26 Noviembre 2006 Seguir en 
"Estoy con una tristeza infinita. Pasa el tiempo y todo sigue igual. Ya no sé qué hacer para conmover a la Justicia o al Gobierno para que encuentren a los culpables", señaló Alberto Lebbos, padre de Paulina, cuyo crimen fue perpetrado hace nueve meses.
El 26 de febrero, Paulina y su amiga Virginia Mercado, después de haber salido de bailar de un boliche de la zona del ex Abasto, subieron a un remise Fiat Duna bordó. Ella, supuestamente, se dirigía a la casa de su novio, César Soto, pero nunca llegó. Su cuerpo apareció el 11 de marzo, a la vera de la ruta 341, en Tapia. A partir de entonces, se armaron diversas teorías, pero todo quedó en la nada por falta de pruebas.
El caso fue investigado por el fiscal Alejandro Noguera hasta que fue apartado de la causa que ahora está en manos de Carlos Albaca. Sin embargo, ambos investigadores se enfrentaron con el mismo problema: la falta de indicios que le permitieran esclarecer el caso que conmocionó a la provincia.
"Pasan los meses y siguen sin trascender los resultados de las pericias que solicitamos que se hicieran, ni tampoco declararon las personas que podrían aportar datos importantes en la investigación de la causa. Vamos a estudiar los pasos que daremos para acabar con esta inacción ", adelantó Lebbos.
Hoy, a partir de las 19.30, en la iglesia de la Sagrada Familia, los familiares de la joven harán oficiar una misa para rogar por su eterno descanso.
El 26 de febrero, Paulina y su amiga Virginia Mercado, después de haber salido de bailar de un boliche de la zona del ex Abasto, subieron a un remise Fiat Duna bordó. Ella, supuestamente, se dirigía a la casa de su novio, César Soto, pero nunca llegó. Su cuerpo apareció el 11 de marzo, a la vera de la ruta 341, en Tapia. A partir de entonces, se armaron diversas teorías, pero todo quedó en la nada por falta de pruebas.
El caso fue investigado por el fiscal Alejandro Noguera hasta que fue apartado de la causa que ahora está en manos de Carlos Albaca. Sin embargo, ambos investigadores se enfrentaron con el mismo problema: la falta de indicios que le permitieran esclarecer el caso que conmocionó a la provincia.
"Pasan los meses y siguen sin trascender los resultados de las pericias que solicitamos que se hicieran, ni tampoco declararon las personas que podrían aportar datos importantes en la investigación de la causa. Vamos a estudiar los pasos que daremos para acabar con esta inacción ", adelantó Lebbos.
Hoy, a partir de las 19.30, en la iglesia de la Sagrada Familia, los familiares de la joven harán oficiar una misa para rogar por su eterno descanso.







