26 Noviembre 2006 Seguir en 
“La economía argentina presenta un sólido proceso de crecimiento: un pico del 8% para todo el año y que puede llegar a alcanzar el 8,5%, mejorando, año tras año, el ingreso per cápita de la población”. Esta definición es parte de la evaluación integral que efectuaron los técnicos del Palacio de Hacienda de la Nación. El viernes, la ministra de Economía Felisa Miceli cumplirá un año de gestión al frente de esa estratégica cartera del Poder Ejecutivo nacional.
Miceli fue la primera mujer en ocupar ese cargo y reemplazó a Roberto Lavagna. Muchos pensaron que la gestión de la ex titular del Banco Nación sería transitoria, por unos cuantos meses. Pasaron 360 días y la ministra se consolidó en el gabinete kirchnerista, con perfil bajo y sosteniendo los pilares del modelo económico trazado por el presidente Néstor Kirchner. Su máxima meta fue frenar las expectativas inflacionarias, ya que 2005 cerró con una inflación del 12,3%.
“La performance de la economía es el resultado de la combinación de una fuerte estrategia de política económica orientada a sostener los pilares macroeconómicos y de un conjunto de políticas microsectoriales que apuntan a impulsar y resolver tópicos coyunturales y estratégicos de cada sector”, dice un borrador que circula por el Palacio de Hacienda y al que accedió LA GACETA. En esa evaluación se efectúan algunas comparaciones:
• La inversión (el componente más dinámico de la demanda agregada) crece a tasas que rondan el 20%, respecto de 2005, y su participación en el PIB ya es récord.
• Las exportaciones aumentan a una tasa del 14% interanual y han permitido sostener el supéravit comercial y de cuenta corriente en torno al 6% y 3,5% del PIB.
• El superávit fiscal primario alcanzaría a fin de año el 3,3% para la Nación. El superávit financiero también será positivo, de casi 1,7% del producto, en línea con la política de desendeudamiento.
La evaluación de Miceli también contempla los indicadores sociales.
“En 2006 se vienen acentuando los desarrollos favorables en el mercado de trabajo”, señala el borrador. “En el tercer trimestre del año, la tasa de empleo se ubicó en torno del máximo histórico, alcanzando el 41,8%. A su vez la tasa de desempleo se redujo 0,9%, pasando del 11,1% al 10,2%”, acota.
Medido en personas, las estimaciones muestran que “la creación de empleos plenos sin planes fue equivalente a 677.000 puestos, lo que representa un incremento interanual del 5,8%”, puntualiza el balance ministerial.
Miceli fue la primera mujer en ocupar ese cargo y reemplazó a Roberto Lavagna. Muchos pensaron que la gestión de la ex titular del Banco Nación sería transitoria, por unos cuantos meses. Pasaron 360 días y la ministra se consolidó en el gabinete kirchnerista, con perfil bajo y sosteniendo los pilares del modelo económico trazado por el presidente Néstor Kirchner. Su máxima meta fue frenar las expectativas inflacionarias, ya que 2005 cerró con una inflación del 12,3%.
“La performance de la economía es el resultado de la combinación de una fuerte estrategia de política económica orientada a sostener los pilares macroeconómicos y de un conjunto de políticas microsectoriales que apuntan a impulsar y resolver tópicos coyunturales y estratégicos de cada sector”, dice un borrador que circula por el Palacio de Hacienda y al que accedió LA GACETA. En esa evaluación se efectúan algunas comparaciones:
• La inversión (el componente más dinámico de la demanda agregada) crece a tasas que rondan el 20%, respecto de 2005, y su participación en el PIB ya es récord.
• Las exportaciones aumentan a una tasa del 14% interanual y han permitido sostener el supéravit comercial y de cuenta corriente en torno al 6% y 3,5% del PIB.
• El superávit fiscal primario alcanzaría a fin de año el 3,3% para la Nación. El superávit financiero también será positivo, de casi 1,7% del producto, en línea con la política de desendeudamiento.
La evaluación de Miceli también contempla los indicadores sociales.
“En 2006 se vienen acentuando los desarrollos favorables en el mercado de trabajo”, señala el borrador. “En el tercer trimestre del año, la tasa de empleo se ubicó en torno del máximo histórico, alcanzando el 41,8%. A su vez la tasa de desempleo se redujo 0,9%, pasando del 11,1% al 10,2%”, acota.
Medido en personas, las estimaciones muestran que “la creación de empleos plenos sin planes fue equivalente a 677.000 puestos, lo que representa un incremento interanual del 5,8%”, puntualiza el balance ministerial.






