El fiscal no duda de que fue un crimen pasional

La tragedia se habría desencadenado cuando Ema Gómez llamó al oficial Darío Pérez para que la defendiera, previa pelea violenta entre ella y el infortunado juez Héctor Agustín Aráoz.

EN SU DESPACHO. El fiscal Guillermo Herrera fue el encargado de investigar el primer homicidio de un magistrado en la provincia. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
EN SU DESPACHO. El fiscal Guillermo Herrera fue el encargado de investigar el primer homicidio de un magistrado en la provincia. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
26 Noviembre 2006
“Hubo una violenta pelea entre (Ema) Gómez y el juez (Héctor Agustín) Aráoz. Ella llamó al oficial (Darío) Pérez para que la defendiera. El llegó al lugar y se desencadenó la tragedia”. Esa es la teoría que maneja el fiscal X de Instrucción Guillermo Herrera, que investigó el primer homicidio de un magistrado en la provincia, caso que conmocionó a los tucumanos y del que hoy se cumplen dos años.
El fiscal asumió en mayo de 2004 y seis meses después le tocó investigar, por la repercusión que alcanzó, una de las causas más complejas de los últimos años. Herrera mantuvo un diálogo con LA GACETA para explicar su experiencia en el caso.

- ¿Sigue pensando que se trató de un crimen pasional?
- No tengo ni la menor duda. Hubo un triángulo amoroso. Aráoz era el novio formal de Gómez y Pérez, su amante. Además, con las pruebas que conseguimos a lo largo de la investigación, esa es la única hipótesis que nos quedó.

- ¿Cómo puede afirmar que este fue el desenlace de una pelea?
- Porque a Gómez se le encontraron restos de piel de Aráoz bajo las uñas y al juez, cabellos de ella en las manos. También se comprobó, a través de informes telefónicos, que la acusada llamó a Pérez para que la ayudara. La pelea, sin lugar a dudas, fue muy violenta.

- ¿Qué elementos encontró para sostener que ellos fueron los responsables?
- Las pericias indicaron que los disparos salieron del arma reglamentaria de Pérez, a pesar de que se cuestionó su validez, aunque se trató de una cuestión dilatoria de parte de sus defensores. Además, a él y a Gómez les dio positivo el dermotest.

- ¿Los dos dispararon contra el juez o fue sólo de uno de ellos?
- Intimamente, aunque no tenga pruebas para demostrarlo, creo que fue él quien disparó. El juez recibió disparos muy certeros. Gómez, de acuerdo con los análisis que se le realizaron, en el momento del homicidio se encontraba alcoholizada y drogada, por lo que resulta muy difícil pensar que ella lo hizo. Pérez, en cambio, demostró ser una persona muy fría.

- ¿Pérez insiste en que él es inocente?
- El entregó su arma con vaselina, lo que significa que en algún momento intentó borrar evidencias. En su declaración, él dijo que realizó varios viajes durante esa tarde, pero ningún pasajero se presentó a respaldar la versión. Por último, la operadora con la que supuestamente se comunicó, indicó que la voz no era la de Pérez.

- ¿El homicidio pudo haber sido planificado por los sospechosos?
- No puedo afirmar que el crimen haya sido premeditado. Sí, que ella llamó a Pérez para que la defendiera. Por eso estoy convencido de que este fue un crimen de tinte pasional.

- La familia insiste en que el crimen fue cometido por una mafia policial...
- Creo que es una versión muy tendenciosa. Me parece que ellos están buscando que en el juicio surja un responsable solvente para que pague la acción. Me parece que ellos piensan que acusando a policías y, como se utilizó un arma de la fuerza, tienen derecho a pedir una indemnización.

- ¿Por qué está tan convencido de que es así?
- Durante toda la investigación hasta le imploré a la querella que presentara pruebas para que me ayudaran a comprobar que existía una mafia policial detrás del homicidio. Pero nunca conseguí absolutamente nada de ellos.

- ¿Investigó esta hipótesis?
- Por supuesto. Investigué profundamente la vida privada de Aráoz. En sus carpetas, en sus anotaciones y en sus agendas no encontré ningún indicio de que el juez haya mantenido contactos con una mafia policial. Sus amigos tampoco conocían nada sobre este tema. Supuestamente, un hombre que se siente amenazado por una mafia, más aún tratándose de un magistrado, debería haber contado la situación a alguien.

- ¿Cuándo se sabrá lo que realmente ocurrió?
- Cuando Gómez hable. Durante la investigación surgieron varias hipótesis. Desde el tráfico de drogas, pasando por la contratación de menores para cometer robos y cuestiones sexuales. Pero todas fueron versiones. Ella sabe lo que realmente pasó y algún día debe contarlo.

Pedirán la libertad de los dos detenidos
Esta será una semana clave para los defensores de Ema Gómez y Darío Pérez, los únicos detenidos por el homicidio del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Los profesionales, a partir de mañana, comenzarán a tramitar la liberación de los acusados, puesto que ya cumplieron más de dos años en prisión sin que la causa haya llegado a juicio oral.
Mario Mirra, defensor de Gómez y María Inés Gómez de Guerineau, patrocinante de Pérez, iniciarán los trámites para lograr que los ex policías recuperan la libertad. El juez de Instrucción III, Francisco Pisa (secretaría de Inés Rodríguez), tendrá que resolver el tema.
Lo que aún no está claro es cuál será la situación procesal de Andrés Faversani, el tercer policía imputado por homicidio agravado. Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, representantes de la familia de Aráoz, le pidieron al fiscal Guillermo Herrera que solicitara su detención. Este, al entender que no le correspondió, no resolvió el asunto y se lo dejó en manos de Pisa.
Faversani dijo que esta es una maniobra de la familia del juez para iniciar una demanda contra el estado. Gustavo Morales, defensor del imputado, planteó numerosas medidas en contra de la acusación.
Por otra parte, el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Raúl Albornoz, que están imputados de violación a los deberes de funcionarios públicos y encubrimiento, esperan que la causa llegue a juicio.

Las fechas clave de la causa
2004
 26 de noviembre .- El juez de Menores II, Héctor Agustín Aráoz fue encontrado muerto en su casa de avenida Aconquija 2.950. Perdió la vida al recibir nueve disparos de una pistola 9 milímetros. Ema Gómez es detenida por orden de la Justicia.

 27 de noviembre.- Fueron aprehendidos el comisario Rodolfo Domínguez, el oficial Andrés Faversani y el agente Raúl Albornoz.

1 de diciembre- El policía Darío Pérez fue detenido al descubrirse que Gómez le envió un mensaje de texto al celular y al dar positivo el dermotest que le practicaron. Entrega su arma reglamentaria.

14 de diciembre.- El fiscal que investiga el caso solicitó que se le dicte la prisión preventiva a Gómez y a Pérez, al considerarlos sospechosos del crimen del magistrado.

19 de diciembre.- El juez II de Instrucción Francisco Pisa aceptó el planteo de Herrera. Faversani queda en libertad.

 18 de diciembre.- El poder político se conmociona al trascender los llamados que realizó la acusada antes y después de haber cometido el crimen.

de diciembre.- Piden que se realicen pericias para determinar si Gómez era adicta a las drogas.

27 de diciembre.- Lucrecia Terán, esposa de Aráoz, pidió que no sólo se maneje la hipótesis del crimen pasional y que se profundice la investigación.

 2005
10 de febrero.- El fiscal ordenó que varias muestras recolectadas en la escena del crimen sean sometidas a pericias de ADN.

 25 de febrero.- Confirmaron que Gómez era adicta a la cocaína.

26 de febrero.- Herrera comprobó lo que todos sospechaban: Gómez y Pérez eran amantes.

28 de marzo.- Se confirmó, en base a las pericias de ADN, que Gómez peleó con Aráoz antes de que fuera asesinado.

30 de marzo.- El ex policía Juan Roque Romano señaló que Pérez no trabajó el 26 de noviembre en la remisería, destruyendo así su coartada.

3 de abril.- Se anunció que Gómez sería sometida a pericias psiquiátricas.

 9 de abril.- La familia de Aráoz rompió el silencio y aseguró que el juez fue víctima de una mafia policial.

 11 de abril.- Fue detenido el agente inmobiliario Arturo Roife. Quedó bajo la lupa de los investigadores al comprobarse que él le prestó el celular a Gómez.

28 de abril.- María Elena Dip, empleada judicial, señaló ante la Justicia que Aráoz sufría por su relación con Gómez.

13 de mayo.- El ex de Policía, Ricardo Ledesma, señaló que los policías involucrados actuaron fuera de todos los reglamentos.

 7 de junio.- A través de unas pericias, se confirmó que los proyectiles que acabaron con la vida de Aráoz, habían salido del arma de Pérez.

 5 de setiembre.- Los policías Domínguez, Faversani y Albornoz, además de incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, son acusados de encubrimiento.

2006 .-
3 de octubre.- Por pedido de la querella, el juez Pisa acusó de homicidio agravado a Faversani. También imputó a Roife y a Romano el delito de encubrimiento.

 8 de noviembre.- El fiscal de la Cámara de Apelaciones, Hernán Castellano, le dio la razón a Pisa sólo en el pedido de Faversani y dictó el sobreseimiento de Roife y Romano.

21 de noviembre.- La querella pidió la detención de Faversani.

La familia opina
PREGUNTAS
El radical giro que está tomando la causa de nuestro padre saca a la luz una realidad preocupante respeto de la seguridad en nuestra provincia; el hecho de que cinco policías (si no más) estén imputados por el crimen señala que dentro de la fuerza actúan organizaciones de sospechosa naturaleza, algo que resulta inadmisible en un sistema democrático. Cabe aclarar que la  hipótesis de que se trató de un crimen pasional es y será por ahora una sutil excusa para lavarnos las manos. Excusa que tomaron las instituciones de la democracia y de la sociedad civil para no intervenir como correspondía. Esto es un síntoma de cómo es la calidad de nuestra democracia hoy por hoy.
No me queda más que invitarlos a quienes trabajan por el bien común (especialmente a los funcionarios públicos) a que se formulen las siguientes preguntas:

• ¿Es posible que hoy en la República Argentina, miembros de la Policía puedan asesinar a un juez en actividad, que descansa en su propia casa un viernes a la tarde? (Imaginemos qué clase de organización puede acometer con tanta frialdad e inteligencia semejante hazaña).

• ¿Puede un juez penal de Menores llegar a enterarse de cuestiones que puedan llegar a comprometer a funcionarios públicos? Confío en que las instituciones de la Democracia reviertan tal situación.
Agustín Araoz Terán

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