro de 36 meses, pero con un interés del 21%.
¿Por qué se suspendió? “Nos superó la cantidad de solicitudes entregadas y hay problemas operativos: no podemos darle a la gente una atención personalizada; por esa razón, se suspendió hasta nuevo aviso”, contestó Jaldo.
El funcionario puntualizó que aún resta procesar unas 3.500 solicitudes de crédito. “No hay dudas de que a la Caja le interesa normalizar esta situación cuanto antes: son préstamos que se otorgan a riesgo cero, ya que el empleado lo paga mediante el sistema de cesión de haberes”, manifestó.
El interventor de la Caja afirmó que hasta fines de año, la entidad puede superar el récord en créditos. “En la década de 1970 se llegó a manejar 25.000 cuentas y hasta este mes estamos cerca de 23.000”, puntualizó.






