Las señales llegan y están a la vista de todos

Por Enrique J. Martínez - Analista bursátil.

25 Noviembre 2006
Las Bolsas en el mundo siguieron al ritmo del barril de petróleo, que sube y baja según los inventarios, con lo que el oro negro aumentó su potencial para presionar las pizarras e influir sobre el dólar, que ayer cerró en el valor más bajo frente al euro en 19 meses.
La Argentina mostró hasta octubre buenos índices: el saldo comercial creció un 15% (acumula U$S 10.000 millones). Pero este ritmo no iguala el crecimiento de las exportaciones sudamericanas, que fue de un 23%.
Otro buen dato: hasta ayer las reservas superaban los U$S 30.000 millones, pero si descontamos el circulante y las letras que emitió el Banco Central, el número se achica.
En estos días el Gobierno percibió toda una señal: la tradicional empresa Sancor sería capitalizada por un inversor extranjero: George Soros, con socios locales. La firma láctea recorre uno de los mejores períodos, pero quedó atrapada en el cepo de los precios internos controlados y deprimidos. En su momento no pudo entrar al club de los que licuaron toda su deuda.
Como al momento de exportar su producción el Gobierno le retiene divisas, su rentabilidad se reduce porque cuanto más produce, más se endeuda. Pero si invierten desde afuera en la compañía, es porque a futuro prevén que sus productos tendrán un mayor valor.
 ¡Cuidado! Estas señales indican lo que no funciona por ahora.



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