27 Noviembre 2006 Seguir en 
La posibilidad de que falte gas y de que se encarezca el precio de este fluido en 2007 reavivó la preocupación de las industrias tucumanas por la crisis energética nacional. Debido al aumento de la demanda de gas por parte de las usinas elétricas que operan en la provincia, se cree que el año próximo se restringiría el suministro de gas “interrumpible” (se puede cortar en caso de necesidad) a las fábricas.
Este año funcionaron a pleno las centrales Independencia y Sarmiento, que anteriormente se ponían en marcha sólo cuando era absolutamente necesario. Hasta setiembre, la primera consumió 6 millones de metros cúbicos de gas, 20 veces más que lo que demandó en todo 2005, según Gasnor. La central Sarmiento utilizó 120.000 metros cúbicos de gas el año pasado y 3,4 millones en 2006. Las centrales eléctricas de El Bracho, por su parte, incrementaron este año un 30% su consumo de gas en relación a 2005. Pasaron de 180 millones a 230 millones de metros cúbicos del fluido. Fuentes del sector energético estimaron que es muy posible quen en 2007 se suprima el transporte de gas interrumpible para las industrias tucumanas (ingenios, citrícolas, textiles y una papelera) para abastecer a las usinas, lo que significaría que las fábricas deberían buscar alternativas para reemplazar los 300.000 metros cúbicos diarios de gas que reciben en forma interrumpible. La situación sería más grave aún si el próximo invierno no es tan cálido como el que pasó este año.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma, puso de manifiesto el estado de inquietud e incertidumbre que el problema energético provoca en el empresariado. “El año se presenta incierto porque no sabemos cuáles serán los costos de la energía. Incluso, en la parte eléctrica, regirá el ‘Plan Energía Plus’, que también le pone un límite a la producción industrial”, destacó el empresario. Los conflictos políticos en Bolivia también generan temor entre los industriales de Tucumán.
Contratos que vencen
Otro inconveniente surgió en las últimas semanas, cuando YPF les anunció a las industrias tucumanas que reciben gas a través del gasoducto ampliado (700.000 metros cúbicos diarios extra en épocas pico), que a partir del próximo año se deberán aplicar nuevos precios por este servicio. “Lo que ocurrió es que a partir del nuevo contrato para compra de gas que la Argentina firmó con Bolivia, YPF dejó de ser importador de gas y ese rol pasó a ocuparlo la estatal Enarsa. Por ese cambio, YPF anunció que vencen los contratos el 31 de diciembre, lo que implicaría un mayor precio para 2007”, explicó Ledesma.
Este año funcionaron a pleno las centrales Independencia y Sarmiento, que anteriormente se ponían en marcha sólo cuando era absolutamente necesario. Hasta setiembre, la primera consumió 6 millones de metros cúbicos de gas, 20 veces más que lo que demandó en todo 2005, según Gasnor. La central Sarmiento utilizó 120.000 metros cúbicos de gas el año pasado y 3,4 millones en 2006. Las centrales eléctricas de El Bracho, por su parte, incrementaron este año un 30% su consumo de gas en relación a 2005. Pasaron de 180 millones a 230 millones de metros cúbicos del fluido. Fuentes del sector energético estimaron que es muy posible quen en 2007 se suprima el transporte de gas interrumpible para las industrias tucumanas (ingenios, citrícolas, textiles y una papelera) para abastecer a las usinas, lo que significaría que las fábricas deberían buscar alternativas para reemplazar los 300.000 metros cúbicos diarios de gas que reciben en forma interrumpible. La situación sería más grave aún si el próximo invierno no es tan cálido como el que pasó este año.
El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma, puso de manifiesto el estado de inquietud e incertidumbre que el problema energético provoca en el empresariado. “El año se presenta incierto porque no sabemos cuáles serán los costos de la energía. Incluso, en la parte eléctrica, regirá el ‘Plan Energía Plus’, que también le pone un límite a la producción industrial”, destacó el empresario. Los conflictos políticos en Bolivia también generan temor entre los industriales de Tucumán.
Contratos que vencen
Otro inconveniente surgió en las últimas semanas, cuando YPF les anunció a las industrias tucumanas que reciben gas a través del gasoducto ampliado (700.000 metros cúbicos diarios extra en épocas pico), que a partir del próximo año se deberán aplicar nuevos precios por este servicio. “Lo que ocurrió es que a partir del nuevo contrato para compra de gas que la Argentina firmó con Bolivia, YPF dejó de ser importador de gas y ese rol pasó a ocuparlo la estatal Enarsa. Por ese cambio, YPF anunció que vencen los contratos el 31 de diciembre, lo que implicaría un mayor precio para 2007”, explicó Ledesma.
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